18 Diciembre 2017 8:50 AM

PortadaTendenciasReflejos

El gran castillo del primer Tokugawa

El gran castillo del primer Tokugawa

ampliar foto

Ingrid González de Rodríguez | ACTUALIZADO 12.10.2017 - 9:51 pm

0 COMENTARIOS

enviar por email

imprimir

ampliar letras

reducir letras

He estado varias veces en Japón, y he observado la profunda reverencia y el gran amor que tienen los japoneses por sus lugares históricos, los cuales muestran a los visitantes con conocimiento de todos sus detalles históricos y arquitectónicos. Por ejemplo en las escuelas, se imparten módulos especiales dedicados a la difusión del arte y la cultura japonesa. Niños y jóvenes pueden realizar con facilidad la ceremonia del té, una ikebana, o la escritura en papel artesanal de arroz con tinta líquida, todo muy representativo de la cultura nacional, pues Japón no es solamente el gigante racional, tecnológico y moderno que fabrica carros y aparatos para todos los gustos, sino que es también un país que conserva y valora mucho sus tradiciones, arte y cultura.
   
En Kyoto, la Ciudad histórica, se conservan intactos  templos milenarios que son parte importante de la tradición cultural del país. Fue fundada en tiempos remotos, manteniéndose como la Capital de Japón hasta 1808, fecha en que Tokio pasó a ser la Capital, ciudad central, sede de la gran industria nipona.
   
Al recordar esta hermosa ciudad No puedo dejar de mencionar, "El gran castillo del primer Tokugawa"  uno de los grandes monumentos de Kyoto,  "El Palacio Imperial Nijo y el Pabellón de Oro Kinkaku, así como "El Castillo Heian" los tres son parte importante del complejo arquitectónico y monumental de la ciudad sagrada de los Japoneses.
   
Kyoto es la Ciudad histórica por excelencia, varios estilos de la arquitectura Momoyama se observan en distintos monumentos.  El más famoso es el Castillo Nijo habitado por la familia imperial durante varios siglos, este palacio comprende unos 3,300 metros cuadrados y está dividido en 5 edificios con 33 habitaciones y 800 metros de tatami. Bellísimas tallas en madera cubren los dinteles de las puertas y ventanas, así como delicadas pinturas de los artistas de la escuela Kano, revisten las paredes de éste lugar especial rodeado de dos grandes jardines que corresponden al diseño de los tradicionales jardines del Japón de vegetación verde brillante en la que contrasta el rosado intenso.

Estos grandes y famosos jardines llamados islas de la eterna felicidad impresionaron mis ojos cuando visitamos la ciudad de Kyoto. Especialmente el manejo de la forma, en manos de los artistas del Japón, surge como una manifestación del ser del mundo, como un símbolo de las fuerzas universales.
   
"El Jardín de la eterna Felicidad" Es una obra inspirada, el reflejo del juego eterno de las apariencias en la imaginación del artista, que tiende al infinito,  expresando el sentimiento manifiesto de todo lo que es pasajero en el devenir cósmico. La sutil distribución de los espacios llenos y vacíos, crean en el ojo del espectador una sensación visual de camino que va hacia el infinito.... En estos espacios dedicados a la naturaleza pude ver la representación una belleza mística que trasciende el tiempo. Fiel Reflejo de las particularidades de la estética oriental.

ingridderodriguez@hotmail.com



0 comentario(s)


Le restan 1000 caracteres.

Normas de uso

Este periódico no se responsabiliza de las opiniones vertidas en esta sección y se reserva el derecho de no publicar los mensajes de contenidos ofensivo o discriminatorio.




Anuncio Adwords