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Editorial

Evasión y finanzas públicas

ACTUALIZADO 10.11.2017 - 12:57 am

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El endeudamiento y los déficits fiscales se han convertido en problemas crónicos en las finanzas públicas. La pesada rutina burocrática del Estado en esta materia se guía por la convicción de que “las fianzas públicas mejorarán cuando baje la evasión fiscal” pero no se hace nada o muy poco para que esa realidad se modifique.
   
Más bien parece que esa pesada rutina sigue la inercia que provoca un progresivo deterioro de las finanzas públicas, a medida que se eleva la evasión de los impuestos que según los órganos recaudadores ha pasado de unos 32% en años anteriores a casi un 40% en los momentos actuales. Las autoridades parecen resignadas a esa ecuación, justificándola con la definición que ofreció el Ministro de Hacienda para el cual: “… la realidad nuestra es que vivimos en un país en el que tradicionalmente ha sido muy difícil pagar impuestos, la gente se resiste a eso…”
   
Guiado por esa convicción falsa o cierta la consecuencia es que no se asume otra visión más actualizada del comportamiento fiscal, tal como la han sugerido varios  sectores empresariales, institucionales y profesionales, en el sentido de que una reforma fiscal integral pudiera aplicarse reduciendo la carga impositiva y haciendo racional el gasto público, con lo que el Estado pudiera elevar la disponibilidad de recursos para destinarlos a las prioridades nacionales con sentido enfrentar los problemas del país y sobre todo para el fomento de la inversión reproductiva del capital para impulsar el verdadero desarrollo, cambiando el objetivo  que se conforma con un crecimiento económico concentrado pero sin bienestar para la población.
   
Esa oportunidad de desarrollo que señala otra ecuación posible para el manejo de las finanzas públicas, sin embargo, cae vencida por la pesada rutina que se empecina en la fórmula de los déficits, el endeudamiento y la dilapidación de los recursos en clientelismo y corrupción, como resultados deseables para sustentar  la “gobernabilidad”, el “voto” y  la “movilidad social” a favor de la nueva clase política gobernante.
   
El país tiene que romper con esa rutina que condena a los agentes económicos a la evasión fiscal y al Estado a unas finanzas públicas cada vez más precarias.

¡Hay que racionalizar las finanzas públicas!

Contra la violencia de género


El Procurador General de la República cumplió con el prometido Plan Nacional Contra la Violencia de Género que había anunciado la semana pasada. Este miércoles junto a otros altos funcionarios del Estado, hizo la presentación del Plan con el cual se persigue atacar el pesado problema de los progresivos feminicidios. Es el segundo plan anunciado por el Procurador sobre el particular, aunque éste fue presentado con mayor nivel de detalles en cuanto a las acciones a desarrollar a nivel de la prevención, persecución, capacitación y el afianzamiento del régimen de consecuencias. En esta ocasión solo extrañamos la ausencia de un cronograma de  actividades y el debido presupuesto de gastos e inversión, sin los cuales es fácil predecir que el éxito del Plan será dudoso.

¡Ojalá que no!


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