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¿Hago buen uso de mi lenguaje verbal y no verbal?

Maricela Ortiz

Maricela Ortiz

Maricela Ortiz | ACTUALIZADO 20.03.2017 - 10:48 pm

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La comunicación es el arte de poder expresar lo que queremos transmitir por medio de un proceso de intercambio de información. Cuando hacemos uso de actos de habla, usamos el lenguaje verbal, pero también,  podemos comunicarnos por medio de gestos y ademanes, calificados para el lenguaje no verbal. Generalmente, usamos ambos al momento de comunicarnos, salvo algunas personas, que al hablar, a penas mueven sus labios, porque para nada gesticulan.
   
La forma de comunicación más eficaz es el lenguaje verbal, debido a que los gestos y ademanes son complementos de los actos de habla coordinado por el cerebro. También es cierto que, el lenguaje no verbal comunica mensajes por sí solo, pero al hacerlo son mensajes breves y precisos. El lenguaje no verbal es importantísimo, ya que nos ayuda a transmitir mejor el mensaje que deseamos comunicar.
   
Muchas veces, nos rodean personas que no saben expresar sus ideas, y encima de eso no hacen uso de gestos ni ademanes, lo que dificulta  su mensaje y lo hace incomprensible al receptor. La importancia de comunicarnos es clave, pero es necesario saber coordinar las ideas y estar claro del mensaje que se quiere transmitir. Siempre haciendo uso de palabras sencillas y con una buena pronunciación.
   
Sabe usted de personas que al hablar hay que quedarse viendo sus labios para poder interpretar lo que dicen y a veces ni eso funciona; y en la agonía de querer comprender lo que hablan, nos quedamos buscando algún gesto que nos ayude a decodificar su mensaje, pero no gesticulan, porque la gran mayoría de estas personas no usan  lenguaje no verbal. En definitiva, termina uno asintiendo con la cabeza, como modo de hacerle saber que le presto mi atención, pero a la verdad no se comprendió nada de lo que dijo; por tanto, no hay palabras para sostener una conversación con ese tipo de persona, solo queda la excusa de sonreír y con amabilidad despedirnos.
   
Teniendo tal privilegio del lenguaje verbal y no verbal, los cuales nos dan la oportunidad de poder expresar nuestras ideas y decir lo que sentimos, por qué no hacer uso de los mismos. Las palabras bien dichas son antorchas para quienes la reciben. Para comunicarnos necesitamos hablar desde  el corazón, ya que, cuando desde allí salen, los gestos y ademanes se coordinan solos.
   
La forma correcta de llegar al receptor y lograr captar su atención es saber lo que usted va a comunicar, es decir, estar claro de lo que quiere transmitir. Si usted se le pierde el mensaje al transmitirlo, el mismo no llega y la audiencia se da cuenta de que usted no está preparado. Al comunicarse use siempre palabras que la audiencia domine, siempre transmita su mensaje con seguridad, con energía  y con un tono de voz adecuado al mensaje.
   
Evite los gestos y ademanes repulsivos, ya que transmiten un mensaje no agradable. Deshágase de esas gesticulaciones tan destructivas, porque aunque usted no lo crea, la primera persona afectada es usted, recuerde que su cerebro le hace consciente de sus movimientos voluntarios, por tanto, le permite sentir el malestar que acciona.
   
Sustituya esos mensajes negativos por auténticos: Una sonrisa agradable, una mirada de cariño, un toque de mano o de hombros, un abrazo de corazón, en fin todas las expresiones no verbales que emitan un mensaje positivo, le hacen lucir y que vean en usted una persona atrayente y encantadora. Nunca olvide que el lenguaje no verbal transmite el mensaje real.



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