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Deléitate en Dios y serás Feliz.

Ramón Enrique Marmolejos

Ramón Enrique Marmolejos

Ramón Enrique Marmolejos | ACTUALIZADO 11.09.2019 - 7:45 pm

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“No te impacientes a causa de los malignos, Ni tengas envidia de los que hacen iniquidad.  Porque como hierba serán pronto cortados, Y como la hierba verde se secarán.  Confía en Jehová, y haz el bien; Y habitarás en la tierra, y te apacentarás de la verdad.  Deléitate asimismo en Jehová, Y él te concederá las peticiones de tu corazón.                 
Encomienda a Jehová tu camino, Y confía en él; y él hará.  Exhibirá tu justicia como la luz, Y tu derecho como el mediodía.  Guarda silencio ante Jehová, y espera en él. No te alteres con motivo del que prospera en su camino, Por el hombre que hace maldades.  Deja la ira, y desecha el enojo; No te excites en manera alguna a hacer lo malo.  Porque los malignos serán destruidos, Pero los que esperan en Jehová, ellos heredarán la tierra.  Pues de aquí a poco no existirá el malo; Observarás su lugar, y no estará allí.  Pero los mansos heredarán la tierra, Y se recrearán con abundancia de paz." (Salmos 37:1-‬11)‬
   
Septiembre, mes en el cual se celebra "El Mes de la Biblia", y es una buena oportunidad para meditar en las enseñanzas que el autor de ella nos ha dejado por escrito, para que cada día aprendamos a vivir una vida que glorifique su nombre, y así nos deleitemos con gran regocijo en la enseñanza de un Dios que ama a sus criaturas, pero con gran tristeza tenemos que reconocer que no amamos a Dios como deberíamos, como él nos ama. Escucha como el Señor trata y exhorta a todos aquellos que le busquen. Él los exhorta y amonesta cuando no andan en su camino. Los que se han arrepentido que viven en comunión con el Señor experimentan una satisfacción verdadera en su alma, y él mismo nos enseña cómo deleitarse en él: "Si retrajeres del día de reposo tu pie, de hacer tu voluntad en mi día santo, y lo llamares delicia, santo, glorioso de Jehová; y lo venerares, no andando en tus propios caminos, ni buscando tu voluntad, ni hablando tus propias palabras, entonces te deleitarás en Jehová; y yo te haré subir sobre las alturas de la tierra, y te daré a comer la heredad de Jacob tu padre; porque la boca de Jehová lo ha hablado." (Isaías 58:13-‬14)‬
    
La bendición más grande que puede recibir una nación es que sus ciudadanos se deleiten en escuchar la Biblia, que es la palabra de Dios, para que así sus ciudadanos anden rectamente  en los caminos de su creador: "Bienaventurado el varón que no anduvo en consejo de malos, Ni estuvo en camino de pecadores, Ni en silla de escarnecedores se ha sentado;  Sino que en la ley de Jehová está su delicia, Y en su ley medita de día y de noche.  Será como árbol plantado junto a corrientes de aguas, Que da su fruto en su tiempo, Y su hoja no cae; Y todo lo que hace, prosperará." (Salmos 1:1-‬3)‬

Cuando nos deleitamos en Dios y su palabra podemos expresar palabras y cánticos que salen de un corazón obediente, como en estos días, que una persona le escribió ésta pequeña estrofa como un regalo de amistad sincera a su amigo: La Biblia.        
"Estamos en  septiembre, mes dedicado a la Biblia, la más límpida fuente, la que nutre y da vida, un sagrado instrumento para todos los humanos, da espiritual crecimiento gracias al Espíritu Santo. Una obra muy genial al servicio del creyente, que al leerle puede lograr una sabiduría excelente. En el seno del hogar, es manantial de agua viva, la que suele saciar la sed de nueva vida. Muchas almas ha nutrido éste espiritual alimento, un regalo muy divino de nuestro padre eterno."

Cuando nos deleitamos en Dios, su palabra es medicina a nuestro cuerpo y a nuestra alma: "Quebrantada está mi alma de desear Tus juicios en todo tiempo.  Reprendiste a los soberbios, los malditos, Que se desvían de tus mandamientos.  Aparta de mí el oprobio y el menosprecio, Porque tus testimonios he guardado.  Príncipes también se sentaron y hablaron contra mí; Mas tu siervo meditaba en tus estatutos,  Pues tus testimonios son mis delicias Y mis consejeros.  Abatida hasta el polvo está mi alma; Vivifícame según tu palabra.  Te he manifestado mis caminos, y me has respondido; Enséñame tus estatutos.  Hazme entender el camino de tus mandamientos, Para que medite en tus maravillas.  Se deshace mi alma de ansiedad; Susténtame según tu palabra.  Aparta de mí el camino de la mentira, Y en tu misericordia concédeme tu ley.  Escogí el camino de la verdad; He puesto tus juicios delante de mí.  Me he apegado a tus testimonios; Oh Jehová, no me avergüences.  Por el camino de tus mandamientos correré, Cuando ensanches mi corazón." (Salmos 119:20-‬32)‬

Es tiempo de tener Un Encuentro con Dios para que te deleites en él, pero esto no será posible sin la dirección de su Santo Espíritu  al recibir al Señor Jesucristo como tú Señor y Rey, ya que a través de él es que todos tus pecados son perdonados, y así podrás expresar tu deleite en Dios, como lo enseña el Señor en el libro de los Salmos: "Bienaventurado el hombre que teme a Jehová, Y en sus mandamientos se deleita en gran manera.  Su descendencia será poderosa en la tierra; La generación de los rectos será bendita.  Bienes y riquezas hay en su casa, Y su justicia permanece para siempre.  Resplandeció en las tinieblas luz a los rectos; Es clemente, misericordioso y justo.  El hombre de bien tiene misericordia, y presta; Gobierna sus asuntos con juicio,  Por lo cual no resbalará jamás; En memoria eterna será el justo.  No tendrá temor de malas noticias; Su corazón está firme, confiado en Jehová.  Asegurado está su corazón; no temerá." (Salmos 112:1-‬8)‬

- Todas Éstas citas Bíblicas las encontrará en la Biblia Reina Valera 1960-



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