26 Mayo 2019 7:27 AM

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Jesús, el Buen Pastor

Ramón Enrique Marmolejos

Ramón Enrique Marmolejos

Ramón Enrique Marmolejos | ACTUALIZADO 15.05.2019 - 6:31 pm

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“De cierto, de cierto os digo: El que no entra por la puerta en el redil de las ovejas, sino que sube por otra parte, ése es ladrón y salteador. Mas el que entra por la puerta, el pastor de las ovejas es. A éste abre el portero, y las ovejas oyen su voz; y a sus ovejas llama por nombre, y las saca. Y cuando ha sacado fuera todas las propias, va delante de ellas; y las ovejas le siguen, porque conocen su voz. Mas al extraño no seguirán, sino huirán de él, porque no conocen la voz de los extraños. Esta alegoría les dijo Jesús; pero ellos no entendieron qué era lo que les decía.  Volvió, pues, Jesús a decirles: De cierto, de cierto os digo:  Yo soy la puerta de las ovejas. Todos los que antes de mí vinieron, ladrones son y salteadores; pero no los oyeron las ovejas. Yo soy la puerta; el que por mí entrare, será salvo; y entrará, y saldrá, y hallará pastos. El ladrón no viene sino para hurtar y matar y destruir; yo he venido para que tengan vida, y para que la tengan en abundancia. Yo soy el buen pastor; el buen pastor su vida da por las ovejas. Mas el asalariado, y que no es el pastor, de quien no son propias las ovejas, ve venir al lobo y deja las ovejas y huye, y el lobo arrebata las ovejas y las dispersa. Así que el asalariado huye, porque es asalariado, y no le importan las ovejas. Yo soy el buen pastor; y conozco mis ovejas, y las mías me conocen, así como el Padre me conoce, y yo conozco al Padre; y pongo mi vida por las ovejas. También tengo otras ovejas que no son de este redil; aquéllas también debo traer, y oirán mi voz; y habrá un rebaño, y un pastor. Por eso me ama el Padre, porque yo pongo mi vida, para volverla a tomar. Nadie me la quita, sino que yo de mí mismo la pongo. Tengo poder para ponerla, y tengo poder para volverla a tomar. Este mandamiento recibí de mi Padre.” (Juan 10:1 – 18)
El Señor Jesucristo te invita en esta oportunidad, ya que él quiere ser tu Pastor, y está invitación es sin costo alguno, pues es gratuita, el precio de ella Cristo lo pagó en la Cruz del Calvario, muriendo por tus pecados para que puedas obtener el don de la vida eterna.
   
Amigo lector, debes recordar que si realmente has creído en el Señor Jesucristo, él te enseña que solamente sus ovejas pueden escuchar su voz: “Jesús les respondió: Os lo he dicho, y no creéis; las obras que yo hago en nombre de mi Padre, ellas dan testimonio de mí; pero vosotros no creéis, porque no sois de mis ovejas, como os he dicho. Mis ovejas oyen mi voz, y yo las conozco, y me siguen, y yo les doy vida eterna; y no perecerán jamás, ni nadie las arrebatará de mi mano. Mi Padre que me las dio, es mayor que todos, y nadie las puede arrebatar de la mano de mi Padre. Yo y el Padre uno somos.” (Juan 10:25 – 30)
   
La Biblia, que es la palabra de Dios, nos enseña constantemente a través de varios pasajes la confianza que debemos tener en Dios, él nos dice: "Jehová es mi Pastor, Jesús le dijo: Yo soy el camino, la verdad y la vida, donde quiera que yo esté, quiero que ustedes también estén." Oye otra expresión de Dios para todos aquellos que son ovejas de Cristo: “Padre justo, el mundo no te ha conocido, pero yo te he conocido, y éstos han conocido que tú me enviaste. Y les he dado a conocer tu nombre, y lo daré a conocer aún, para que el amor con que me has amado, esté en ellos, y yo en ellos.” (Juan 17:25 – 26)

Dios te enseña éstas verdades de él mismo con su propia palabra para que no tomes las sagradas escrituras como lo hacen muchos y dejarla abierta en el rincón de una casa y  prenderle un velón como una forma de hechicería, éstas Biblias las dejan abiertas en el Salmo 23 o el 91. ¡Qué triste! La Biblia no debe usarse en esa forma. Lo que si debes preguntarte es si Jehová es tu verdadero Pastor, que te cuida y te protege. Estas palabras son para producir un cambio real en tu vida y para que Dios transforme tu persona de tal manera que obtengas el don de la vida eterna por siempre.
Amigo, oye la palabra de Dios, porque él quiere ser tu Pastor: “Jehová es mi pastor; nada me faltará.  En lugares de delicados pastos me hará descansar; Junto a aguas de reposo me pastoreará.  Confortará mi alma; Me guiará por sendas de justicia por amor de su nombre.  Aunque ande en valle de sombra de muerte, No temeré mal alguno, porque tú estarás conmigo; Tu vara y tu cayado me infundirán aliento.” (Salmos 23:1 – 4)
   
Ahora, tú debes preguntarte, ¿Es Jehová mi Pastor? ¿Puedo confiar en él aún ande en valle de sombra de muerte? Pídele a Dios que él te conceda la salvación eterna de tu alma, para que en tu corazón puedas decir que aunque andes en valle de sombra de muerte, no temerás mal alguno, ya que en tu corazón estás seguro que eres oveja del Señor Jesucristo, y que él, al llamarte tú escuchas su voz, porque los que son de Cristo solo y solamente ellos escuchan la voz de su Pastor.
Es tiempo de tener Un Encuentro con Dios y así estar seguro de que eres una oveja de su rebaño.

-Todas estas citas Bíblicas las encontrará en la Biblia Reina Valera 1960-



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