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Crisis abruma a santiagueros

ACTUALIZADO 15.09.2019 - 12:53 pm

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La población de Santiago está atosigada, debido a una serie de problemas que perturban la paz social; la situación irrita y causa indignación.
   
Escasez de agua, sofocante calor, suspensiones prolongadas del servicio de electricidad, precariedades en los  hospitales, auge de la criminalidad y deficiencia de las políticas públicas  atormentan a los santiagueros.
       
Se trata de una dramática realidad que se expresa en desesperanza, angustia y en un estado de ánimo depresivo; la gente está afligida porque la vida se le complica.
   
A diario se incrementan los tediosos apagones, el suministro de agua potable no satisface la demanda y necesidades básicas de las familias, la alta temperatura es preocupante  y los delincuentes tienen en zozobra a quienes pueblan al Primer Santiago de América.
   
También la inseguridad provoca temor y terror, debido a que en la cotidianidad los delincuentes ejecutan asaltos, atracos, robos y violaciones, cuyas acciones dejan muertos, heridos y traumas.
   
El pesimismo atrapa a una población que ha perdido fe y esperanza, porque no observa actitudes responsables por parte de las autoridades correspondientes, en procura de resolver la problemática que fastidia y genera desaliento.
   
Urge que el Gobierno Central y las autoridades municipales asuman una agenda de prioridades  para superar los males que trastornan la existencia de los santiagueros, ya que sufren los efectos del decaimiento y eso se traduce en una intranquilidad agobiante.
   
Que se emprendan programas eficientes para superar los problemas sociales que abaten a las familias en Santiago, porque tienen derecho a ser felices y a vivir en un hábitat agradable.

Tarea urgente en RD


El Estado dominicano debe afrontar con urgencia una tarea inmediata, mediante la cual debe  superar la deficiencia y el déficit energético.
   
Así lo recomienda el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), tras analizar los resultados del  estudio “Las severas deficiencias del sector eléctrico dominicano”.
   
Joaquín Zentner, Fanny Vargas y Jennifer Linares, quienes son especialistas del BID y autores del tema “Notas de infraestructura del país: Centroamérica, México, Panamá y República Dominicana”, exponen  con claridad la panorámica de la electricidad.
           
Y plantean, con mucha razón, que el problema eléctrico es uno de los principales obstáculos estructurales para el crecimiento, debido a que socavan la productividad y la competitividad económica.
   
Hay que plantearlo como un desafío del Estado, porque la problemática es sistémica, debido a que ninguno de los gobiernos que han controlado las estructuras y superestructuras del poder en República Dominicana, han logrado desarrollar políticas efectivas, eficaces y eficientes en el campo de la energía eléctrica.
   
Incluso, ni la alianza público-privada ha contribuido con la solución de la crisis energética, ya que no se ha ido a la raíz del problema y eso explica porque no desaparecen los apagones y persiste un acentuado déficit de generación eléctrica.
   
Es preciso definir políticas energéticas acorde con los avances experimentados en el mundo, porque solo de ese modo se producirá la energía necesaria y con calidad imprescindible  para impulsar el crecimiento sustentable e integrado del país.
    
O se trabaja en esa dirección o la nación permanecerá  anclada en el atraso y el subdesarrollo.


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