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Editorial

Criminalidad horrorosa

ACTUALIZADO 03.09.2017 - 5:33 pm

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Personas con mentalidad enfermiza se han encargado de crear un ambiente de terror en República Dominicana, con la ejecución de asesinatos monstruosos que tienen un norte doloroso: la violencia contra la mujer.
   
Y lo peor es que las víctimas son niñas y adolescentes con edades que oscilan entre 13 y 18 años, situación que ha conmocionado a la comunidad nacional, por la brutalidad de los hechos.
   
Cinco jovencitas sometidas a torturas y asesinadas en una semana, esto es horripilante y evidencia la crueldad de que son capaces hombres salvajes.
   
Una sociedad consternada por estos hechos abominables no sale del asombro, porque se vive de horror en horror, debido a que cada día se cometen asesinatos que estremecen a una población agobiada por las acciones violentas que perpetran sujetos desalmados.
   
El caso de Emely Peguero Polanco, adolescente que fue ejecutada por la madre y su novio, ha sido el que más ha conmocionado a los dominicanos, porque ésta estaba embarazada y se trató de un crimen atroz; pero se han dado otros hechos igualmente horribles.
   
San Cristóbal, La Vega, Santo Domingo y el Distrito Nacional, de igual forma, han sido sacudidos por las muertes sádicas de menores y adolescentes, porque sus cuerpos fueron destrozados por quienes se creían sus propietarios.
   
Estamos ante una situación alarmante y desesperante,  por tanto, urge la unidad de los sectores sensatos para lanzar una cruzada en procura de la convivencia pacífica, el respeto a la vida y edificar la cultura de la paz.
   
Gobierno, familia,  iglesias, partidos políticos, empresarios, clubes, juntas de vecinos; en fin, gobernantes y gobernados deben asumir con responsabilidad los retos en busca de erradicar la violencia y, en cambio, sembrar la civilidad para contrarrestar el salvajismo.
   
Es vital ser pragmático para obtener éxitos en aras de cohabitar civilizado en el país, lo que es posible con programas eficaces, en especial de educación y orientación intersexo, a fin de concientizar a los dominicanos sobre la necesidad de ser solidarios y sustituir el odio por el amor para neutralizar a quienes se comportan como los animales en la selva.
   
Todos juntos debemos aportar energías y voluntades contra la violencia por un clima de convivencia pacífico, porque solo así será posible vivir sin traumas y sobresaltos.
   
La época de la caverna debe ser cuestión del pasado, es hora de establecer la civilidad en un presente trastornado por múltiples hechos salvajes que provocan situaciones que hunden al pueblo en sentimientos frustratorios.
   
Hay que frenar la criminalidad por el sosiego y la paz en el seno de las familias dominicanas.
 
¿Se animan los distintos segmentos de la sociedad a trabajar en esa dirección? Ha de esperarse que sí, porque es lo que requiere con urgencia  la población nacional.

Descanse en paz, Leo Hernández

Ayer se recibió la triste noticia del fallecimiento del periodista Leo Hernández, quien desarrolló una exitosa carrera en el periodismo dominicano.
   
Lamentamos su muerte y anhelamos que sus restos descansen en paz y el espíritu permanezca en gloria eterna.


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