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Tu destino puede cambiar

Jior Kenia Perroux

Jior Kenia Perroux

Jior Kenia Perroux | ACTUALIZADO 08.02.2019 - 7:34 pm

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Existen sucesos que marcan nuestras vidas para bien o para mal, que muchas veces no podemos evitar y de la cual creemos que es imposible  escapar, este es el destino. En ocasiones nos convertimos en víctimas, presa de las circunstancias en la que vivimos y pensamos que estamos encarcelados en las redes de un mundo caótico, sin esperanzas.
   
Pero otras veces la ruleta da vuelta a nuestro alrededor en la que podemos elegir nuestro propio destino; pero debemos esforzarnos un poco más, dejando el pesimismo que nos arrastra y ver todo lo que nos rodea con optimismo; teniendo  en conocimiento de que   hay cosas que pasan para  causarnos daños, pero no deben detener lo que nos proponemos y deseamos  para nuestro bienestar.
   
Si nos aferramos a un destino de desdicha, nos convertiremos en personas tristes, sin inspiraciones, que impiden la concepción de ideas, la creatividad y la búsqueda de soluciones. Nuestra forma de  actuar debe ser diferente, siempre confiar en que podemos enfrentar  las dificultades con valentía.
   
Cuando la inseguridad se apodera de nosotros somos como las olas del mar, guiados por el  fuerte  ondear  del viento, no sabemos a dónde vamos ni qué dirección debemos escoger, la cual trae como consecuencia la  inestabilidad en nuestras acciones.
    
No debemos ser esclavo de un destino de miseria, de un pasado  lleno  de sufrimiento que afecta nuestro presente. Con un esfuerzo mayor, podemos mejorar nuestra forma de pensar; Mirar el mundo diferente, valorar en primer lugar tu vida y así apreciarás la de los demás.
   
Recuerda, que si el capitán del barco dirige con sabiduría, la brújula tendrá una buena orientación y la tripulación  abordará en el lugar apropiado.
   
El destino no puede detener tu vida, deja de sentir lástima por ti mismo. No te rindas, aún cuando tenemos aliento, es la oportunidad para demostrar lo que en realidad somos.
   
Un  espejo puede  reflejar en tu físico, lo que hay en tu interior: la tristeza o la alegría; pero una buena decisión te llevarás a la superación a lo largo de toda tu vida.
   
Libérate de esa carga tan pesada que has llevado por tanto tiempo. Nunca es tarde para obtener todo lo que anhelamos, borra esas marcas que han opacado tu vida y  escribe con el pincel en tu corazón, lo que serás de ahora en adelante, un ser renovado por siempre.
   
Siempre hay una oportunidad para ti, no la deje pasar, abrázala fuerte y no se escapará; en cada instante piensa lo que te puedes ofrecer, la cual puede ser de gran utilidad para lograr tus objetivos.
   
Podemos depositar  nuestra confianza en Dios, quién puede cambiar tu destino y darnos el dominio propio para vencer las tempestades. Acércate a él cada día y sentirás la protección divina del Espíritu Santo, acompañado de su cálido amor, dando paso a la victoria por siempre.

¡No te detengas!





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