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Muerte de Duarte

Julio M. Rodríguez

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Julio M. Rodríguez | ACTUALIZADO 14.06.2019 - 6:58 pm

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 JUAN PABLO DUARTE. SU VIDA Y SU OBRA (LXXXXIV)  
                                                     
El último año de la vida de Duarte, tuvo lugar en la casa que habitó su cuñada María Ignacia por muchos años y que era propiedad de su tío Mariano. Estamos seguros que no tuvo que pagar ningún alquiler. Ese último año de su vida, fue de postración y debilidad extremas.
   
Las dos enfermedades que padecía, Paludismo y Tuberculosis, han desafiado la ciencia médica por siglos y aún en la actualidad, continúan  causando la muerte de miles de personas al año.  
   
Ese año le era difícil levantarse de su lecho y dependía de sus hermanas, que lo atendían con devoción y ternura. Las dos cartas que recibió de su amada y nunca olvidada Republica Dominicana, solicitándole su regreso, para lo cual estaba ya  fisicamente imposibilitado de realizar,  tuvieron que proporcionarle gran satisfacción.
   
Lástima que en 1864, cuando el no quería irse,  nadie le solicitó que permaneciera y después de la muerte de Mella, viendo que  no conectaba con la nueva generación de patriotas, decidió abandonar por última vez el país que fundara.
   
Duarte dejó de existir  en las primeras horas de la madrugada del día 15 de julio de 1876, un día antes de cumplirse el 38 aniversario de  haber fundado su sociedad trinitaria, que generó la independencia dominicana.
   
El certificado médico de su muerte, expedido por su médico de cabecera, Dr. Federico Tejera, dice que murió de tuberculosis.

El reverendo Francisco Tejera quien lo visitaba periódicamente, le había administrado el sacramento católico de la extremaunción.

Su esquela mortuoria decía lo siguiente:
    
Ha fallecido el General Juan Pablo Duarte, caudillo de la independencia dominicana y sus deudos y amigos que suscriben, esperan de usted, los acompañe a la inhumación del cadáver, mañana a las 9 AM en la I. P. de Santa Rosalía.
Caracas, Julio  15 de 1876
    
La firman, Manuel Duarte, Enrique Duarte, José Ayala, Presbítero Francisco Tejera, Dr. Federico Tejera, A S de Vizcarrondo, Marcos Guzmán, Felipe Tejera, Miguel Tejera, Andrés Tejera. Era costumbre de la época, que este tipo de documentos solo lo firmaran hombres.  
   
El entierro fue modesto y los gastos fueron sufragados por José Ayala Bofill, esposo de Matilde Duarte Rodriguez,, nieta de Vicente Celestino Duarte. Se efectuó en el nuevo cementerio general del sur, de Caracas.
    
No hubo gran concurrencia, ni representación oficial del gobierno venezolano, ni del dominicano, no hay  constancia de que su cadáver o ataúd, fueran cubiertos con la bandera que el diseñó.
   
Cuatro necrologías fueron escritas a raíz de su muerte, convertidas en  panegíricos, porque  como de costumbre, después de muerto una persona, es cuando se le dedican los mas encumbrados  elogios, aun  por aquellos que como Delmonte, no compartían sus ideales independentistas, ni  colaboraron con su proyecto patriótico.
   
Fueron escritas, una en Caracas y tres en Santo  Domingo.
La de Caracas fue escrita por el patriota independentista puertorriqueño Andrés Vizcarrondo, quien se había convertido durante los últimos días de Duarte, en uno de sus mas asiduos visitantes y con quien sostenía largas conversaciones.
Las de Santo Domingo fueron escritas por Felix María Delmonte, Manuel de Jesús Galván y Apolinar Tejera.

En nuestras próximas entregas, reseñaremos sobre estas necrologías o panegíricos
 


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