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El Fauvismo: o el valor del color

El Fauvismo: o el valor del color

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Ingrid González de Rodríguez | ACTUALIZADO 16.07.2017 - 9:13 pm

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Unificadas las vanguardias con el término “arte moderno”, recordemos que dicha nomenclatura no se aplica ni a un período específico de la historia del arte ni a un estilo internacional, sino más bien a una actitud artística, que no se produjo en la inmediatez de un instante con Kasimir Malevich convirtiendo de pronto un simple cuadrado negro en objeto estético, o Picasso dibujando un conjunto de círculos, triángulos y rectángulos, en una composición formal que adquiere un significado propio en el espacio. Sino, que como sucede con la historia misma, el origen de lo que llamamos “arte moderno”, fue gradual e interactivo. Antes y después de la invención del cubismo se desarrollaron muchos estilos (o Ismos). A continuación nos referiremos en los próximos días a los más notables: Fauvismo, Expresionismo, Cubismo, Futurismo, Constructivismo, Suprematismo, Dadaísmo, Surrealismo, y el arte abstracto con todas sus corrientes, conforman una nueva sensibilidad (moderna), cuya potencia creativa nos da una particular interpretación de la vida y del arte.
 
Se puso fin a la práctica de copiar del mundo natural. En el arte de nuestro tiempo la preeminencia del concepto es el principal cauce de la experiencia estética, que más que estática es dinámica. Arte e intelecto, conocimiento y emoción no se separan, por el contrario crean aperturas para un actitud estética inquieta, escudriñadora, reflexiva e inquisitiva.

El Fauvismo:
 
En 1905 se inaugura la primera muestra de los “fauves” (fieras) cuya figura destacada es Matisse. Los fauves reaccionan contra los impresionistas, a los que señalan haberse despreocupado del objeto, obsesionados por los efectos de la luz. Para subrayar el objeto en los cuadros, los fauvistas  priorizan los contornos y el color. Por otra parte, se considera que el color no ha de subordinarse a la figura, pues tiene vida propia, el color es un elemento autónomo e independiente. Así vemos sorprendidos, que puede encontrarse en una pintura fauvista un mar color café, una figura humana azul, de pies a cabeza, en virtud de la autonomía que otorgan los “fauves” al color en sus  cuadros. Una apariencia de hedonística indulgencia, alegre y desenfadada, se logra en esta tendencia, en base a sugerencias cromáticas y lineales que reducen el mundo externo a dos dimensiones, armónicas y equilibradas. De ellas depende la expresión y el sentimiento del artista, que se plasman en las obras fauvistas.
 
Henri Matisse (Francia 1869- 1945) una de las figuras cumbres del arte moderno. Fue el Máximo representante del Fauvismo y el creador de una obra fascinante por su colorido cálido y vibrante, pureza de líneas y sentido intuitivo y explosivo del color. Matisse afirma una certeza metafísica sobre los valores de la forma que han sido muy admirados por la posteridad.
 
Atraído por los impresionistas, y en especial por Cézanne reunió  a un grupo de artistas de ideas afines que fueron conocidos como los “fauves”.

En sus cuadros el autor de “La Danse” consigue el perfecto equilibrio de la composición y el tono dramático, bajo una apariencia de serenidad y armonía luminosa. Se aprecia en sus cuadros el uso fluido del dibujo. Durante su trayectoria supo conjugar  la influencia de artistas como Van Gogh  y Gauguin, con la de las cerámicas persas, el arte africano o las telas moriscas. Con esta original fusion de elementos logró su genial estilo. Comenzó a pintar en 1889, cuando convaleciente de una apendicitis su madre le llevó utensilios para pintar. Según dijo de este momento de su vida, fue que descubrió una especie de paraíso. A partir de entonces decide convertirse en artista plástico. En París asistió a cursos de arte en la “Academia Julian” y en1892 ingresó en la Escuela de Bellas Artes, recibiendo clases en el taller del pintor simbolista Gustave Moreau, donde coincidió con destacados artistas de su época, como Rouault,y Marquet, y también con Dufy, discípulo de Pierre Bonnard. Fue dibujante, grabador y escultor. Matisse exalta el color y sus valores cromáticos, junto un singular equilibrio del dibujo.

 ingridderodriguez@hotmail.com



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