17 Diciembre 2017 8:01 AM

PortadaOpiniónEditorial

Editorial

Funciones de un conflicto

ACTUALIZADO 01.12.2017 - 11:44 pm

0 COMENTARIOS

enviar por email

imprimir

ampliar letras

reducir letras

Santiago debería seguir con atención la contrariedad pública que se ha manifestado en torno a los trabajos que el Gobierno Central viene ejecutando para la construcción de la verja perimetral del Parque Central, proyecto que habrá de satisfacer las necesidades que tiene la Ciudad Corazón de disponer de una gran área verde como pulmón de la ciudad y como lugar de esparcimiento de la familia santiaguera.
   
Es una obra considerada vital para la modernización urbana de la ciudad, la cual junto al Parque Botánico que también construye el Gobierno Central, conforman la mayor oferta de obras públicas que puede exhibir la agenda del Gobierno para el 2018. La otra gran obra que para el próximo año podrá exhibir el Gobierno para Santiago, es la reconstrucción y rehabilitación del Hospital Cabral y Báez, la cual hasta ahora solo ha servido para empañar la imagen del buen Gobierno que quiere dejar el Presidente Medina como legado de su gestión. Una cuarta obra de impacto interregional será la ampliación de la Carretera Navarrete-Puerto Plata.
   
La terminación de esas obras de impacto en Santiago y la región del Cibao Central, además de su importancia como obras de desarrollo, permitirían consolidar el capital político de las fuerzas que sustentan al Presidente Medina, en una región electoralmente estratégica para cualquier político con vocación de poder. Ese valor político podría ser el factor que pudiera estar  de fondo en el aparente conflicto que se ha creado en torno al proyecto del Parque Central, entre las instituciones públicas y privadas que defienden la realización de la obra, y el Ayuntamiento del Municipio de Santiago, el cual ha intentado paralizar los trabajos de la verja, alegando violaciones a las disposiciones municipales de su dominio, al tiempo que se auto percibe marginado como institución integrante del Patronato que se creara por el Estado para la administración e impulso de la obra del Parque Central.
   
Frente a esos alegatos los ministerios de Obras Públicas y Medio Ambiente han hecho un planteamiento en el que establecen que no violan disposiciones legales y por el contrario actúan dentro del marco legal que dispuso el Estado y respondiendo a la decisión del Gobierno Central para que Santiago disponga de esa importante obra de infraestructura urbana, junto al Parque Botánico, los cuales se entregarán para el próximo 2018.
   
Por su parte, el Alcalde ha reiterado sus planteamientos, cuyas motivaciones ante la dimensión que ha alcanzado el conflicto, no pueden atribuirse, sin riesgo de equivocación, a razones psicológicas de celo de autoridad, porque él está construyendo inteligentemente una sólida imagen de un fuerte liderazgo. Sin embargo, el conflicto podría fortalecer su penetración y posicionamiento en ciertos sectores populares de la ciudad, sobre todo, en el marco del conflicto mayor que abate internamente al partido de Gobierno, conflicto del cual su figura hacia el futuro podría emerger como una referencia de gran valor político.
   
En ese contexto, entonces, el conflicto en torno al Parque Central, que tampoco ha detenido los trabajos sino que por el contrario los dinamiza, podría ser la coyuntura que viabilice, después de una larga espera, que Santiago logre alcanzar el “sueño” de su anhelado  Parque Central.

¡“No hay mal que por bien no venga”!    




0 comentario(s)


Le restan 1000 caracteres.

Normas de uso

Este periódico no se responsabiliza de las opiniones vertidas en esta sección y se reserva el derecho de no publicar los mensajes de contenidos ofensivo o discriminatorio.




Anuncio Adwords