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El drama fascista

Rafael Octavio Lantigua

Rafael Octavio Lantigua

Rafael Octavio Lantigua | ACTUALIZADO 05.11.2018 - 6:05 pm

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Se están envalentonando y propagado en la euforia y la fuerza que deriva de los poderes, los pichones de dictadores, los fascistas y xenófobos, los prejuiciados consuetudinarios, quienes se vanaglorian de un baño de fundamentalismo de extrema derecha y chauvinista, y maniáticos por puro racismo, odio y miedo a compartir lo putrefacto de su engreimiento y orgullo vacio vacío.
   
Los paradigmas que llevan la lucha señera en contra de la explotaciones  y la hambruna tercermundista, las desigualdades, y la mafia politiquera y la desesperación, las persecuciones de gobiernos títeres, servirles y timorato, calan la conciencia, lo cual se torna en una pesadilla para aquellos países desarrollados y que son fronterizos o tienen cercanía a posibilidad  de inmigrar de cualquier forma.
   
Potencias y países como por ejemplo Rusia, China, Japón, España y Medio Oriente, por citar algunos, tienen ese drama o sea el éxodo casi fuera de control por la agonía y desesperación y acoso del susodicho flagelo.
   
Estados Unidos la potencia mas ostentosa y mas opulenta del planeta, hace frontera con México y Canadá….no es un bodrio ni adefesio o figura de especulación, nunca se ha podido detener el flujo migratorio en especial famoso Rio Bravo. En ese lugar, Sur y centro América se unen  a USA, y es lugar donde se acaricia el sueño americano, como una lucha de sobrevivencia.
   
Estos países tienen todo el derecho de velar por su fuero y frontera, pero el troglodita Donald Trump, ve eso como una invasión lo cual no es verdad…estos son infelices hambrientos desprotegidos, por lo que, lo correcto sería ayudar esos países a salir del calvario que implica el subdesarrollo. USA debía sacar ese interés económico, que es lo único que lo mueves, de esos países, así se predica con el ejemplo y se tiene fuerza moral para aplicar justicia. En Brasil, la extrema derecha y sus truchimanes  eligieron otro paradigma de manos dura.
   
Se le desea suerte en la improvisación, pero los pueblos no se equivocan ni las masas pensantes y conscientes a sabiendo que la sociedad del mundo hoy sabe pasar factura tarde o temprano a sus gobernantes. Los pueblos saben esperar, y los errores van mano a mano detrás de la justicia de Dios y del pueblo o las sociedades. El manejo de la demagogia y los sucios avatares origina fenómenos dudosos razón que motiva que los pueblo se cansen y se saturan y elijan un cualquier impredecible.

El autor es poeta y escritor.




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