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Los dos amigos

Luis García Dubus | ACTUALIZADO 17.05.2019 - 6:25 pm

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Según el evangelio de San Juan 13,  31-35
 
-        ‘“Excúsame, pero tuve que venir “. Dijo el amigo pobre.
-        “Hola, ¿Qué te pasa…?” respondió el amigo rico.
-        “Me han botado de la pensión, porque no tenía dinero para pagar… no tengo donde meterme…”
-        “¡Pero entra, hombre!” interrumpió el amigo rico, “¿Porqué no habías venido antes? Quédate aquí, mira, tengo una habitación para ti, sólo esperándote por si algún día venías.  ¡Entra, entra!”.
    
Al cabo de unos días, durante las cuales recibió tantas atenciones y tanto amor como nunca antes había recibido, y todo a cambio de nada, el amigo pobre le dijo al rico:
 -        “Mira, yo quisiera hacer algo… ¿tú me dejas que te lave el carro, te limpie el jardín y te riegue las matas por lo menos…?”
    
Y desde ese día el amigo pobre comenzó a servir al rico,  como un deseo natural que brotó de un corazón agradecido.
    
En el evangelio de hoy aparece el Señor Jesús dando a sus discípulos sus últimas instrucciones, y les dice:
 
“Hijos míos…les doy un mandamiento nuevo:
Que como yo los he amado, así se amen también ustedes los unos a los otros”.
   
Es decir, que usted podrá amar de este modo Sólo si ha percibido y experimentado el amor particular que tiene Dios para usted.
    
No hay otro camino: Si yo no sé como Dios me ama, no podré amar a nadie “igual que Él me ha  amado”, porque ni siquiera entenderé qué es lo que esto significa.
    
Es por eso que la única gran noticia que deberíamos anunciar los que hemos tenido la dicha de descubrirla, es esta: Dios lo ama a usted incondicionalmente y sin pedirle nada a cambio. Esto es lo único que puede concederle a usted el poder ser feliz, tener paz… y amar.
   
La Buena Noticia de hoy es esta:
Dios lo ama a usted personalmente, incondicionalmente y gratis. Y si usted descubre y deja entrar ese amor en su vida empezará a amar a los demás con ese mismo amor.
    
Será un amor radicalmente nuevo, porque no será un amor suyo, sino el amor de Dios pasando a través de usted, como pasa el agua a través de un tubo, o la electricidad a través de un alambre que está conectado a una fuente de luz y de fuerza.
 
LA PREGUNTA DE HOY
 
¿Qué significa amar a alguien?

 
Quiere decir Respetarlo, (aunque yo no entienda su modo de actuar) escucharlo, dejarlo ser como es, aceptarlo, perdonarlo, y tratar de llenar cualquier necesidad que él tenga, (es decir, servirle), en la medida que mis posibilidades. Y todo esto, sin exigir compensación.  
 
Este es el don  más valioso que dá Dios a quien lo ambiciona.
         
Y sólo la fe (y no las obras) acoge este don como don.
 
 
 


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