23 Enero 2019 12:00 PM

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Hostos y la educación dominicana

Luciano Filpo

Luciano Filpo

Luciano Filpo | ACTUALIZADO 10.01.2019 - 7:39 pm

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El once (11) de enero de 1839 nace en Puerto Rico, quien será considerado como el ciudadano de América, Eugenio María de Hostos. Político liberal, especie de pedagogo positivista y crítico. Puerto Rico era uno de los últimos territorios coloniales de España en América y el Caribe. No obstante esta condición, personajes épicos como Emeterio Betances, Eugenio M. Hostos y Pedro Albizu Campos hicieron esfuerzos denodados para cambiar la condición política de la Isla del Encanto, la cual pasó del colonialismo español al neocolonialismo norteamericano. Así como político y pedagogo, Eugenio María de Hostos también funcionó y se formó como sociólogo, como pensador liberal comprometido con el cambio político y con la formación integral del hombre a través de la moral social y la educación.
   
La sociedad dominicana de finales del siglo XIX estaba atomizada por el caudillismo, militarismo y clientelismo así como postrada, prosternada por un complejo heroico que la empujaba a mantener caciques locales que transgreden la Norma y la convivencia social, la institucionalidad y la construcción de un estado de derecho, una sociedad democrática inspirada en la convivencia y el progreso social.            

Para José Ramón López esta situación de ingobernabilidad estaba ligada a la precaria alimentación del pueblo dominicano. Para esa época, final del siglo XIX, en América Latina y el Caribe irrumpe El positivismo y la ideología del progreso. Hostos en su visión positivista es partidario de la ideología del progreso y el cambio.        

El positivismo era la filosofía e ideología de la transformación, del avance material así como el cambio cultural. El pensador argentino y presidente Domingo Faustino Sarmiento escribe un ensayo llamado "Facundo" donde inserta la expresión de "Civilización o barbarie", aquí se hace alusión a la importancia de la educación para superar la brutalidad, barbarie, lo tosco, primitivo de los países latinos. El caudillismo, clientelismo, patrimonialismo y militarismo y problemas fronterizos son el resultado de la ausencia de una educación ciudadana y de la vulnerabilidad institucional.
   
Eugenio María de Hostos promueve su ideología del cambio y el progreso con el motivo de variar, transformar la condición del ciudadano en América. Entre sus obras se destacan la "Moral social",  "la educación científica de la mujer", "El peregrinar de Bayoan", así como se involucró en la publicación de periódicos y revistas que aludían la pertinencia de fraguar la unidad caribeña y latinoamericana. Hostos es partidario de la Antillanismo, movimiento político que coadyuva a la independencia de los pueblos caribeños y que evoca la integración de las mismas ante la amenaza que nos viene desde Europa y desde Estados Unidos. Para algunos estudiosos del pensamiento hostosiano el peregrinar de Bayoán, es una especie de autobiografía del personaje y héroe en cuestión desde 1868 fue perseguido por las autoridades españolas había participado en el Grito De Lares que procuraba la independencia, pero mucho antes el espíritu quijotesco que era Hostos deambulaba por toda América sembrando el pan de la enseñanza, procurando crear el hombre nuevo inspirado en la idea del cambio y el progreso. Cómo pedagogo inspiró la promoción de una educación orientada por la razón, al margen de la religión, pero con la convicción de orientar el hombre a pensar y razonar.                    

Prácticamente vivió en todos los países de América por eso lo del "Ciudadano de América", pero su estadía más larga y productiva se produce aquí en República Dominicana donde sembró la educación y la moral social como herramienta para superar la condición aldeana cuasi primitiva y tosca de la gente. Hostos entiende que en la sociedad dominicana hace falta educación como mecanismo para salir de la barbarie, el atraso y la carencia de instituciones. Con su enfoque racional y positivista contribuye a forjar las escuelas normales en República Dominicana en las cuales se formaría una generación de educadores que continuarán el legado del pedagogo.        

La educación era la clave para institucionalizar el país, cambiar la visión cultural y la condición material del pueblo, romper la visión escolástica legado del pasado hispánico de la sociedad dominicana.    

Con Hostos se moldea el sistema educativo dominicano, se establecen los cimientos para una sociedad que observara cambios materiales significativos en la educación, por otro lado Hostos es un abanderado de la educación de la mujer su visión queda plasmada en su ensayo "La educación científica de la mujer" era partidario de educar a las mujeres como mecanismo, para superar la subordinación y anonimato de las mismas. En ese orden el pedagogo colaboró con Salomé Ureña para la creación de "La escuela de señoritas", primera escuela que procura dar oportunidad educativa a las mujeres.

El pensamiento de Hostos va más allá de la simple pedagogía y de la moral social es un pensador liberal o un actor político que aboga de manera continua por la autodeterminación de los pueblos. Al igual que Bolívar aspira a la unidad del Caribe y América Latina en sentido global, como dice Juan Bosch “Hostos es el sembrador de ideas, esperanza y una educación para el cambio y la mentalidad del individuo, para formar pueblos libres y prósperos, capaces de tomar sus propias decisiones elaborar sus propias leyes y propiciar la confraternidad, hermandad y vecindad entre los pueblos de América”. Hostos el sembrador de ideas de progreso, cambio, razón y la formación de un hombre nuevo.

El autor es Dr. en Educación.



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