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En tiempo de crisis, ora a Dios por la Nación

Ramón Enrique Marmolejos

Ramón Enrique Marmolejos

Ramón Enrique Marmolejos | ACTUALIZADO 12.06.2019 - 6:24 pm

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“Dios tenga misericordia de nosotros, y nos bendiga; Haga resplandecer su rostro sobre nosotros; Para que sea conocido en la tierra tu camino, En todas las naciones tu salvación. Te alaben los pueblos, oh Dios; Todos los pueblos te alaben.  Alégrense y gócense las naciones, Porque juzgarás los pueblos con equidad, Y pastorearás las naciones en la tierra. Te alaben los pueblos, oh Dios; Todos los pueblos te alaben.  La tierra dará su fruto; Nos bendecirá Dios, el Dios nuestro.  Bendíganos Dios, Y témanlo todos los términos de la tierra.” (Salmos 67:1-‬7)
   
Cuando observamos nuestra nación sumergida en tantos crímenes, engaños, sobornos, mentiras y ambiciones de poder desenfrenado, queriendo implementar leyes que definitivamente destruyen y dividen las familias, y a la vez quitan a Dios del lugar que le corresponde en los corazones de cada ser humano, es nuestro deber buscar con toda sinceridad la dirección y el socorro de nuestro creador, para que él levante en nuestro país un ejercito de hombres y mujeres temerosos de Dios, que puedan apropiarse de la palabra de Dios y no estar más tristes, sino gozarse con alegría y clamar a Dios de lo profundo de sus corazones, para exaltar al creador del universo y rendirle con reverencia adoración, escucha la palabra de Dios: “Alegraos, oh justos, en Jehová; En los íntegros es hermosa la alabanza.  Aclamad a Jehová con arpa; Cantadle con salterio y decacordio. Cantadle cántico nuevo; Hacedlo bien, tañendo con júbilo.  Porque recta es la palabra de Jehová, Y toda su obra es hecha con fidelidad. Él ama justicia y juicio; De la misericordia de Jehová está llena la tierra.  Por la palabra de Jehová fueron hechos los cielos, Y todo el ejército de ellos por el aliento de su boca. Él junta como montón las aguas del mar; Él pone en depósitos los abismos. Tema a Jehová toda la tierra; Teman delante de él todos los habitantes del mundo.  Porque él dijo, y fue hecho; Él mandó, y existió.  Jehová hace nulo el consejo de las naciones, Y frustra las maquinaciones de los pueblos.  El consejo de Jehová permanecerá para siempre; Los pensamientos de su corazón por todas las generaciones.  Bienaventurada la nación cuyo Dios es Jehová, El pueblo que él escogió como heredad para sí.  Desde los cielos miró Jehová; Vio a todos los hijos de los hombres;  Desde el lugar de su morada miró Sobre todos los moradores de la tierra.  Él formó el corazón de todos ellos; Atento está a todas sus obras.  El rey no se salva por la multitud del ejército, Ni escapa el valiente por la mucha fuerza.  Vano para salvarse es el caballo; La grandeza de su fuerza a nadie podrá librar.  He aquí el ojo de Jehová sobre los que le temen, Sobre los que esperan en su misericordia,  Para librar sus almas de la muerte, Y para darles vida en tiempo de hambre.  Nuestra alma espera a Jehová; Nuestra ayuda y nuestro escudo es él.  Por tanto, en él se alegrará nuestro corazón, Porque en su santo nombre hemos confiado.  Sea tu misericordia, oh Jehová, sobre nosotros, Según esperamos en ti.” (Salmos 33:1-‬22)
   
En tiempos de crisis nuestra confianza debe ser depositada única y exclusivamente en aquel que nos dice que escuchará nuestras oraciones dirigidas a él, y nos enseña cómo hacerlo: “Y orando, no uséis vanas repeticiones, como los gentiles, que piensan que por su palabrería serán oídos. No os hagáis, pues, semejantes a ellos; porque vuestro Padre sabe de qué cosas tenéis necesidad, antes que vosotros le pidáis. Vosotros, pues, oraréis así: Padre nuestro que estás en los cielos, santificado sea tu nombre. Venga tu reino. Hágase tu voluntad, como en el cielo, así también en la tierra.” (Mateo 6:7-‬10) (Este es un modelo de la forma en la cual debemos dirigirnos al Supremo Creador)
Dios ordena y enseña a todos aquellos que sus pecados han sido perdonados, lavados en la sangre de Cristo, que oren por todos aquellos que se encuentran alejados de Dios y más aún cuando la nación está estremecida en una crisis como la que está sufriendo ahora: “Exhorto ante todo, a que se hagan rogativas, oraciones, peticiones y acciones de gracias, por todos los hombres; por los reyes y por todos los que están en eminencia, para que vivamos quieta y reposadamente en toda piedad y honestidad. Porque esto es bueno y agradable delante de Dios nuestro Salvador, el cual quiere que todos los hombres sean salvos y vengan al conocimiento de la verdad. Porque hay un solo Dios, y un solo mediador entre Dios y los hombres, Jesucristo hombre.” (1 Timoteo 2:1-‬5)
   
En tiempos de crisis, es tu deber como ciudadano, orarle a Dios, ya que él y solamente él, es el único que puede socorrernos en todas y cada una de nuestras necesidades.

-Todas estas citas Bíblicas las encontrará en la Biblia Reina Valera 1960-



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