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El “magma” de la oposición

ACTUALIZADO 06.03.2018 - 7:54 pm

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La estructura del poder se perfila en una línea vertical que divide en dos grandes categorías a los agentes políticos y sociales: los que están dentro y arriba; y los que están fuera y abajo en la línea del poder. Los primeros han logrado conformar un gran poder capaz de anular y manipular la dinámica de los sectores de la oposición que están fuera y abajo.
   
Ese gran poder se ha construido a través de la conversión de la cúpula del partido de Gobierno  y sus relacionados en clase social económicamente dominante y también gobernante, poder que se fue construyendo a medida que se fue apropiando de todas los poderes del Estado, al tiempo que se apropiaba de una buena parte de los recursos públicos aplicando los mecanismos de la “acumulación originaria” y haciendo negocios privados con la Función Pública.  
   
En la versión del Gobierno actual esa función de dominación y coordinación de la política a nivel nacional, se ha ido ejecutando y aplicando mediante una agenda bien articulada que integra dos grandes líneas de acción: la implantación del modelo de economía neoliberal a través del cual se ha ido desarrollando el llamado “capitalismo salvaje” con sus efectos conocidos;  y la política de combate a la pobreza mediante políticas sociales subsidiarias, siguiendo las referencias sudamericanas trazadas por el “lulismo”  y el “chavismo”, y que se aplican a través de la “revolución educativa”, las “visitas sorpresa” y el apoyo a las mipymes, entre otras políticas sociales de articulación de los poderes.
   
Esa acción de gobierno así orientada, sin embargo, se ha sustentado sobre la base del endeudamiento, por un lado, y por el otro, en el derroche de grandes volúmenes de recursos públicos, en una operación “sociatalmente irracional”, pero cuyo propósito es alimentar  una amplia “red clientelar” que le provea apoyo condicionado y que provee la comida del boa” que se engulle el futuro dominicano.
   
En ese recorrido, que exhibe fortalezas y debilidades, el poder establecido no le ha dado espacio a los de oposición, “afueriados y de abajo”, los cuales han pasado a actuar como un “magma” del cual brotan continuamente expresiones explosivas de rebeldía e indignación que apuntan a hacer creer que dichas manifestaciones potenciarán a las fuerzas de la oposición, convirtiéndolas  en una potente opción alternativa para el rescate de la democracia dominicana.
   
En esa lógica, primero fue el IDEM por la institucionalidad democrática impulso del empresariado relativamente privado de la acción de gobierno; segundo, la “Marcha Verde” que alcanzó un elevado poder potencial con su contagio emocional contra la “corrupción y la impunidad”; y ahora es “Rescate Democrático”, intento de la “intelligentia” por ponerle cerebro a un “magma” opositor que no logra formular un relato atractivo del “país que queremos”, que entusiasme e integre a una oposición que hasta ahora insiste en seguir siendo víctima del “oportunismo activista” y de la aspiración “mágica” por la “Presidencia”.
   
En esa trayectoria fatal de la oposición, “Rescate Democrático” tiene la oportunidad de dar a luz el cerebro político conceptualizador que le hecho falta a la oposición, para potenciarla como opción alternativa.

¡Enhorabuena “Rescate Democrático”!   


1 comentario(s)


  • 1

    PINDARO DE LA CRUZ

    07.03.2018 - 6:33 am

    Te recuerdas de: "Hijo mio, que le espera a un pais que al centavo le llama chele, al peso tolete y al pais paisaje".


Le restan 1000 caracteres.

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