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Editorial

Economía y desigualdad

ACTUALIZADO 02.02.2018 - 9:57 pm

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Davos es una ciudad de Suiza conocida a nivel universal, porque es la sede del Foro Económico Mundial, escenario en el que cada año se concentran líderes e intelectuales del globo terráqueo para analizar la problemática global, en especial en el campo de la economía.
   
La pasada semana se celebró allá el Foro Económico Mundial, al cual asistieron presidentes y representantes de gobiernos de todos los continentes; hubo debates en base a ideas expuestas por delegados de diferentes escuelas económicas.
   
Se avizora un crecimiento de la economía mundial en un 4% y de un 4,6% a nivel comercial; también hay confianza de que el sector financiero se solidificará.
   
No obstante, es el lado trágico de la situación global, en el Foro Económico Mundial sobresalió el desequilibrio y la desigualdad de la economía que existe entre las potencias mundiales y las llamadas naciones subdesarrolladas o en vías de desarrollo.
   
Esto se expresó cuando voceros de los países poderosos impusieron sus criterios sobre el proteccionismo a sus productores, comerciantes e industriales en detrimento de las naciones de América Latina, el Caribe y África.
   
Se puede afirmar, por tanto, que los poderosos asfixiarán a países como República Dominicana, Haití, Nicaragua, El Salvador, Costa Rica y otros, porque la balanza comercial refleja un desequilibrio, es decir, que la relación entre las exportaciones e importaciones es muy desigual.
   
Además, la pobreza, la tasa de desempleo, insalubridad, ingresos per cápita y los niveles de vida en las naciones más pobres están por debajo del promedio; mientras que en Estados Unidos, Alemania, Francia, Inglaterra, Japón, Rusia, Taiwán y España, para citar algunos ejemplos, se vive con dignidad.
  
Corregir ese desbalance requiere de un nuevo orden económico mundial, instalación de sistemas políticos sustentados en la filosofía humanista, distribución equitativa de las riquezas y una significativa disminución en la gigantesca brecha que separa a las potencias mundiales de las franjas geográficas empobrecidas.
   
En Davos se reafirmó la iniquidad e injusticias sociales que perjudican a los pueblos del tercer mundo, porque se evidenció que el 80% de las riquezas que se producen en el planeta está en poder de las potencias, y el 20% se distribuye en los demás países; eso es absurdo e injusto, pues condena a millones de personas  a sobrevivir entre precariedades y una minoría a disfrutar de privilegios, puesto que acumulan grandes  fortunas.
   
Hoy día, es el desafío urgente, se necesita la unidad de las fuerzas más débiles para poner en marcha una cruzada en procura de un nuevo orden social, político y económico y luchar sin tregua por la igualdad del género humano.

Por la juventud


Vladimir Guerrero, quien fue escogido para el Salón de la Fama de las Grandes Ligas, tras ser recibido de manera apoteósica en el país, exhortó a los jóvenes a estudiar, hacer arte, practicar deportes y abrazarse de la disciplina para transformarse en seres humanos íntegros.
   
Hay que identificarse con ese llamado, porque de ese modo la juventud se distanciará de las drogas, los vicios, el crimen organizado y de la maldad, y prepararse para construir una mejor República Dominicana.



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