22 Julio 2019 6:34 PM

PortadaOpiniónColumnas

Los retos continúan...

Luis Alberto De León Alcántara

Luis Alberto De León Alcántara

Luis Alberto De León Alcántara | ACTUALIZADO 10.07.2019 - 5:55 pm

0 COMENTARIOS

enviar por email

imprimir

ampliar letras

reducir letras

Momentos vividos, etapas superadas y metas logradas. Eso es la vida del ser humano, es la carrera que hay que emprender desde que se inicia la concepción de la vida hasta que el hombre tenga su último aliento de vida en esta tierra. También los retos son el conjunto de decisiones que se van entretejiendo según el proceso que cada individuo adquiere durante el desarrollo de su existencia, y de la organización adecuada que se tenga sobre este compromiso es que va a depender el éxito y la felicidad que el ser humano busca incesantemente.
  
Hay una expresión popular que dice: “el ser humano nunca termina de aprender”. Está siempre en esa constante búsqueda de saber la esencia de lo que le rodea, hasta tal punto que se cuestiona sobre su propia existencia. Y esto muchas personas lo saben por la misma limitación en la que está envuelto todos los individuos; donde para lograr lo que se quiere tienen que luchar contra viento y marea, pero para obtener los objetivos que se pretende alcanzar además del esfuerzo personal se necesita la ayuda de los demás, porque el otro forma parte de la vida cotidiana.
   
Y entonces, ¿para qué luchar por un mundo mejor?, ¿Qué sentido tiene preparar lo que se persigue alcanzar?, ¿Tendrá razón de ser vivir de retos y proyector para cambiar nuestra forma de pensar y de actuar si es limitado el existir? Son las preguntas realizadas por las personas que se dan cuentas que los sueños, metas y deseos de los seres humanos siempre se ven afectado por factores externo e interno y que además son restringidos. Nunca se logra con exactitud lo que se quiere conquistar.
   
Por eso es que hay que poner los pies en la tierra sin dejar de mirar al cielo y entender que la vida es un realizarse, es un escalar por reglones, y es sobre todo una oportunidad para desarrollar las capacidades humanas que se han recibido de parte de Dios, y dichoso será quien ponga todo su empeño en lograr sus anhelos, porque si así lo hiciere encontrará la plenitud de la existencia humana sin haber tenido que conocer los grandes secretos de la vida para ser afortunado, sino que los logros serán la alegría de su vida.
   
Retos, planes, programas y un sin números de pensamientos y deseos que estará siempre latente en el corazón del hombre, pero a pesar que el camino sea largo y la vida corta, hay que mantener la luz de la esperanza encendida, y como decía la Madre Teresa de Calcuta: “nuestra obras son una gota de agua en el océano, pero sin esa gota de agua el océano no sería el mismo”. Los retos continúan, la vida sigue y el mundo no se detiene y si las personas se estancan nunca llegarán a encontrarse a sí misma y andarán perdida en su propia realidad humana, por tanto hay que seguir en la lucha sin echar una mirada atrás.



0 comentario(s)


Le restan 1000 caracteres.

Normas de uso

Este periódico no se responsabiliza de las opiniones vertidas en esta sección y se reserva el derecho de no publicar los mensajes de contenidos ofensivo o discriminatorio.