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Punto verde móvil

Josefina Almánzar

Josefina Almánzar

Josefina Almánzar | ACTUALIZADO 16.02.2017 - 11:10 pm

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Siempre he creído que cuando queremos hacer cambios, lograr objetivos tenemos que ser parte de ese cambio, de esa transformación, hacerlo de una manera activa. Debemos ser protagonistas en el guión que la vida nos ha entregado.
   
Desde el 22 de enero hay una agenda verde en el país: marchas, firmas, pronunciamientos, declaraciones por parte de la ciudadanía, en ese despertar de conciencia colectiva que nada ni nadie apagará ni callará porque cuando un pueblo se empodera y se decide a poner en orden su casa grande logra lo que se propone.
  
Cuando me enteré de la firma del libro verde fui directamente a una rueda de prensa que se llevó a cabo en el parque Duarte de esta ciudad de Santiago, para enterarme de fuente directa de qué se trataba el tema.

Por razones de tiempo en mi agenda laboral y cotidiana no podía tomar un turno en ningún lugar fijo para recoger firmas, entonces, me pregunté: Cómo puedo ayudar sin afectar mi agenda de corre corre cotidiana. ¿Cómo ayudo a construir el país que quiero y merezco?, ¿cómo seguir haciendo acciones positivas para esa construcción en estos momentos?  Entendiendo que no necesitamos grandes plataformas. No necesitamos grandes escenarios para participar y comprometernos con las demandas sociales y ciudadanas que tanto está necesitando nuestro país. Ahí me llegó la idea de convertirme en un Punto Verde Móvil.
   
Así lo hice y lo estoy haciendo. La experiencia ha sido maravillosa.  A dónde quiera que voy, donde me muevo llevo el libro verde: cita médica, oficinas de mis colegas, clientes, supermercado, centro de diversión, salón de belleza, hasta a una hora santa  he llevado mi Punto Verde Móvil para que la ciudadanía se exprese.
   
He visto el entusiasmo de la gente del pueblo firmando, su confianza y esperanza en este proceso de manifestación ciudadana.  Por primera vez en muchos años el pueblo entiende que hay que respetarlo, que ya no pueden seguir burlándose de él. Ha entendido que tiene que participar, accionar para que se le escuche. Ha entendido que el poder lo tiene el pueblo y solo él es soberano.
   
Cuanto aprendizaje en este Punto Verde Móvil. Me ha conectado con la gente porque he escuchado su dolor, su impotencia, su preocupación. También he visto su valor, su decisión, su firmeza de que esta vez no nos quedaremos sentados, cómodos, callados, sumisos, mientras se siguen repartiendo el pastel del Estado.
   
Este Punto Verde Móvil no ha afectado mi agenda cotidiana, sólo  le he sumado mi compromiso social y ciudadano porque quiero y merezco vivir en un país donde respeten mis derechos y me traten con dignidad porque aquí quiero envejecer y morir.
   
Te lo cuento porque entre todos y todas podemos hacerlo, solo tienes que usar tu voluntad.  Seguiré recorriendo mis calles esta semana y llenaré mi libro verde para ponerle fin a la impunidad.
   
Estoy confiada en que entre todos y todas es posible hacerlo.

La autora es Abogada y docente universitaria.



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