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Manipulación de alimentos Post Fiestas

Rocío Pérez Russo

Rocío Pérez Russo

Rocío Pérez Russo | ACTUALIZADO 07.02.2019 - 7:19 pm

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“Gastronomía proviene del griego γαστρονομία [gastronomía] es el estudio de la relación del ser humano con su alimentación y su medio ambiente o entorno.
   
El gastrónomo es el profesional que se encarga de este arte. A menudo se cree erróneamente que el término gastronomía únicamente tiene relación con el arte culinario y la cubertería en torno a una mesa.
   
Sin embargo, ésta es una pequeña parte del campo de estudio de dicha disciplina: no siempre se puede afirmar que un cocinero es un gastrónomo.
   
La gastronomía estudia varios componentes culturales, tomando como eje central la comida.  ”.
   
Después de las fechas de fiestas se aprecia y valora la recuperación saludable y la adecuación a comidas más suaves con una manipulación higiénica que va desde el aseo de los platos y cubiertos con agua caliente como medida de prevención anti-bacterial, una debilidad muy común en el sistema hotelero y/o restaurantes.
   
La Organización Mundial de la Salud (OMS) afirma que unos pocos errores en el manejo de los alimentos son los que causan la mayoría de las enfermedades transmitidas por ellos tales como la gastroenteritis, la salmonelosis, el cólera y la disentería.
   
Los errores más frecuentes son
   
a. La preparación de los alimentos mucho antes de su consumo.
   
b. El almacenamiento de los alimentos a temperaturas que permiten el crecimiento de bacterias o la producción de toxinas por parte de estas.
   
c. La contaminación cruzada.
   
d. La mala higiene personal de las personas que manipulan los alimentos.
   
En los escaparates de los supermercados observe que los quesos no están combinados con los cárnicos por razones de calidad ya que los quesos pueden fermentarse y afectar las carnes.  
   
Las reglas saludables de manipulación de alimentos son cinco:

1. Mantener la limpieza. Las personas deben mantener la cabeza cubierta, las uñas cortas y limpias, ropa adecuada y limpia. La cocina debe limpiarse y desinfectarse a diario y los residuos deben eliminarse correctamente.

2. Utilizar agua potable y alimentos frescos en buen estado. Los alimentos perecederos a usarse deben ser frescos. Solo debe usarse agua potable para el lavado de frutas y verduras así como para la cocción de los alimentos y preparación de bebidas.

3. Separar los alimentos crudos de los cocidos. La contaminación cruzada ocurre cuando los alimentos entran en contacto con otros alimentos crudos como la carne, pollo, pescado o sus jugos que pueden contener gérmenes.     Por eso se deben separar los alimentos crudos de los cocidos así como usar utensilios diferentes para ellos.
   
4. Cocinar adecuadamente los alimentos. Al cocinar correctamente los alimentos (entre 60 y 100ºC) se eliminan las bacterias presentes en ellos. Existen alimentos que requieren de una cocción cuidadosa como las carnes, el pollo y los huevos. Si se recalientan los alimentos, hay que asegurarse que la temperatura sea uniforme.
   
5. Mantener las temperaturas adecuadas para conservar los alimentos. Para que los alimentos conserven sus valores nutritivos y que en ellos no se multipliquen las bacterias, deben ser conservados con las temperaturas adecuadas, algunos pueden conservarse a temperatura ambiente, otros deben refrigerarse y otros, congelarse.

Recuerde que cocinar es un arte y que debemos ser prudentes para profesionalizar el mismo.

Pensar en lo expuesto en  Cantares   7:9  Tu paladar, como el buen vino, que entra al amado suavemente y corre por los labios de los viejos.

Que este 2019 permita que evidenciemos sabios aprendizajes por nuestra salud y longevidad.



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