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Saramago, pensador atípico y escritor escéptico

Lincoln López

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Lincoln López | ACTUALIZADO 07.11.2018 - 6:29 pm

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¡Blasfemo!, ¡Insolente!, ¡Sacrílego!, ¡Desvergonzado!, ¡Ese hombre es el mismo diablo!, ¡Que entregue la ciudadanía portuguesa!..Estas fueron algunas de la expresiones que tronaron por el mundo, desde la crítica hecha por El Vaticano, instituciones académicas y gubernamentales hasta intelectuales, devotos y gente del pueblo, en contra del escritor, poeta y dramaturgo portugués José Saramago (1922-2010) cuando publicó su novela “El Evangelio según Jesucristo” (1991).
 
 Una de sus ediciones autorizadas cataloga a la citada obra de “Ficción histórica”; se narra la historia de Jesús, desde el momento de su concepción (humana y divina) hasta su crucifixión, recreando su apasionante y atribulada existencia matizada de penas, alegrías, rebeldía, vida errabunda, labores de pastoreo, amores con María de Magdala, milagros, encuentros con el diablo y Dios, pactos con éste, predicación y cumplimiento de la voluntad divina.      

 “El Evangelio según Jesucristo”, y en conjunto su obra literaria ha prevalecido por su incuestionable calidad y está considerada como las más importantes de la literatura universal. Por esa razón, al  cumplirse en este 2018 el vigésimo aniversario del otorgamiento del Premio Nobel de Literatura (1998) a José Saramago, los gobiernos de España y Portugal encabezados por sus respectivos presidentes y por las autoridades de las Islas Canarias, se unieron para reivindicar a ese hombre de letras que se vio precisado abandonar su tierra natal para instalarse definitivamente en la isla de Lanzarote en una casa que hoy es un museo y sede de la Fundación José Saramago. Además, se le concedieron otros importantes premios, tales como, Caballero de la Orden de las Artes y las Letras de Francia, Miembro de la Academia Argentina de las Letras, Doctor Honoris Causa de más de diez universidades del mundo y muchos premios más…
   
José Saramago fue un escritor prolífico; en distintos géneros y durante más de seis décadas, publicó diecisiete novelas, cinco relatos,  cuatro crónicas, cinco obras de teatro y una guía turística. Algunos de sus títulos son: Ensayo sobre la ceguera, La caverna, Memorial del convento, El año de la muerte de Ricardo Reis, Todos los nombres, El viaje del elefante, Caín, ¿Qué haré con este libro? Ensayo sobre la lucidez…José Saramago se autodefine como un escritor “atípico”. Y agrega: “Solo escribo porque tengo ideas. Sentarme a pensar que tengo que inventar una historia para escribir un libro nunca me ha pasado y nunca me pasará. Necesito algo que me sacuda por dentro y que se agarre a mí con fuerza para comprender que ahí hay algo que contar”. (Lisboa, 2008).
El pensamiento de José Saramago se inscribe dentro de la llamada literatura escéptica que tiene un trasfondo filosófico, es decir, aquella que se refiere a obras cuyo tema y convicción particular es la imposibilidad cognoscitiva del ser humano y sus implicaciones éticas, políticas, religiosas y existenciales.        

En este sentido la característica de la obra de Saramago está estrechamente vinculada a su vida personal: fue un hombre de vida humilde; sus padres, debido a una situación económica no pudieron proporcionarle una educación adecuada, pero que eso no fue obstáculo para que pudiera convertirse en uno de los mejores escritores del mundo.

Los jóvenes  de este país que se interesan por la literatura debieran analizar la obra de este gran escritor, José Saramago, por su riqueza temática y estilística; y además, porque es un paradigma de superación ante las adversidades y dificultades de la vida.
     
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