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Muchos dominicanos no saben emplear el “Les”

Rafael Tobías Rodríguez Molina

Rafael Tobías Rodríguez Molina

Rafael Tobías Rodríguez Molina | ACTUALIZADO 11.07.2019 - 4:35 pm

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Antes de adentrarnos en esta atrevida temática, me parece conveniente ofrecer algunas pinceladas referentes a la concordancia. Comenzaremos diciendo que la concordancia tiene su aplicación en la sintaxis de la lengua, y esa parte de la gramática tiene que ver con los cambios que experimentan las palabras (sustantivos, adjetivos, pronombres, artículos, verbos) por la relación que guardan entre ellos algunos de esos tipos de palabras.
   
Como preámbulo de la temática planteada, digamos que existe concordancia entre un sustantivo y sus modificadores directos y los predicativos. Ahí hay que aplicar la concordancia de género y número;  si el modificador y el predicativo tienen terminación genérica, con “o” si el modificador directo o predicativo concuerdan con un nombre de género masculino, y  con  “a” si el nombre es femenino. Para la concordancia de número plural se añade una “s” al singular tenga o no terminación genérica. (Normas de Uso del Español, obra  inédita. Tobías Rodríguez M.).
   
Aclaremos esta teoría valiéndonos del siguiente ejemplo: “Los estudiantes adquirieron instrumentos utilísimos en la  ferretería.” Vayamos al análisis:

a.    Los estudiantes: los es un modificador (artículo determinado) de género masculino y número plural, ya que estudiantes, a quien modifica los, es masculino plural.
b.    instrumentos utilísimos: instrumentos es un sustantivo masculino plural, que exige, según la sintaxis de nuestra lengua, que utilísimos, el modificador directo,  debe tomar, en ese  contexto, terminación o marca de masculino plural. Si el sustantivo al que hiciera referencia utilísimos  fuera femenino, como “anotaciones”, tendría que escribirse “anotaciones utilísimas”.
c.    la ferretería: (Haga usted el análisis; el modificador directo es “la”).
   
Esa teoría y ejemplos ya ofrecidos entran en el marco de lo que se suele denominar “casos generales de concordancia”. Pero hay otros casos a los cuales se les denomina “casos especiales de concordancia”, que se suelen  clasificar en: a. los indefinidos, b. los verbos haber y hacer usados como impersonales y c. las variantes de los pronombres personales (yo, tú, él, ella, usted,  nosotros, nosotras, ellos, ellas, ustedes).
   
En esta ocasión  me ocuparé de las variantes de los pronombres, pero concentrado en las variantes del pronombre de tercera persona  con función de objeto indirecto, es decir, “le” y “les”, que  son las variantes de él, ellos, ella, ellas, usted, ustedes.
   
La norma dice que en esas variantes solo existe la concordancia de número, empleándose “le” si  el referente es  singular y “les” cuando es plural. Aclaremos que el referente es el ser o realidad que recibe el daño (perjuicio) o provecho (beneficio) de lo expresado en el verbo.  Ejemplos: A. Para referente singular (masculino y femenino): Ya le envié la revista a Francisco; Alfonso le cortó una rama a la mata de cajuil. B. Para referente plural (masculino y femenino): A los jugadores les dijeron que deben llegar puntualmente a las prácticas;  También a las jugadoras les dijeron lo mismo.
   
Si el referente es usted: masculino y femenino singular, nos pueden servir de modelo los  siguientes ejemplos: ¿Ya a usted le entregaron su regalo, Arturo?; ¿Y a usted, Alfonsina, le comunicaron la buena noticia de su ascenso en la compañía? Para ustedes,  veamos estos ejemplos: Me informaron que a ustedes les hicieron un abundante aumento de sueldo;  Me enteré de que a ustedes,  Mariana y Melissa, les saldrá este año una bonificación inferior a la del año pasado.
  
Como una muestra de que muchos, podría decirse que la mayoría de dominicanos no sabe emplear, o mejor dicho,  no emplea la variante pronominal “les”,  ofreceremos varios fragmentos de cuatro profesionales dominicanos. Veamos:

1 a. “A los que tienen ganado cerca de ríos y tierras bajas, le recomendamos que lo trasladen a tierras altas” (Un alto funcionario gubernamental en CDN); b. “A los que viven a orillas de cañadas le aconsejamos  tener mucha prudencia en estos momentos.” (El mismo funcionario en la Z101).

2 a. “Le agradecemos a todos aquellos que nos siguen por este programa…” (Un médico especialista en Televida); b. “…dándole un nuevo aspecto a las zonas tratadas…” (El mismo especialista en el mismo programa).

3 a. “Le ruego que si lo (sic) van a sacar de un lugar de peligro, no se resistan; b. “es su vida que le están cuidando.” (Directora de un departamento del Gobierno).
4. “…a los más pobres le impactan grandemente los fenómenos naturales.” (Un excelente profesional de la comunicación que opera en un importante canal de la capital dominicana).
   
Creemos que con los fragmentos que les he presentado, y con lo que captamos de nosotros mismos y de los demás usuarios de nuestra lengua, tenemos suficiente base para darnos cuenta de que muchos, podríamos decir, la mayoría de dominicanos no solemos o no sabemos emplear el “les”, pues tanto para el referente objeto directo singular o plural, empleamos “le”, apartándonos de la norma que orienta esa parte de la sintaxis del español.


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