17 Agosto 2019 11:09 AM

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Ante la tecnología ¿retrocedemos o nos adaptamos?

Luis Alberto De León Alcántara

Luis Alberto De León Alcántara

Luis Alberto De León Alcántara | ACTUALIZADO 06.02.2019 - 7:43 pm

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El tema de la tecnología está en boga. Es la nueva tendencia. Ya es común encontrar personas en cualquier lugar conectadas a las redes sociales, escuchando música o mirando algún video entretenido. Hasta muchos de los adultos mayores han decidido hacerse partícipes de este fenómeno digital. Al parecer, la tecnología ha cautivado el corazón de las personas, ha entrado  en la familia humana. Ha llegado de forma silenciosa, cautivando a cada ser humano, prometiéndole ocio y olvidarse de los problemas.
   
Hay que ser realistas entonces, estamos en un mundo tecnológico, y aunque en las calles, en el transporte público, haciendo la fila en un banco, sentado en un parque o simplemente utilizando el celular mientras se va de camino al trabajo, se critique de que su uso aleja a las familias, distrae a las personas, rompe matrimonios, les roba el tiempo valioso a las personas, estos aparatos forman parte de nuestra cotidianidad. Por consiguiente, ya no se puede soñar con una sociedad que no incluya en su comunicación el internet. Porque después que el mundo avanza, lo propio es aprender a vivir con eso, sin dejar que nos quite la identidad.
   
Aristóteles, en su libro “La Ética a Nicómaco”, suele afirmar que la verdad se encuentra en el justo equilibro de las cosas. Lo que significa que la tecnología no debe ser ignorada tampoco acogida sin tomar medidas y asumirla como el plus de la vida.    

El punto medio es usarla con prudencia, recordando siempre que la calidez humana no puede ser sustituida jamás por una pantalla que pese a que levanta sentimientos y emociones, todo lo hace únicamente de manera superficial.
   
Son muchos de los que nacieron en la generación pasada, que le tienen pánico a la tecnología, este fenómeno los saca de su zona de confort, desplaza sus ideas, consejos y protagonismo, ya que google y otros buscadores tienen miles de informaciones para ser consultadas, y dejar a un lado al abuelo que contaba historias y cuentos, y narraba cómo era todo anteriormente. Ahora, la tecnología los ha convertido en seres estáticos, que no aportan nada, por decirlo así, ninguna novedad para el chico que nació con una tablet debajo de su brazo y con una pantalla delante de sus ojos.
   
Ante el mundo complejo de la tecnología, de algo estamos seguros, el pasado no volverá. Tendremos que adaptarnos y aprender a vivir con ella. No por resignación ni tampoco por determinación, sino porque somos seres que evolucionamos, que vamos progresando y acomodando las cosas según su momento. Solo tenemos que hacer lo posible por comprender que cada tiempo y cada época tiene su propia realidad. Que debemos convivir con todo, pero sin dejar nunca que eso nos robe o que nos destruya nuestra humanidad, nuestra convivencia, los valores humanos y divinos, que Dios nos ha dejado, porque desde ese instante, dejaremos de ser humanos y nos convertiremos en seres frívolos, tristes y amargados.



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