25 Junio 2017 7:59 PM

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Los tres clásicos casos de la sucesión

Luis Nicolás Álvarez

Luis Nicolás Álvarez

Luis Nicolás Álvarez | ACTUALIZADO 17.03.2017 - 6:47 pm

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Cuando se produce el fallecimiento de la persona de cuya sucesión se trata, sin que haya dejad descendencia, se pueden producir tres situaciones sucesorias.
  
 La primer es que solo existan ascendientes privilegiados para recoger la herencia; la segunda, que solamente haya colaterales privilegiados que reclamen la sucesión; y la tercera situación, que se presentan a recoger la herencia conjuntamente los ascendientes privilegiados y los colaterales privilegiados.
   
En el primer caso, cuando solo existen los ascendientes privilegiados para recibir la herencia, la ley ha establecido que se repartirá entre ellos, en partes iguales. La madre recibirá la mitad de los bienes relictos, y el padre la otra mitad. Su condición de ascendientes privilegiados les da el derecho de excluir a todos los demás herederos, siempre que no sean ni descendientes ni colaterales privilegiados del de cujus.
   
Si uno de los padres ha fallecido, y, por consiguiente, concurren a recoger la herencia el ascendiente privilegiado superviviente y los parientes del padre o la madre fallecida, tendrá que aplicarse las reglas de la fente o línea para la trasmisión de los bienes. En caso, el ascendiente que sobrevivió al hijo, tendrá derecho a recibir la mitad de los bienes de la herencia. La otra mitad se trasmite en la línea del ascendiente privilegiado fallecido.
   
En el segundo caso, se pueden presentar los colaterales privilegiados como únicos herederos. No existen descendientes ni ascendientes privilegiados del de Cujus. En esta situación, los colaterales privilegiados reciben la totalidad de la herencia. Excluyen a todos los demás herederos de los otros órdenes.
   
Esa solución tiene su base legal en el artículo 750 del mencionado Código Se estatuye que “En el caso de muerte anterior de los padres de una persona fallecida sin descendencia, sus hermanos o hermanas o sus descendientes están llamados a heredarles, con exclusión de los ascendientes y los demás colaterales.”

El autor es abogado y con maestría en Legislación de Tierras.



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