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Turismo en apuros

ACTUALIZADO 14.06.2019 - 6:53 pm

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El turismo, industria que se inscribe en la economía de servicio, depende de circunstancias y fenómenos, lo que implica que en un momento puede estar estable y registrar crecimiento sostenible, pero también en cualquier coyuntura puede derrumbarse.
  
República Dominicana tiene en las actividades turísticas una de las principales fuentes de la economía, por tanto, el Estado y los empresarios vinculados al turismo deben estar atentos a todos los procesos atmosféricos, el terrorismo, la delincuencia y los trámites sobre visados de quienes seleccionan al país para veranear, descansar y disfrutar de vacaciones, en busca de precaver situaciones adversas.
   
Hay que evitar caídas estrepitosas de la industria sin chimenea, afianzar los programas e inversiones, garantizar calidad con seguridad en los servicios ofrecidos, otorgar facilidades a los turistas, generar confianza en el mundo y satisfacer las exigencias y necesidades de los visitantes.
   
Inquietan las serias amenazas que hoy se ciernen contra el turismo dominicano, trance que provoca incertidumbre, debido a una cadena de hechos trágicos que sustentan una campaña internacional que desalienta  a quienes cultivan la cultura de viajar para conocer valores culturales, tradiciones y costumbres de los pueblos.
   
Se está ante una realidad preocupante, que debe ser superada para mantener la buena imagen del turismo en República Dominicana.
   
De no corregirse y superarse la situación presente, se vislumbran problemas en el sector turístico dominicano que deben evitarse.
   
¿Cuáles son los hechos y circunstancias que deben ser corregidos y atendidos para mantener y elevar la buena imagen del turismo dominicano?
   
En primer lugar los hechos dentro de las zonas turísticas afectadas: muertes misteriosas de turistas estadounidenses en hoteles de lujo en la región Este, casos que provocan la intervención de organismos de inteligencia e investigación internacionales encabezados por el FBI; fallecimientos de turistas norteamericanos, canadienses y europeos en varias zonas turísticas.
   
Segundo: problemas en el entorno de las zonas turísticas; atracos, asaltos y robos en los entornos de hoteles, restaurantes, cabañas, haciendas y ranchos donde se albergan los turistas; atentado criminal contra David Ortiz, exastro del béisbol de las Grandes Ligas en Estados Unidos; conocimiento de la audiencia contra los implicados en la trama contra el “Big Papi” en un “furgón” destartalado y que refleja el deterioro funcional de la justicia.
   
Tercero: problemas institucionales y de la seguridad general de la nación; oleada de crímenes, trata de personas, violaciones, prostitución infantil, operaciones del narcotráfico, el sicariato y la falta de seguridad crean un ambiente que atemoriza a los turistas; burocracia que obstaculiza visados a tiempo a quienes colocan en agenda a República Dominicana para vacacionar, dificultades reveladas por el embajador de la República Popular China.
   
Como se puede observar, el país atraviesa por un mal momento que haría incierto el futuro del turismo de no hacerse nada.

Es tarea de las autoridades erradicar las contrariedades para salvar al turismo y asegurar la estabilidad social y económica de la nación.


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