25 Marzo 2019 10:14 AM

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Paciencia para el bien de tu alma

Ramón Enrique Marmolejos

Ramón Enrique Marmolejos

Ramón Enrique Marmolejos | ACTUALIZADO 09.01.2019 - 6:14 pm

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“Así que, los que somos fuertes debemos soportar las flaquezas de los débiles, y no agradarnos a nosotros mismos. Cada uno de nosotros agrade a su prójimo en lo que es bueno, para edificación. Porque ni aun Cristo se agradó a sí mismo; antes bien, como está escrito: Los vituperios de los que te vituperaban, cayeron sobre mí. Porque las cosas que se escribieron antes, para nuestra enseñanza se escribieron, a fin de que por la paciencia y la consolación de las Escrituras, tengamos esperanza. Pero el Dios de la paciencia y de la consolación os dé entre vosotros un mismo sentir según Cristo Jesús, para que unánimes, a una voz, glorifiquéis al Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo.” (Romanos 15:1 – 6)

El supremo creador del universo, aquel que sustenta todas cosas con la palabra de su poder, él se presenta como el Dios de toda paciencia y consolación, y en esta oportunidad él se acerca a ti mediante su palabra, para enseñarte que con paciencia traerá mucha felicidad para ti y tu familia y la salvación eterna de tu alma, como nos enseña la palabra de Dios: “Con vuestra paciencia ganaréis vuestras almas.” (Lucas 21:19)
   
La paciencia de Dios es para salvación de aquel que en él cree: “Amados, ésta es la segunda carta que os escribo, y en ambas despierto con exhortación vuestro limpio entendimiento, para que tengáis memoria de las palabras que antes han sido dichas por los santos profetas, y del mandamiento del Señor y Salvador dado por vuestros apóstoles; sabiendo primero esto, que en los postreros días vendrán burladores, andando según sus propias concupiscencias, y diciendo: ¿Dónde está la promesa de su advenimiento? Porque desde el día en que los padres durmieron, todas las cosas permanecen así como desde el principio de la creación. Éstos ignoran voluntariamente, que en el tiempo antiguo fueron hechos por la palabra de Dios los cielos, y también la tierra, que proviene del agua y por el agua subsiste, por lo cual el mundo de entonces pereció anegado en agua; pero los cielos y la tierra que existen ahora, están reservados por la misma palabra, guardados para el fuego en el día del juicio y de la perdición de los hombres impíos. Mas, oh amados, no ignoréis esto: que para con el Señor un día es como mil años, y mil años como un día. El Señor no retarda su promesa, según algunos la tienen por tardanza, sino que es paciente para con nosotros, no queriendo que ninguno perezca, sino que todos procedan al arrepentimiento.” (2 Pedro 3:1 – 9)

¿Qué es la paciencia? "Virtud que consiste en sufrir con entereza los infortunios y trabajos. Virtud cristiana que se opone a la ira.” (Diccionario Corona) Paciencia: “Resistencia activa a la oposición, no es una resignación pasiva.” (Diccionario Bíblico).
  
La paciencia te guía a tener que esperar en Dios, a pesar de cualquier sufrimiento que estés pasando: “Hermanos míos, tened por sumo gozo cuando os halléis en diversas pruebas, sabiendo que la prueba de vuestra fe produce paciencia. Mas tenga la paciencia su obra completa, para que seáis perfectos y cabales, sin que os falte cosa alguna.” (Santiago 1:2 – 4)
   
Un ejemplo de lo que es esperar con paciencia son Job y el Señor Jesucristo: “Por tanto, hermanos, tened paciencia hasta la venida del Señor. Mirad cómo el labrador espera el precioso fruto de la tierra, aguardando con paciencia hasta que reciba la lluvia temprana y la tardía. Tened también vosotros paciencia, y afirmad vuestros corazones; porque la venida del Señor se acerca. Hermanos, no os quejéis unos contra otros, para que no seáis condenados; he aquí, el juez está delante de la puerta. Hermanos míos, tomad como ejemplo de aflicción y de paciencia a los profetas que hablaron en nombre del Señor. He aquí, tenemos por bienaventurados a los que sufren. Habéis oído de la paciencia de Job, y habéis visto el fin del Señor, que el Señor es muy misericordioso y compasivo.” (Santiago 5:7 – 11)

La paciencia es un fruto del Espíritu, ¿Qué significa eso? Que cuando Dios llama a un pecador a salvación, el Espíritu Santo hace morada en ese corazón arrepentido y su vida ya no es guiada por emociones sino que es guiada por los principios establecidos por la palabra de Dios. Uno de esos principios son los frutos del Espíritu Santo, como enseña Dios: “Mas el fruto del Espíritu es amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe, mansedumbre, templanza; contra tales cosas no hay ley.” (Gálatas 5:22 – 23)

Amigo, no olvides esto, que la paciencia de Dios es para salvación, ya que Dios contempla todas las maldades que en este instante ocurren en la tierra, y el humano se ha apartado del camino de Dios y se olvida lo expresado en la Biblia: “¿O menosprecias las riquezas de su benignidad, paciencia y longanimidad, ignorando que su benignidad te guía al arrepentimiento? Pero por tu dureza y por tu corazón no arrepentido, atesoras para ti mismo ira para el día de la ira y de la revelación del justo juicio de Dios.” (Romanos 2:4 – 5)

Dios conoce cada una de las necesidades de cada ser humano y cada situación que nos altera e inquieta en nuestra vida diaria, las cuales pueden inquietarnos, pero oye lo que dice la palabra de Dios: “Guarda silencio ante Jehová, y espera en él. No te alteres con
motivo del que prospera en su camino, Por el hombre que hace maldades. Deja la ira, y desecha el enojo; No te excites en manera alguna a hacer lo malo. Porque los malignos serán destruidos, Pero los que esperan en Jehová, ellos heredarán la tierra. Pues de aquí a poco no existirá el malo; Observarás su lugar, y no estará allí.” (Salmos 37:7 – 10)

Es tiempo de tener Un Encuentro con Dios.
-Todas estas citas Bíblicas las encontrará en la Biblia Reina Valera 1960-


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