16 Septiembre 2019 6:50 PM

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La República Dominicana necesita una restauración etica-moral

Juan Núñez Collado

Juan Núñez Collado

Juan Núñez Collado | ACTUALIZADO 16.08.2019 - 3:18 pm

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Desde que Maquiavelo planteó que: “El fin justifica los medios”, el quehacer político y económico están permeados por el anti-valor de la inmoralidad y la falta de ética.
   
Esta falta de ética y de moralidad en el ejercicio del poder político y económico, han conducido la humanidad por el camino de la incertidumbre y de la inseguridad, porque la crisis que vivimos hoy tiene sus raíces más profundas en la crisis de valores ético-morales.
   
Por esta razón estamos planteando la idea de que necesitamos como sociedad una Restauración ética-moral para que nos dejemos guiar por un mínimo de normas, principios y valores que no se pueden negociar so pena de que caigamos de cabeza a una especie de abismo sin fondo, donde no habrá vencedores, sino que sólo habrá perdedores y vencidos como un colectivo social que no tiene una base que lo sustente para mantenerse de pie.
   
La sociedad dominicana necesita un pacto por el respeto a nuestra Constitución y las leyes para que podamos dar el paso de la improvisación sin ninguna visión de futuro, al seguimiento de una estrategia de desarrollo que nos prepara para afrontar los grandes retos del cambio climático mediante un programa de reforestación permanente y de protección de las cuencas de nuestros ríos, porque nos estamos quedando sin agua para la población, para la agricultura y la producción de energía limpia.
   
Necesitamos un pacto social por el imperio de la ley versus el personalismo de corte caudillista, que tanto daño nos ha hecho a todos desde el primer Presidente hasta hoy.
   
Tenemos el gran reto de dejar atrás el anti-valor del personalismo de corte providencialista para que sea el pueblo que se empodere y siga clamando por el cese de la impunidad y el mal uso de los recursos públicos, que son patrimonio de todos y no de un grupo de privilegiados a la sombra del ejercicio del Poder, más bajo la égida de Maquiavelo que de los ideales de Duarte, Sánchez, Mella y Luperón con todos los agentes más meritorios de nuestra Restauración.
   
Volvamos a nuestras raíces y luchemos todos por una nueva sociedad que se cimente en normas, principios y valores que sean capaces de trascender el egoísmo humano.



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