25 Abril 2019 4:04 PM

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Encontrarse con el amor

Hna. Alicia Galíndez

Hna. Alicia Galíndez

Hna. Alicia Galíndez | ACTUALIZADO 15.04.2019 - 7:16 pm

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El amor es la experiencia fundamental en la vida de todo ser humano, amar y ser amado nos da paz, felicidad y equilibrio, renueva nuestro ser y nos hace personas sanas, alegres, armoniosas, felices, capaces de compartir, servir y donarse, incluso, de entregar la vida al servicio de los demás, aunque estos no sean de la propia sangre.
  
Después de un largo y fatigoso camino, de situaciones extremas, de fatiga, enfermedad, angustia, dolor, tristeza… ¡que hermoso y sosegado es encontrarse con el amor!, con aquel que te recibe, te acoge, te acepta como eres sin ponerte condiciones, límites ni medidas, tanto es así, que el Amor “Dios es amor” ha dado a su único hijo para salvarnos del pecado y de la muerte, para liberarnos y regalarnos la vida eterna; una vida donde no habrá tristeza, ni guerras, ni dolor, ni angustia y todos estaremos viviendo como hermanos, con respeto, tolerancia, justicia y fraternidad… en equilibrio universal; ese es el proyecto de amor que Dios tiene para ti, para mí y para todos los que creemos en él.
   
Estos días Santos, son una gran bendición para tu vida y la de tu familia; detente, medita, reflexiona, ora, revisa tu manera de vivir, pon en orden tus sentimientos, tus pensamientos, tus relaciones; prioriza y elige libremente y sin condicionamientos lo que de verdad te hace feliz y no solo por una noche, una semana, un mes, sino que te garantiza un sueño tranquilo, reparador… una vida sin sobresaltos y unas relaciones sanas y fructuosas.
   
Estos días Santos son para agradecer el gran amor de Dios, que está con nosotros, que nos lleva en sus manos y en sus brazos si es necesario. Dios de misericordia que nos ha pensado y elegido desde antes de la creación del mundo, que nos ha hecho poco inferior a los ángeles y nos ha dado este mundo, esta casa común para que con nuestra creatividad y capacidades la administremos, la cuidemos y la traspasemos a las nuevas generaciones, porque a ellas le pertenece.
   
Semana Santa no es solo para recordar y hacer memoria de acontecimientos pasados hace dos mil años, es para vivir, actualizar y reconocer que Dios nos está salvando hoy, tiene promesas, dones y realizaciones que están a nuestro alcance.
   
Al conmemorar estos días la pasión, muerte y resurrección del Maestro Divino que es Camino, verdad y vida, volvemos a experimentar la grandeza de Dios que vive para siempre y actúa en la vida de cada persona, para transformarla en gente buena que siente, vive y hace el bien. Nos quejamos de la violencia, delincuencia y otros males presentes en la comunidad, pero, la causa no está en factores externos, sino en la ausencia de Dios en la vida y en la familia, quien tiene a Dios, ama al prójimo como a sí mismo, nunca le hace daño, siempre lo protege, quien se siente amado por Dios, respeta la vida del otro, nunca levanta la mano en su contra. Necesitamos de Dios, de su amor y misericordia… que durante esta Semana Santa nos encontremos con el verdadero amor… Dios, para ser creaturas nuevas, resucitadas con Cristo.  




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