22 Mayo 2019 6:55 AM

PortadaOpiniónColumnas

Balaguer y Palillo (Eladio Antonio Arias Polanco)

Ing. Conrado Asencio

Ing. Conrado Asencio

Ing. Conrado Asencio | ACTUALIZADO 21.04.2019 - 7:00 pm

1 COMENTARIOS

enviar por email

imprimir

ampliar letras

reducir letras

2 de 2


Todo el contenido de este artículo se corresponde las vivencias declaradas por el general Palillo.

Esperaron la llegada del Doctor Balaguer  y luego, al salir del Aeropuerto de Las Américas partieron hasta la ciudad de Santo Domingo  hasta la casa del Doctor Joaquín Balaguer localizada en la avenida Máximo Gómez No. 25. Durante todo el recorrido  encontraron múltiples saludos de una población que esperaba al Dr. Balaguer. Manifestándole con atención su señal de  apoyo mediante  el sistemático golpeo que le otorgaban a pailas que sostenían. Fue un recibimiento agradable a los ojos y sentimientos del Dr. Balaguer.
    
Durante la permanencia del Dr. Joaquín Balaguer en el territorio Norteamericano, estuvo el futuro general  Pérez Bello en la supervisión y  cuido de su residencia, hombre de confianza que estuvo presente a la llegada del líder del partido Reformista. Ya en la casa, al ver el Dr. Balaguer  a Palillo, salió a su encuentro y le cuestiono “con quien has dejado tu tienda  en Ney York” Palillo le respondió “con mis hijos”. Balaguer le enfatizo diciéndole “regresa a New York  y atiende tus negocios. Realizaremos campaña  para el 1986.
   
En el año 1981,  año en que regreso Balaguer, el presidente del país era Antonio Guzmán, el cual había sido elegido en el año 1978. Balaguer no se inmiscuyó en la búsqueda de la presidencia en el año 1982, y en las elecciones de entonces,  salió elegido  el Dr. Salvador Jorge Blanco como nuevo presidente Constitucional, el cual, permaneció hasta el 1986., fecha en que nuevamente el Dr. Joaquín Balaguer retornó al poder presidencial  siendo elegido en tres contiendas  desde el 1986 hasta  el año 1998.  
Dando inicio,  de la aspiraciones del Dr. Balaguer en el año 1984, Eladio Antonio  Arias  Polanco, mejor conocido como Palillo, recibió el 21 de Agosto del año  citado, comunicación autentica, firmada  por el Dr.  Balaguer donde (transcribimos  parte de la comunicación) “le autorizaba a realizar todas las actividades políticas necesarias  en  beneficio del Partido Reformista en las provincias de Santiago y Espaillat”.
   
Luego de la campaña del 1986 que  le otorgó  un nuevo  triunfo  al Dr. Joaquín Balaguer como presidente  Constitucional  de la Republica Dominicana, al tomar  riendas del gobierno,  y  asumir el poder gubernamental,  el Dr.  Joaquín   Balaguer, Presidente Constitucional de la Republica,  nombró a Palillo como Supervisor de la Obras del Estado, cargo que desempeñó con dedicación y  honestidad  en beneficio del país, de su amigo y , del   Partido Reformista  Social Cristiano,   desde el 1986 hasta el 1996, durante diez años ya que le cercenaron dos años de su último período  que debió finalizar en el año de 1998  triunfo que había obtenido con  el apoyo mayoritario de la población dominicana.
   
De acuerdo al énfasis de como el  conocido  General Palillo, de acuerdo a sus vivencias,  realizó estas sólidas  declaraciones, nos muestra la lealtad  ante un magnifico gobernante ya fallecido, reconocido por sus adversarios y el resto de los dominicanos como el Padre de la Democracia Dominicana, lo que nos motiva a considerar como, razón incuestionable, que todavía, hay personas Balagueristas, con la seguridad de  que son  en sentimientos y devoción,  más numerosas  de las que son  conocidas.
 
    .
 


1 comentario(s)


  • 1

    Hector Ramirez

    22.04.2019 - 11:59 am

    Bonita vivencia, Balaguer ha sido el presidente mas honesto que ha pasado por el palacio presidencia, todos los que los admiramos de manera sana, sincera, y sin buscar beneficios particulares debemos siempre de defender su principios en cualquiera escenarios en que nos desempeñemos.


Le restan 1000 caracteres.

Normas de uso

Este periódico no se responsabiliza de las opiniones vertidas en esta sección y se reserva el derecho de no publicar los mensajes de contenidos ofensivo o discriminatorio.