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La batalla del hotel Matúm

Redacción | ACTUALIZADO 22.12.2015 - 7:19 pm

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(Primera parte)

Cuando estalló la revuelta de Abril  del 1965,toda mi familia  simpatizaba con ese movimiento, pensando en que por fin volvería a gobernar el profesor Juan Bosch de cuyo efímero Gobierno la gran mayoría del pueblo dominicano,guardaba los mejores recuerdos,en su corto  periodo de solo  siete meses, no hubo muertos ,ni ladrones y los corruptos los metió a la cárcel, fueron siete meses de verdadera democracia,y esas demostraciones prácticas  de lo que es  ese sistema político, prendió en el pueblo dominicano y hecho raíces muy profundas.El profesor decía a los dominicanos y dominicanas ,en sus alocuciones radiales,en un lenguaje coloquial y llano para que el más humilde  e iletrado entendiera ( que nunca es más oscura la noche que cuando va  amanecer) y la inmensa mayoría del pueblo  esperaba que pronto terminaría esa noche tan larga y tenebrosa que empezó el 25 de septiembre de 1963.
  
 Un grupo de militante del partido revolucionario dominicano (PRD)  fuimos convocados  al local de ese partido para informarnos de la visita del coronel Caamaño a Santiago , a una misa  en memoria del coronel Rafael Fernández Domínguez ,que se celebrariá  en la iglesia  de nuestra señora de la altagracia  en la céntrica  calle del SOL y después de terminada la misa se trasladarian en caravana al cementerio de la treinta de Marzo y nuestra misión era la de informar a un centro de información si notabamos algún movimiento sospechoso o cualesquiera otra situación que pudiera poner en peligro la seguridad de tan distinguidos visitantes.
  
 En el local del PRD el señor Jose Ovalles  nos instruyó sobre las cosas elementales que debíamos conocer,se nos asignó a cada quien  un lugar y ese dia Domingo a las cinco de la mañana estábamos todos  presentes en el cumplimiento de nuestras responsabilidades,como militantes de esa noble causa..
   
Del sector Villa Progreso ,cercano a la junta de los dos caminos  éramos cuatro  Arturo Ulloa ,un gran amigo, y mis hermanos Roman González, Roberto González (Rubén) Y quien estas letras  escribe Rafael González (El Chino) al término de la misa, todos los compañeros fuimos debidamente informados de que debíamos trasladarnos al cementerio y ya en el mismo nuestra misión había concluido, fuimos al camposanto y mientras se dirigía al público presente un militar constitucionalista  que no puedo asegurar  quién era  debido a la distancia que nos encontrábamos, se escuchó  un disparo de fusil, hecho presumiblemente  por un guardia que estaba apostado en la azotea de un hotel de la cercanía del cementerio.
   
Al concluir la ceremonia en el cementerio, el grupo se decidió  regresar a la casa, pero nos iríamos a pie y de paso pasaremos por el  hotel Matúm donde  sospechábamos, que se dirigirá  la caravana del coronel Caamaño.
   
Nos fuimos  por la calle  30  de Marzo, doblamos por la calle Restauración y cuando llegamos  a la intersección de ésta con la  San Luis  en esos mismos momentos circulaba en direccion  a la fortaleza San Luis un camión de la Fuerza Aérea  Dominicana repleto de  soldados  de ese cuerpo armado, lanzando consignas en contra del coronel Caamaño y la revuelta de Abril, el grupo decidió acelerar el paso para llegar al Matum e informar a los constitucionalistas  del espectáculo que  habíamos presenciado.
   
La puerta principal del hotel,estaba custodiada por varios hombres pertenecientes  al cuerpo de hombres Ranas, un cuerpo especializado de la Marina de Guerra Dominicana, mi hermano mayor fue quien tuvo la responsabilidad de informar sobre el asunto del camión de guardia, pero los oficiales no prestaron mucha atención a lo que él les comunicó.  
   
En esos precisos  momentos llegó un carro  de los denominados cepillos y de él se desmontaron un oficial del Ejército, que dijo en voz alta para que se le oyera  ahí  vienen unos guardias  y creo que van atacar el hotel, al terminar de hablar el oficial, en el monumento a los Héroes de la  Restauración, aparecieron los primeros soldados del Ejército regular, que sin mucho miramientos comenzaron a disparar contra el hotel, al repeler  el fuego de los soldados los hombres Ranas les  produjeron las primeras bajas  a los soldados regulares.
   
Después los militares  que estaban dentro del hotel se percataron que todo lo ocurrido, no fue más que una maniobra de distracción, ya que el verdadero ataque vendría por la retaguardia y se usarian armamentos pesados, como tanques de guerra, carros de asalto, y aviones, estos últimos no dispararon contra el hotel gracias a que el coronel  Caamaño se negó a entregarles a unos ciudadanos americanos que estaban hospedados allí, de no ser por esa firme decisión , los aviones  que sobrevolaban el lugar hubiesen disparado.
   
Entre los primeros disparos  y la visita  del representante  consular  de los Estados Unidos  transcurrieron, unas horas que parecieron eternas,y mientras los hombres  de Montes Arache tomaban las medidas  elementales para la defensa hizo su aparición, en una rotonda que había en la intersección de la avenida  Estrella Sadhalá con la entrada de la autopista Duarte, el primer tanque   que maniobraba  para colocarse en  posición para disparar contra el hotel.

Por Rafael GONZÁLEZ
    


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