18 Diciembre 2018 1:16 PM

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Bienvenido seas diciembre

Josefina Almánzar

Josefina Almánzar

Josefina Almánzar | ACTUALIZADO 06.12.2018 - 6:08 pm

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Llegó diciembre, último mes del año en nuestro calendario ordinario.  Cuántos caminos hemos recorrido hasta aquí.  Cuántos aprendizajes hemos tenido a lo largo de estos meses transcurridos, principalmente las personas que tienen abiertos los canales del aprendizaje.
   
Al final de cada año solemos hacer balance de todo lo ocurrido. De las ganancias y pérdidas que hemos tenido, no sólo a nivel económico sino a nivel emocional, espiritual y social.
   
Este último mes del año se presta para hacer este tipo de reflexiones con la intención de hacer las mejoras necesarias en los puntos débiles de nuestra existencia.
   
Dentro de unos días en la última noche del año viejo se concluirán ciclos de nuestras vidas para darle inicio a otros, en el día nuevo. Se abrirán nuevamente las puertas de la esperanza, las ilusiones, los sueños que nos esperan por realizar en los nuevos tiempos. Ojalá tengamos la suficiente disposición de vivirlos con entusiasmo, alegría y sobre todo mucha fe activa. Con compromiso social y político.
   
Hoy quiero darle de nuevo la bienvenida a diciembre y para ello quiero utilizar estas palabras que transcribo y que elegí compartir con ustedes porque nos invitan a vivir este diciembre desde nuestro interior, conectados con nuestra esencia, nuestra Divinidad.
    
Paulo Coelho en su libro, “Como el río que fluye” nos dice: “Señor, protege nuestros sueños, porque el Sueño es una forma de rezar.  Haz que, independientemente de nuestra edad o circunstancias, seamos capaces de mantener encendida en el corazón la llama sagrada de la esperanza y la perseverancia y, para que eso sea posible, Señor, danos siempre entusiasmo, porque el Entusiasmo es una forma de rezar.
   
Es lo que nos vincula con el Cielo y la Tierra , con los hombres y los niños, y nos dice que el deseo es importante y merece nuestro esfuerzo.

Es lo que nos dice que todo es posible, siempre que estemos totalmente comprometidos con lo que hacemos, y para que eso sea posible, Señor, protégenos, porque la vida es la única forma que tenemos de manifestar tu milagro.

Que la tierra siga transformando la semilla en trigo, que sigamos transmutando el trigo en pan.  Y eso sólo es posible si tenemos Amor: por lo tanto, nunca nos dejes en la soledad.
   
Danos siempre tu compañía y la compañía de los hombres y mujeres que abrigan dudas, actúan, sueñan, se entusiasman y viven como si todos los días estuvieran totalmente dedicados a tu gloria.”.

Feliz y bienaventurado comienzo de diciembre.

La autora es Abogada y Docente universitaria.



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