26 Marzo 2019 11:21 PM

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Prohibiciones y autoridad

ACTUALIZADO 26.03.2019 - 6:51 pm

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Coincidiendo con el largo período de sequía y los estragos causados y que se traducen en grandes pérdidas económicas, también se añade el oportunismo de los depredadores de los ríos extrayendo materiales de forma indiscriminada, así como los taladores del bosque para explotar madera y hacer carbón, deforestando las cuencas hidrográficas que erosionan el suelo y perjudican la retención de las aguas.
   
Los Haitises son incendiados para hacer carbón, lo propio sucede en la sierra de Bahoruco y de Neiba, así como en la Cordillera Central. El fenómeno se agrava más con la penetración de la mano de obra haitiana y su vocación a incendiar y devorar lo que tenga madera.
   
En esas circunstancias, la población sensata reclama la presencia de la autoridad en general y en especial de Medio Ambiente, que luce de brazos caídos frente a tanta depredación y daños al medio ambiente. Por eso luce atinado el anuncio hecho por el Ministerio de Medio Ambiente de prohibir y suspender el corte y transporte de madera, sobre todo en este período de sequía.
   
La institución ambiental consideró urgente reforzar las acciones necesarias para prevenir y controlar los efectos que se originarían por la escasez de las lluvias. La medida es oportuna y pertinente y solo falta que esa “voluntad” se materialice con la intervención física de la autoridad, la cual debe operar a través de los órganos de Medio Ambiente y de su personal de inspectoría y control ambiental.
   
Sin la presencia física de la autoridad distribuida de forma estratégica, la simple norma que prohíbe el corte y transporte de madera, no será posible que los depredadores detengan su nefasta labor de acabar con los recursos naturales y ambientales, recursos que son  necesarios preservar.
   
Lo mismo hay que decir respecto a la autoridad de tránsito, la cual se enfrenta a un serio desafío tal como lo es el desorden del tránsito urbano y de carreteras que provoca frecuentes accidentes mortales, convirtiéndose los accidentes en la principal causa de muerte en el país.
   
Recientemente, el país aprobó la nueva Ley de tránsito, y derivado de ella el INTRANT dispuso: primero, la prohibición de que los camiones de carga transiten por la vía izquierda de las carreteras: y segundo, que transiten con gomas lisas. Ambas medidas, sin embargo, no han sido acompañadas por una autoridad de carretera que físicamente pueda hacer cumplir las dos prohibiciones. En las carreteras no se ven esas unidades de la Policía. Las prohibiciones, entonces, habrán de ser un acto de cumplimiento voluntario y espontáneo de los conductores.
   
De actuarse así, tal como se observa en el tránsito y también en lo ambiental, para poner esos dos ejemplos, el desorden no solo se mantendrá tal como se manifiesta, sino que se podrá agravar aún más, sencillamente por la falta de autoridad, que no logra entender que para hacer cumplir la Ley, no basta con aprobar la Ley como narrativa normativa, sino que su cumplimiento es un proyecto que encierra la norma, una plataforma tecnológica y recursos humanos entrenados y bien dotados de organización y método de trabajo.

¡Preparemos la autoridad para enfrentar el desorden!



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