20 Marzo 2019 7:02 AM

PortadaOpiniónColumnas

Caminando en amor

Ramón Enrique Marmolejos

Ramón Enrique Marmolejos

Ramón Enrique Marmolejos | ACTUALIZADO 13.03.2019 - 6:52 pm

0 COMENTARIOS

enviar por email

imprimir

ampliar letras

reducir letras

“Si yo hablase lenguas humanas y angélicas, y no tengo amor, vengo a ser como metal que resuena, o címbalo que retiñe. Y si tuviese profecía, y entendiese todos los misterios y toda ciencia, y si tuviese toda la fe, de tal manera que trasladase los montes, y no tengo amor, nada soy. Y si repartiese todos mis bienes para dar de comer a los pobres, y si entregase mi cuerpo para ser quemado, y no tengo amor, de nada me sirve.  El amor es sufrido, es benigno; el amor no tiene envidia, el amor no es jactancioso, no se envanece; no hace nada indebido, no busca lo suyo, no se irrita, no guarda rencor; no se goza de la injusticia, mas se goza de la verdad. Todo lo sufre, todo lo cree, todo lo espera, todo lo soporta.  El amor nunca deja de ser…” (1 Corintios 13:1 – 8a)

Amigo lector, Dios quiere enseñarte una de las virtudes más importantes para el diario vivir de los seres humanos, sin la cual no sería posible vivir en armonía familiar. ¿Qué es el amor? Dios es la esencia misma del amor que es eterno y él nos enseña en la biblia, que es la palabra de Dios, la forma y manera de amar: “En esto consiste el amor: no en que nosotros hayamos amado a Dios, sino en que él nos amó a nosotros, y envió a su Hijo en propiciación por nuestros pecados.       

Amados, si Dios nos ha amado así, debemos también nosotros amarnos unos a otros. Nadie ha visto jamás a Dios. Si nos amamos unos a otros, Dios permanece en nosotros, y su amor se ha perfeccionado en nosotros.” (1 Juan 4:10 – 12)
   
La fe y la esperanza pasarán, porque su propósito se cumplirá a perfección en el cielo, pero el amor, que es una de las virtudes definidas por Dios mismo, es eterno: “Amados, amémonos unos a otros; porque el amor es de Dios. Todo aquel que ama, es nacido de Dios, y conoce a Dios. El que no ama, no ha conocido a Dios; porque Dios es amor. En esto se mostró el amor de Dios para con nosotros, en que Dios envió a su Hijo unigénito al mundo, para que vivamos por él.” (1 Juan 4:7 – 9)
  
Un rasgo distintivo que caracteriza a una persona que afirma creerle a Dios es el amor que manifiesta hacia su prójimo, y ¿Quién es mi prójimo? El Señor Jesucristo en la palabra del buen samaritano nos dice: “Y he aquí un intérprete de la ley se levantó y dijo, para probarle: Maestro, ¿haciendo qué cosa heredaré la vida eterna? Él le dijo: ¿Qué está escrito en la ley? ¿Cómo lees? Aquél, respondiendo, dijo: Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con todas tus fuerzas, y con toda tu mente; y a tu prójimo como a ti mismo.  Y le dijo: Bien has respondido; haz esto, y vivirás.  Pero él, queriendo justificarse a sí mismo, dijo a Jesús: ¿Y quién es mi prójimo? Respondiendo Jesús, dijo: Un hombre descendía de Jerusalén a Jericó, y cayó en manos de ladrones, los cuales le despojaron; e hiriéndole, se fueron, dejándole medio muerto. Aconteció que descendió un sacerdote por aquel camino, y viéndole, pasó de largo. Asimismo un levita, llegando cerca de aquel lugar, y viéndole, pasó de largo. Pero un samaritano, que iba de camino, vino cerca de él, y viéndole, fue movido a misericordia; y acercándose, vendó sus heridas, echándoles aceite y vino; y poniéndole en su cabalgadura, lo llevó al mesón, y cuidó de él. Otro día al partir, sacó dos denarios, y los dio al mesonero, y le dijo: Cuídamele; y todo lo que gastes de más, yo te lo pagaré cuando regrese. ¿Quién, pues, de estos tres te parece que fue el prójimo del que cayó en manos de los ladrones? Él dijo: El que usó de misericordia con él. Entonces Jesús le dijo: Ve, y haz tú lo mismo.” (Lucas 10:25 – 37)
   
Al oír la palabra de Dios debemos tener un corazón humilde y en disposición de amar a nuestro prójimo para hacerle el bien sin esperar nada a cambio, ya que el primer mandamiento de Dios es este: “No te vengarás, ni guardarás rencor a los hijos de tu pueblo, sino amarás a tu prójimo como a ti mismo.” (Levítico 19:18)
   
Amigo que lee estos artículos los jueves de cada semana, el propósito es que Dios sea glorificado en los corazones que oigan su palabra y la pongan por obra, ya que sin la dirección de él, nunca podrás amar como él te manda, te enseña y te pide. Como el Señor Jesucristo claramente te habla en varios pasajes de las sagradas escrituras: “Un mandamiento nuevo os doy: Que os améis unos a otros; como yo os he amado, que también os améis unos a otros. En esto conocerán todos que sois mis discípulos, si tuviereis amor los unos con los otros.” (Juan 13:34 – 35)

Una manera en la que manifestamos nuestro amor a Dios, nuestro Señor Jesucristo es obedeciendo la palabra de Dios, y ella nos enseña que somos pecadores y que debemos venir a los pies de Cristo y recibirlo a él como Señor y Salvador. El que no ama la palabra de Cristo, no es discípulo de él: “Respondió Jesús y le dijo: El que me ama, mi palabra guardará; y mi Padre le amará, y vendremos a él, y haremos morada con él. El que no me ama, no guarda mis palabras; y la palabra que habéis oído no es mía, sino del Padre que me envió.” (Juan 14:23 – 24)
   
Si queremos tener una patria grande y feliz, debemos ser hombres y mujeres que vivan bajo el temor de Dios, procurando amar a nuestro prójimo, y esto es posible ya que el amor de Dios se derrama sobre aquellos que con sinceridad de corazón aman a Dios y a su prójimo para beneficio de nuestra patria y cada hogar dominicano: “En el amor no hay temor, sino que el perfecto amor echa fuera el temor; porque el temor lleva en sí castigo. De donde el que teme, no ha sido perfeccionado en el amor. Nosotros le amamos a él, porque él nos amó primero. Si alguno dice: Yo amo a Dios, y aborrece a su hermano, es mentiroso. Pues el que no ama a su hermano a quien ha visto, ¿cómo puede amar a Dios a quien no ha visto? Y nosotros tenemos este mandamiento de él: El que ama a Dios, ame también a su hermano.” (1 Juan 4:18 – 21)

Es Tiempo de tener Un Encuentro con Dios
-Todas estas citas Bíblicas las encontrará en la Biblia Reina Valera 1960-



0 comentario(s)


Le restan 1000 caracteres.

Normas de uso

Este periódico no se responsabiliza de las opiniones vertidas en esta sección y se reserva el derecho de no publicar los mensajes de contenidos ofensivo o discriminatorio.