16 Junio 2019 11:11 AM

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Espaillat despacha a Duarte para Venezuela urgentemente

Julio M. Rodríguez

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Julio M. Rodríguez | ACTUALIZADO 15.03.2019 - 7:55 pm

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JUAN PABLO DUARTE. SU VIDA Y SU OBRA (LXXXIII)  

Después de leer la carta del Diario de la Marina de  La Habana, donde se especulaba que el era motivo de recelo entre los restauradores, Duarte atando cabos, resolvió que era mejor regresar a Venezuela y que sería mas útil a la causa de la restauración allí.
De nuevo su visión de las cosas estuvo en lo cierto, pues al día siguiente de escribirle a Espaillat diciéndole que aceptaba irse, este se apresuró a responderle  de esta manera:
 
Santiago 22 de abril 1864
Señor General Juan Pablo Duarte

 
El gobierno ha recibido su nota de fecha 21 de los corrientes por la que ve que se decide usted a admitir la misión que se le confiara.

Este superior gobierno no cree de ningún valor las razones que motivan su última resolución,  puesto que tanto él, como los demás generales  y corifeos de la Revolución , lejos de prestar alguna atención al calumnioso artículo del Diario de la Marina , ve con mucho gusto el regreso a su país de todos los buenos dominicanos , los que  ocuparán en él, el puesto a que les haga acreedor los  servicios que presten a su país.

Así, General, no crea usted ni por un momento, que su  presencia pueda excitar envidia ni rivalidades, puesto que todos lo verían con mucho gusto prestando aquí sus buenos servicios a la Patria.
   
Sin embargo, siendo muy urgente, como usted sabe, la misión a las repúblicas sudamericanas, y habiendo este Gobierno contado con usted para ella como lugar donde usted mayores servicios podría prestar a su patria, aprovecha su decisión (si bien desaprobando las razones que la motivaron)  y se ocupa de mandar redactar los ´poderes necesarios para que mañana quede usted enteramente despachado y pueda, si gusta, salir el mismo día.
 
El vicepresidente interino
Ulises F. Espaillat
Refrendado
El Ministro de Relaciones Exteriores
A.Deetjen

 
Que tan urgente era la misión de Duarte en sudamerica como señala Espaillat..
           
Acaso estaban esos gobiernos en disposición o con los recursos necesarios  de colaborar significativamente con la guerra de la restauración, cuando ninguno  de ellos la había reconocido oficialmente, para no enemistarse con España y no se había designado ya a Melitón Valverde en esa misión, por recomendación del mismo Duarte, quien obviamente no quería tomarla a su cargo, pues en vez de recomendar a Valverde, la hubiera tomado el mismo poco después de su regreso, si la hubiera considerado como su mejor opción de ayuda a la causa de la restauración.

Ni  siquiera  Geffrard en Haití, se había atrevido a reconocer oficialmente al gobierno restaurador, aunque colaboraba secretamente con los patriotas dominicanos. y permitía que por Cabo Haitiano se introdujera alguna ayuda militar a ellos, siempre que pudiera disimularse.

Duarte  recibió una suma de dinero el 24 de abril de parte del gobierno, sin decirle que era para su viaje,  sino para usarlo “cuando a bien lo tenga” y esto, junto a la carta, le provocó una reacción negativa y buscó la manera de encontrar un excusa para posponer su partida, por lo que se decidió a escribirle una carta directamente al Presidente Salcedo, (aunque este no había demostrado el menor interés en conocerlo), con la vana esperanza  de que  le permitiera  permanecer mas tiempo en Santiago o le encomendara alguna misión que el pudiera desempeñar en el país.
 


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