19 Noviembre 2017 12:21 PM

PortadaOpiniónEditorial

Editorial

Constitución y democracia

ACTUALIZADO 05.11.2017 - 7:58 pm

0 COMENTARIOS

enviar por email

imprimir

ampliar letras

reducir letras

El sistema jurídico del Estado Dominicano surgió hace 173 años, exactamente el 6 de noviembre del año l844 cuando se elaboró y aprobó la primera Constitución de la República; acontecimiento que concentró a diputados en la ciudad de San Cristóbal para dotar a la nación de un soporte constitucional.
   
Desde entonces el 6 de noviembre es una fecha sagrada, porque se conmemora el Día de la Constitución, época que permite evaluar el comportamiento de gobernantes y gobernados en base a los derechos y deberes que se consagran en la Ley Suprema.
   
La Carta Magna establece que República Dominicana es una nación organizada en un Estado libre, soberano e independiente; y que la soberanía reside exclusivamente en el pueblo, de quien emanan todos los poderes, los cuales se ejercen por medio de representantes electos de forma directa o de manera indirecta.
   
Si todos los ciudadanos, no importa su estatus,  respetaran la Ley de Leyes y se adhirieran a su mandato,  garantizarían la convivencia pacífica y democrática, pero se está distante de un orden constitucional.
  
A lo largo de la historia, la Constitución de la República ha sido modificada en 36 ocasiones y en la mayoría de veces por razones políticas particulares para beneficio de quienes están el poder, lo que constituye un duro golpe a la democracia.
   
Si el comportamiento de los dominicanos se guiará por la Carta Sustantiva, en el país existiera un régimen político amparado en unidad, coherencia y en un ambiente democrático, porque se cumpliría con los deberes y de eso modo tener calidad para reclamar derechos.
   
No obstante, es lo deplorable, tanto quienes controlan el poder como los dirigidos irrespetan la Constitución,  por eso en la nación hay un desorden institucional; hoy es vital revisar la actitud de la colectividad y luego autocriticarse para entender la importancia de superar las debilidades para transformarse en ciudadanos respetuosos de la Carta Magna, en vista de que solo así se construirá una nación libre, soberana, democrática, desarrollada e independiente.
   
Urge erradicar los procedimientos que se emplean solo para restablecer, por ejemplo, la reelección presidencial, debido a que los intereses particulares deben relegarse, porque en primer plano debe colocarse el patrimonio de la República Dominicana.
   
Hay violación a la Constitución cuando desde el poder no se garantizan empleos, salud, educación y todo cuanto necesita el ser humano para vivir con dignidad; igual cuando se atenta contra las libertades de expresión, tránsito y política.
   
También los ciudadanos que no cumplan con sus deberes violentan el sistema institucional, es decir, que todos infringen la Constitución y son responsables de un estado “salvaje”, pues prevalece un panorama inconstitucional.
   
Para celebrar con fervor patriótico el Día de la Constitución, el Estado debe dar respuestas a las aspiraciones económicas, sociales y políticas de los dominicanos.
   
De igual forma es oportuno frenar la corrupción en la administración pública, detener el endeudamiento externo que empeña la independencia y gobernar por y para el pueblo para asegurar el orden institucional.
Que se apliquen los preceptos constitucionales para celebrar con orgullo, el Día de la Constitución.



0 comentario(s)


Le restan 1000 caracteres.

Normas de uso

Este periódico no se responsabiliza de las opiniones vertidas en esta sección y se reserva el derecho de no publicar los mensajes de contenidos ofensivo o discriminatorio.




Anuncio Adwords