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La pintura moderna

La pintura moderna

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Ingrid González de Rodríguez | ACTUALIZADO 19.04.2017 - 5:17 pm

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Los cubistas consumaron el alejamiento definitivo de la pintura de imitación de la realidad.  Es la primera vez en la historia de la pintura que los objetos pintados empiezan a abandonar su parecido con los reales. Sobresale la intención principal del cubismo, que es dar al espectador una imagen de tres o más dimensiones, a partir del plano bidimensional de la tela o el papel en un intento de que el espectador pueda ver simultáneamente las diversas facetas de un objeto. Los cubistas sistematizan la estructura del espacio sobre la superficie, de una forma nueva y original, descomponen los objetos y los vuelven a elaborar según sus elementos básicos: figuras geométricas como el cubo, cilindro, cono, cuadrado y esfera se observan en planos yuxtapuestos desde ángulos sucesivos, con una particular  sistematización del color y del espacio.  
 
El Guernica
 
En la historia de la pintura Pablo Picasso constituye una referencia ineludible. Mi gran admiración hacia su obra se acrecentó cuando observé con mis propios ojos “El Guernica”, uno de sus cuadros más famosos y conmovedores que se encuentra en el museo Nacional Reina Sofía de Madrid. Lo había visto muchas veces en los libros de arte pensando en su valor como el alegato apasionado de Picasso contra el contra el horror de la guerra. Protesta que comparto al unísono, con millones de personas pues el cuadro se ha convertido en un símbolo universal del antibelicismo. Su origen se encuentra en la irrupción de la Guerra civil española, que es el tema de “El Guernica”.
 
Picasso toma posición a favor de la República, que lo nombra director del Museo del Prado y le encarga una gran pintura para decorar el pabellón de la Feria Internacional de 1937 a celebrarse en París. Al recibir la noticia del bombardeo a la ciudad Vasca de Guernica por la aviación Alemana, y su consecuente destrucción, Picasso decide que ese será el tema y que el nombre será Guernica, un grito de espantosa y amarga denuncia, una obra maestra de grandes dimensiones (Óleo sobre lienzo de 351 cm. Por 782 cm) que denuncia el horror, la consternación y el luto que ocasionó este suceso, extensivo a la ignominia dolorosa de cualquier guerra.
 
ingridderodriguez@hotmail.com



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