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¡Hasta la victoria siempre, camarada Orlando!

Félix Jacinto Bretón

Félix Jacinto Bretón

Félix Jacinto Bretón | ACTUALIZADO 17.03.2017 - 6:48 pm

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Cuanta razón tuvo el apóstol de la libertad cubana - el inmenso José Martí- cuando proclamó  que “la muerte no es verdad cuando se ha cumplido bien la obra de la vida”. Podría asegurar que, con  Orlando Martínez, se cumple esto al pie de la letra.
   
Este viernes 17 de marzo se cumplieron justamente 42 años de que cobardes y desalmados eliminaron físicamente al valiente y revolucionario colega, quien era nativo de un pueblito del sur profundo llamado Las Matas de Farfán, provincia de San Juan de la Maguana.
   
Con una onza de plomo esos miserables genízaros  troncharon la joven y promisoria vida de quien era –para entonces- un aguerrido periodista de El Nacional, donde publicaba su columna Microscopio (soy hombre y nada de lo que es humano me puede ser ajeno) y quien  era también  director de la desaparecida Revista Ahora.
Orlando empero -para despecho de esos criminales y de quienes lo mandaron a asesinar- ha vencido la muerte porque entre nosotros, y entre el pueblo, el sigue viviendo. Físicamente no está, es verdad, pero si en el pensamiento y el corazón de muchas y muchos. Es que todavía no se ha inventado la bala que haya podido matar las ideas!, como una vez proclamara el siempre recordado Omar Torrijos.
   
Por qué mataron a Orlando?  Porque era un combatiente de primera línea contra los males sociales y un defensor a rajatablas de los derechos humanos. Escribió un artículo días antes de ser asesinado, que muchos dicen fue lo que “decretó” su muerte.
   
Lo escribió indignado por lo que acababa de presenciar en el aeropuerto, en aquellos tiempos duros de la represión de los 12 años, cuando le impidieron a su amigo Silvano Lora, que se encontraba exiliado, que entrara al país.

Entonces Orlando publicó  ¿Por qué no, doctor Balaguer?, articulo que quiero compartir en esta Trinchera, para refrescar la memoria:
   
Señor Presidente de la República, ya que usted impide que un artista del prestigio y la calidad moral de Silvano Lora viva en su Patria, ya que dejar en el extranjero a dominicanos le produce placer o ganancias politiqueras, me voy a permitir hacerles algunas recomendaciones.
  
 Espero que sobre todo medite la última. Como Usted ha dicho que en este gobierno, y parece ser cierto, la corrupción sólo se detiene en la puerta de su oficina, ¿Por qué no saca de la República Dominicana a todos esos corruptos? Como aquí existe una galopante inflación de delincuentes sin uniformar y, según usted, también uniformados, ¿por qué no les ordena a los calieses del régimen que los apresen y los metan en un avión? ¿Por qué no les dice a los genízaros que prestan servicio en el aeropuerto que apresen no a los que traen cigarrillos de marihuana, sino a los pejes gordos del tráfico de drogas?
   
¿Por qué no manda al exilio a los que reciben comisiones para negociar contratos que entregan nuestras riquezas a las compañías multinacionales? ¿Por qué no instala en un barco a los latifundistas, a los que están negados a que este país salga del subdesarrollo y de la situación de miseria colectiva que lo acompaña?
   
¿Por qué no entra en ese mismo barco a quienes en la ciudad son el soporte ideológico de esos terratenientes? Y también a quienes son el sostén armado, los que dan palos, apresan y torturan campesinos que luchan por sus derechos. Como Usted es enllave de los norteamericanos, ¿por qué no le solicita un portaaviones para enviar al lugar que fuese a los numerosos calieses que viven del trabajo del pueblo?
   
En caso de que su amistad con los Estados Unidos sea más estrecha de lo que sospechamos, ¿Por qué no le pide al Pentágono un cohete último modelo con el objetivo científico de crear una colonia de calieses en la luna? ¿Por qué no desaparece de la vista de los dominicanos honrados, que son la mayoría, a todos los vagos que en este gobierno cobran sin trabajar?
   
¿Por qué, tómelo en cuenta, no deposita en un cómodo asiento de primera a los funcionarios irresponsables que se las dan de Fouché contemporáneos y a la hora de la responsabilidad no dan la cara?
   
Y mi recomendación final: Si es inevitable que esta situación continúe, si es imposible evitar actos indignantes y miserables como el que presencié el domingo en el aeropuerto, ¿por qué, doctor Balaguer, no se decide Usted a subirse en el avión o el barco y desaparece definitivamente de este país junto a todos los     anteriormente mencionados? (Hasta aquí).
   
En ideas filosóficas el apóstol Martí dijo: “No hay más que un modo de vivir después de muerto: haber sido un hombre de todos los tiempos - o un hombre de su tiempo".
   
Orlando fue un hombre de todos los tiempos y -por lo tanto- ha vencido  a la muerte porque morir, como tambien dijo el apóstol cubano, no es nada, morir es vivir, morir es sembrar.
   
El que muere, si muere donde debe, sirve. Vale y vivirás. Sirve y vivirás. Ama y vivirás. Despídete de ti mismo, y vivirás. Cae bien, y te levantarás. Yo me echaré a un lado otra vez, con nuevo sacrificio, y triunfaré después de muerto.
   
Orlando ha triunfado después de muerto! En este 42 aniversario de su asesinato –ocurrido en 1975- seguir sus ideas y su ejemplo, es el mejor homenaje que podemos rendirles. Ante su tumba, nos inclinamos reverentes. Gloria eterna, colega y camarada. Hasta la victoria siempre!

Seguimos en combate!



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