26 Febrero 2017 5:23 PM

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Emergencia de Francis Caamaño

Luciano Filpo

Luciano Filpo

Luciano Filpo | ACTUALIZADO 16.02.2017 - 7:18 pm

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(Parte I)

Francis Caamaño, emerge como figura histórica, en el curso de la guerra de abril de 1965. Proveniente de una familia militar ligada al trujillato, se había formado en las academias norteamericanas. Antes de 1965, había estado involucrado como jefe de policía en el suceso de Palma Sola ocurrida el 28 de diciembre de 1962, a tan solo 8 días, del triunfo obtenido por Bosch, en las elecciones del 20 de diciembre de 1962.         En Palma Sola, San Juan De La Maguana se había desarrollado un movimiento de corte mesiánico inspirado en el líder campesino y curandero Olivorio Mateo.        

Los mellizos Plinio y León crearon un santuario de adoración y reverencia a Papa Liborio. Tanto la iglesia católica como las autoridades del Consejo De Estado sentían animadversión al movimiento mesiánico.        

Después de muchos rumores, enviaron al general Miguel Rodríguez Reyes y a Francis Caamaño. El primero murió, el segundo resulta herido. Los campesinos solo tenían palos y piedras, pero el general murió a balazos. Todo permite afirmar que el general Rodríguez reyes, quien conocía los aprestos golpistas contra el presidente electo fue emboscado y silenciado.
   
El gobierno de Bosch inicio en febrero de 1963, y a 7 meses de gestión fue depuesto por la oligarquía rancia del país y con el contubernio clerical. La emergencia de un gobierno de facto, fragmentó las fuerzas armadas y genero una situación de corrupción y represión como en los días de la tiranía. En este marco emerge una facción militar de corte progresista y dispuesto a llevar acciones para restaurar el gobierno legítimo. Este movimiento se denomino constitucionalista, estaba encabezado por Rafael Tomas Fernández Domínguez.

Francis Caamaño era simpatizante de este grupo.                

Para abril de 1965 las contradicciones sociales, políticas, económicas y militares estaban al rojo vivo. Fernández Domínguez había sido enviado al exterior como agregado militar. Como establece Gromsci aquí se vivía una crisis de hegemonía, el control social no funciona, los resortes del poder brutal no eran suficientes para controlar la marejoda y avalancha popular contra el gobierno de facto. En los campamentos militares 16 de Agosto y 27 de Febrero estalló la revuelta contra los golpistas. Las masas populares se lanzan a las calles, el gobierno cae e inmediatamente desde Washington dan seguimiento a la situación dominicana. Los norteamericanos no estaban dispuestos a permitir otra Cuba o algo parecido en el Caribe, enviaron 42 mil marines al “salvar” vidas norteamericanas.
   
La decisión norteamericana de intervenir militarmente el país, genero caos, confusión y casi retractación en grupos militares que favorecían la vuelta a la constitucionalidad sin elecciones. En este contexto emerge Francis Caamaño como la figura egregia, como el héroe nacional, como quien levanta la bandera de la dignidad y sostiene que “aquí no se rinde nadie”, que la lucha llegaría hasta las últimas consecuencias. El congreso elegido en las elecciones del 20 de diciembre del 1962 designó como presidente en armas al general Francis Alberto Caamaño.

Esta figura cobró renombre internacional, durante 4 meses el gobierno constitucionalista de Caamaño resistió las agresiones brutales de las fuerzas imperialistas así como la complicidad de fuerzas entreguistas como la encabezada por el general Imbert Barreras, quien con el apoyo norteamericano puso en marcha la operación limpieza en la zona norte de Santo Domingo. Allí se perpetro una verdadera masacre. Nunca los norteamericanos han mejorado un territorio intervenido por el contrario lo han barbarizado, han destruido sus cimientos y profundizan las raíces de la dependencia.

 La resistencia prolongada del gobierno constitucionalista obligo a los norteamericanos a crear el subterfugio jurídico como la fuerza interamericana de la paz (FIP) cuerpo apadrinado por la OEA y que supuestamente quitaba la antorcha al Tío Sam. Después de 4 meses de guerra en la ciudad de Santo Domingo se negoció la paz. Los constitucionalistas fueron engañados, entregaron sus armas, los marines yanquis seguían aquí, se escogió un gobierno provisional y se prepararon elecciones todos con el padrinazgo norteamericano. Desde la entrega de las armas empezó la cacería de revolucionarios. Se estableció el nuevo gobierno encabezado por Joaquín Balaguer e inicio la captura de jóvenes y militares constitucionalistas.

Los sectores progresistas del país padecieron una sangría irrecuperable. Francis Caamaño fue enviado como agregado militar a Londres; de aquí abandono la legación diplomática y termino en Cuba donde inicio un proceso de preparación con el propósito de retornar al país a combatir el gobierno corrupto, entreguista y represivo de Balaguer. Se había puesto en marcha una política de exterminio, los norteamericanos daban entrenamiento contra insurgente para combatir guerrillas urbanas. La insurgencia popular puso en ejecución acciones financieras para recaudar fondos así como el secuestro al agregado militar norteamericano Donald Crawley. Los jóvenes del MPD perpetraron el secuestro en 1969, para así exigir un canje de prisioneros.                

La operación se llevo a cabo pero todos los involucrados en el secuestro murieron luego de forma selectiva. Los norteamericanos tenían el principio que no negocian con terroristas ni comunistas.
   
El 16 de febrero de 1973 cae en la cordillera central Francis Caamaño, la patria perdía a la figura que al igual que Duarte, Luperón y los héroes anónimos de 1916 ponían en alto la dignidad nacional.

El autor es doctor en Educación.  



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