19 Enero 2017 3:15 PM

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Obama, Trump, Abinader, Medina y Leonel

Luis Céspedes Peña

Luis Céspedes Peña

Luis Céspedes Peña | ACTUALIZADO 10.01.2017 - 5:13 pm

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Barack Obama, el actual Presidente de Estados Unidos, pero que ya le está entregando el poder a su sucesor, probado como un gran líder internacional, tiene que romper la forma del protocolo norteamericano, que consiste en que los ex gobernantes se dediquen a hacer asesorías, pronunciar conferencias y servir de mediadores en la solución de conflictos en otras naciones.
   
Con un Presidente, como Donald Trump, que parece gobernará a su estilo, el liderazgo de Estados Unidos, con un gigante opositor de otra de las grandes potencias, como Vladimir Putin, el líder gobernante de Rusia, el poder norteamericano podría verse muy mermado.
   
Obama tiene muchos retos por delante. Y tendrá que romper paradigmas políticos, no solamente para defender a su Partido Demócrata, injustamente golpeado por  el   obsoleto su sistema electoral que desconoce la voluntad de la mayoría para apoyar a la menoría, sino para que en su persona se vean reflejados los intereses de la mayoría de electores, incluyendo a los latinos.
   
Ocho años antes del período de Obama, ese sistema electoral había despojado del triunfo al entonces vicepresidente All Gore, quien obtuvo mayoría de votos, al igual que en las elecciones pasadas con Hillay Clinton, pero ambos perdieron por no ganar la totalidad de los Estados.
   
El trabajo del joven político Barack Obama, consiste en mantenerse liderando la oposición política de  su país. Atacando los errores de Trump y luchando por la modificación constitucional, para modernizarla. ¡Debe ganar la Presidencia de la República en cualquier país, el que tenga más votos! Fue fácil para Trump ganar  la mayoría de Estados, usando sus gigantescos recursos económicos.
   
El Presidente Obama debe ser un crítico constructivo del gobierno, defiendo su buena obra de gobierno actual,  apoyando a los migrantes extranjeros y haciendo lo posible para que su programa médico, que tantos beneficios produjo a favor de los más necesitados, no sea descontinuado.  Obama debe apoyar las buenas iniciativas de Trump a beneficio de los ciudadanos, que no parece ser su política, aunque una cosa es hablar desde fuera y otra es dirigiendo el complicado Estado norteamericano.  
   
Un político de oposición, para ganarse la confianza de la mayoría de los electores o los ciudadanos, debe actuar con sinceridad. Pensamos que ese no es el caso de Luís Abinader, quien erróneamente cree que sumará más votos uniéndose a todo lo que significa oposición al gobierno.
   
Y si Luís Abinader no fue capaz de reconocer la arrolladora victoria de Danilo Medina, el candidato del Partido de la Liberación Dominicana, que ganó  61 % a 35, no hay esperanza de que éste cambie  su negativa postura, que  en nada le favorece. Los dominicanos, en más de un  98 por ciento, felicita al ganador de cualquier contienda, aunque se sienta herido políticamente  o socialmente.
   
A mí o a usted no puede gustarnos a Hipólito Mejía como líder político, pero antes de llegar a la Presidencia, éste actuaba de manera institucional y luego, después de ser gobernante,  actúa como un ex jefe de Estado, criticando las cosas que entiende incorrectas, pero apoyando las buenas que hace el gobierno de Danilo Medina. También lo hizo cuando Leonel Fernández gobernaba.
   
Esa no puede ser la misma posición del ex Presidente Leonel Fernández, quien, por ser el líder del Partido de la Liberación Dominicana (PLD), no puede criticar las malas acciones del gobierno.
   
Y, en el contexto electoral, parecería que hay la intención, de parte del danilismo, de reformar nuevamente la Constitución de la República, sea para una nueva repostulación o retornar al período de una elección presidencial con un intervalo, como era cuando Leonel Fernández dirigía el poder.
   
Seguimos creyendo que Medina, si se mantiene en salud, no se va a sentar cuando concluya su segundo período de gobierno. Hay que admitir que el PLD, por ahora, tiene una gran mayoría de aspirantes presidenciales con posibilidades de ganar, comenzando por Medina y el Leonel.

¿Dónde están las principales dificultades políticas de Leonel? En otro trabajo escribiremos de ese tema.

¡Gracias por leernos!   



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