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Retrato de mi madre

Redacción | ACTUALIZADO 03.01.2017 - 6:05 pm

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Doña Eva/Mama Eva.

Nacio el 18 de Agosto de 1917 en un campito muy pequeño y pobre, entre Tamboril y Santiago, En la República Dominicana, llamado Guazumal. Única hija hembra entre 5 hermanos.( Tio Luis, tío Adan, mamá Eva, tío Pancho, y Tio Abel). Sus padres, José Otilio Hernández ( Don Pepe ) y Elvira del Carmen Almánzar ( Doña Elvira ) ambos, oriundo de Guazumal, y de familias muy pobre, pero muy honesta y respetada por todos. Eran tan pobre, que Don Pepe, mi abuelo, se ganaba la vida haciendo dulce ( llamado, dulce Don Pepe), una combinación de coco, batata, azúcar, leche y algunos ingredientes más. Me acuerdo, porque lo viví en carne propia, y comía de su dulce todos los días, era muy trabajoso, hacer este dulce, (recoger, transportar y luego guayar los cocos, sancochar las batatas,echarle leche, y luego hervir todo esto, por horas y horas, frente a un fogón, que más que fogón, era un infierno. Un trabajo de titanes se lo puedo asegurar. Este fue el único trabajo, que le conocí a mi abuelo, a quien tanto quise, hasta que murió el 5 de Enero del 1965.
   
Don Pepe, hombre honesto, jocoso, alegre y muy trabajador, levantó su familia, a base de mucho esfuerzo, con un solo y único trabajo. (Hacer dulces), Doña Elvira, mujer callada, limpia y sencilla, quien era su ayudante en ese trabajo, también le tocó criar a sus hijos, y mucho otros quehaceres en la casa. A Don Pepe, en su tiempo libre, le encantaba, jugar dominó, su único entretenimiento. Luego, se sentaba, en una mecedora, dormía y roncaba, hasta que se despertaba horas después. Doña Elvira era callada, limpia y sencilla, siempre vestida de blanco, con lente oscuro, quien en su tiempo de ocio, se sentaba en una mecedora, frente a Don Pepe, hasta que El despertara. Y Nunca la vi sonreír, nunca le vi sus ojos, pues su lente oscuro me lo impedían, quizás por la desgracia de haber perdido a su hijo Pancho, (1949) en las oscuras y horrendas, cárceles del Dictador Trujillo ( por el simple hecho, de no estar de acuerdo, con sus crímenes y abusos, los cuales denunció valientemente) igual suerte corrieron miles y miles de sus compatriotas, que murieron vilmente, en las pestilentes mazmorras de la dictadura.
   
Doña Elvira, siempre vestida de blanco, triste y cabizbaja, sentada en su mecedora, pensando, una y otra vez, donde estará mi hijo? Donde se lo habrán llevado? Estará vivo o muerto? Qué penoso es morir,sin saber, donde está mi hijo, si esta vivo o muerto, si le habrán dado sepultura o no? que será de El. Y así murió, esta pobre mujer. ( triste destino).

Doña Eva ( mama Eva), quien, por razones económica, solo llego al tercer curso de la primaria, fue una niña tranquila, sencilla, y de buen vivir, quien recibió una educación cacera, con respeto a los demás, obediente y fiel. Caso, con Don Antonio Manuel Jiménez Almonte, también de Guazumal. Procrearon cuatro hijos. Claritza, quien murió, a los dos meses de haber nacido, el 16 de Diciembre de 1950, Manuel Arismendy Jiménez Hernández, nació el 12 de Marzo de 1946, y José Miguel, y Miguelina del Rosario Jiménez, ( los mellizos ) nacido el 29 de Septiembre de 1952.
   
La Doña, como así yo la llamaba, murió un 24 de Marzo del 2013 a los 96 años, 7 meses y 6 días, de nacida. Mujer honesta, servidora intachable, entregada a sus hijos, su esposo y a los demás, fue un ejemplo, en todo el sentido de la palabra, para los que la conocieron. Mujer integra, limpia y sin tacha. Que a quien no le hizo un bien, seguro que no le hizo un mal. Dulce con los demás, que parece haber nacido de un jardín perfumado de exquisitas Flores, todas ellas olorosas, y lista para ofrecer su fragancia a todo el mundo. Mi madre, es un tesoro, que nunca olvidaré, una flor que nunca permitiré que nadie marchite. Con un encanto tan especial, que me faltan palabras, para expresarlo. Gracias Dios, muchas gracias, por tan maravilloso regalo. Debo agradecer, a nuestro divino Dios, el privilegio, de haber nacido, bajo tu techo, de haberme criado a tu lado, con el sabio concejo, de tu sabiduría. Gracias madre, muchas gracias, por enseñarme el amor.
  
Declaró, ante el mundo, que nací millonario,porque con tu amor me enseñaste a serlo. Nací millonario, porque entre millones de espermatozoides me escogiste a mi, y a mis hermanos. Nací millonario, porque desde el primer momento de mi concepción, me diste millones de besos, con mucho amor, como nadie jamás. Nací millonario, porque al nacer, derramaste sobre mi, millones de bendiciones. Nací millonario, porque me enseñaste a ser humilde. Y en fin, nací millonario, porque me diste todo, por millones, y sigo siendo millonario, porque te tengo a ti, aquí en mi corazón, juntito a mi.
   
Doña Eva, madre adorada, si volviera a nacer,y Dios me preguntara, ¿qué madre quisiera tener? Sin titubeo, sin pensarlo dos veces , le dijera " la misma madre que me diste hace 70 años. Doña Eva la única, la sin par, la que nunca me traiciono, porque esa palabra no existió en su diccionario, la que siempre estuvo a mi lado, la que siempre fue amable y dulce como un pájaro cantor, la que fue incorruptible, como la miel, hermosa, como una delicada flor, la que reía como un ángel, siempre bella y hermosa.
Gracias Dios, muchas gracias, por darme una madre, como la que me diste.
  
 Amigos en Facebook, esta vez les traigo, el retrato de mi madre, a quien en vida, yo le llamaba "La Doña" algunos le llamaban "mama Eva" y otros "Doña Eva"
  
 El 24 de Marzo del 2013, murió, la Doña, hace ya 3 años. En mi casa, en Guazumal/tamboril. R.D. Tenemos una lapida, con su nombre, al lado de mi padre, donde todos los días, antes de hacer cualquier otra cosa,le rendimos tributo, rezar el padre nuestro, conversamos con ella como si estuviera viva. Es una gran alegría compartir con Ella. Le aseguro, que después de esta visita, mi mente está más libre, más sabia, más cómoda y sin estrés. Ella, aún después de muerta, sigue siendo un gran alivio para ml vida, una alegría en mi corazón, y un ejemplo a seguir.

Manuel JIMéNEZ


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