15 Diciembre 2018 9:22 AM

PortadaOpiniónEditorial

Editorial

Estados Unidos e inseguridad en la República Dominicana

ACTUALIZADO 12.01.2018 - 7:06 pm

1 COMENTARIOS

enviar por email

imprimir

ampliar letras

reducir letras

Es preocupante la sugerencia del Departamento de Estado de los Estados Unidos, mediante la cual aconseja a los estadounidenses tomar medidas de  precaución para viajar a República Dominicana, debido a la inseguridad como consecuencia del clima de delincuencia que crea un ambiente de horror en todos los espacios.
   
Genera intranquilidad esa recomendación, porque en una nación donde predomina una economía de servicio, como el turismo y las telecomunicaciones, ahuyenta a turistas e inversionistas. Pedirles a los norteamericanos que se abstengan de llevar prendas y otros objetos de valores cuando visiten a República Dominicana para evitar ser víctimas de atracos, constituye una muestra de la desconfianza que se tiene en el sistema de seguridad nacional.
   
Y tiene razón el Departamento de Estado, porque en el país los facinerosos azotan a la sociedad y siembran el terror, debido a la ejecución de acciones criminales que ocasionan muertes e incertidumbre; panorama dramático que se empeora con la incapacidad de la Policía Nacional, institución encargada de proteger vidas y propiedades, para combatir a los malhechores.
   
En las autopistas con acceso a los aeropuertos dominicanos, para citar un ejemplo, se registran con frecuencia asaltos contra ciudadanos que vienen al país, por lo que muchas personas excluyen de su agenda visitar a la  nación.
  
A la oleada delincuencial se le agrega la inseguridad jurídica, los sobornos que reciben funcionarios para gestionar la instalación de empresas y la corrupción, factores que implican que empresarios extranjeros desistan en desarrollar  proyectos productivos en territorio dominicano.
   
La imagen internacional de República Dominicana es muy negativa, porque las informaciones sobre la criminalidad recorren el mundo, por tanto, alejan a quienes buscan zonas seguras para vacacionar e invertir, y esto afecta la economía y obstruye el desarrollo.
   
Quienes dirigen los organismos de investigación e inteligencia, Policía Nacional, Ministerio Público y el Poder Judicial, deben encarar la problemática con responsabilidad, mediante la aplicación de programas eficaces que garanticen protección y seguridad a los dominicanos y extranjeros.
    
Es urgente trabajar con eficiencia en aras de frenar la delincuencia o de lo contrario el país se convertirá en un escenario del crimen organizado, y esto atemoriza a la gente, debido a la inseguridad reinante.
   
Actuar con eficacia e inteligencia contra la delincuencia, es el reto que tienen las autoridades por delante, porque así lo requiere la paz social y la estabilidad económica de la sociedad.
¿Qué esperan, entonces, las autoridades para garantizar la seguridad e imponer el orden? O ¿Permitirán que los “forajidos” se sigan adueñando del país?

¿Quién defiende a los fanáticos?


Las taquillas para adquirir el derecho para disfrutar de los juegos entre los equipos que conforman la Liga de Béisbol Dominicano, están controladas por quienes manejan el llamado “Mercado Negro”, por lo que se encarecen en niveles abusivos e inalcanzables.
   
Una boleta que está establecida en RD$600.00  se comercializa entre  dos y tres mil pesos; esa operación es una “estafa” contra los fanáticos.
   
Es lamentable que oficiales de  Policía Nacional y funcionarios de  Pro Consumidor, afirmen que nada pueden hacer para contrarrestar esa práctica irregular.
¿Quiénes pueden defender a los fanáticos, entonces?



1 comentario(s)


  • 1

    Ramon Enrique Perez

    13.01.2018 - 7:03 am

    Para que se pueda lograr cambiar ese estado de inseguridad que hay en el país lo primero es modificar el código Procesal Penal, para que sean mas minuciosos con las personas antes de otorgarle la libertad, por que una persona con antecedentes penales relacionados con seguridad no debe ser tratado igual que a los seres humanos honestos.


Le restan 1000 caracteres.

Normas de uso

Este periódico no se responsabiliza de las opiniones vertidas en esta sección y se reserva el derecho de no publicar los mensajes de contenidos ofensivo o discriminatorio.