16 Octubre 2018 4:35 AM

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Algunas curiosidades de la Edad Media

Moisés Estévez

Moisés Estévez

Moisés Estévez | ACTUALIZADO 09.10.2018 - 5:57 pm

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Al visitar el Palacio de Versalles, en París, se puede observar lo siguiente:

•    Que el lujoso palacio, carece de baños! También, que en aquel entonces no existían, ni cepillos de dientes, ni perfumes, ni desodorantes, y mucho menos papel higiénico. Que se tenía por costumbre que las heces y orinas humanas fuesen tiradas por la ventana del palacio.

•    En algunos filmes, hemos observado a la gente siendo abanicada. La explicación no está en el calor, sino en el mal olor que expelían las personas, por debajo de sus vestidos. (A propósito, dichos vestidos eran así, largos, para contener los olores de las partes íntimas porque no se lavaban!).

•    Tampoco había costumbre de bañarse por la falta de calor en las habitaciones y de agua corriente. Así el mal olor era disipado por el abanico. Pero solo los nobles tenían sirvientes que les hacían esta labor. Además de disipar el aire, también les espantaban los insectos que se les acumulaban a su alrededor.

•    Quien haya estado en Versalles, se habrá maravillado con sus jardines enormes y hermosos, que en la época, eran más usados que contemplados ya que se usaban como retretes en las fiestas promovidas por la realeza, ya que no tenían baños y se reunía una gran cantidad de personas.

•    En la Edad Media la mayoría de las bodas se celebraba en el mes de junio, al comienzo del verano. La razón era sencilla: el primer baño del año, era tomado en mayo, así, en junio, el olor de las personas aun era tolerable.

•    Asimismo, como algunos olores ya empezaban a ser molestos, las novias llevaban ramos de flores, al lado de su cuerpo en los carruajes para disfrazar el mal olor. Así nace mayo como el mes de las novias y la tradición del ramo de novia.

•    Los baños eran tomados en una bañera enorme llena de agua caliente. El padre de la familia era el primero en tomarlo, luego los otros hombres de la casa por orden de edad y después las mujeres, también en orden de edad. Al final los niños, y los bebes los últimos. Cuando se llegaba a estos, hasta se podía perder un bebe dentro del agua, por lo sucia que podía estar.

•    Los más ricos tenían platos de estaño. Ciertos alimentos oxidaban el material y hacia que mucha gente muriese envenenada que, unida a la falta de higiene de la época se hacia muy frecuente. Los tomates, que eran ácidos y provocaban este efecto fueron considerados tóxicos durante mucho tiempo.
En los vasos ocurría lo mismo donde, al contacto con whisky o cerveza hacia que la gente entrara en un estado narcolépsico producido tanto por la bebida como por el estaño. Alguien que pasase por la calle y viese a alguien en este estado podía pensar que estaba muerto y ya preparaban el entierro.

•    El cuerpo era colocado sobre la mesa de la cocina durante algunos días y pasaba con la familia mientras ellos comían y bebían esperando que volviese en si o no. De esta acción surgió el velatorio que hoy se hace junto al cadáver.

•    Los lugares para enterrar a los muertos eran pequeños y no siempre había, suficiente sitio para todos. Por ello, los ataúdes eran abiertos y retirados los huesos para meter otro cadáver. Los huesos eran retirados a un osario.

•    A veces al abrir los  ataúdes, se percibía que el enterrado había arañado la tapa, había sido enterrado vivo. En esta época surgió la idea de, al cerrar el ataúd, agarrar a la muñeca del difunto un hilo pasarlo por un agujero del ataúd y atarlo a una campanilla sobre la tierra. Si el individuo estaba vivo solo tenia que tirar del hilo y sonaría la campanilla y seria desenterrado ya que una persona estaba al lado del ataúd durante unos días. De esta acción, surge la expresión, Salvados por la campana, que usamos hoy día!



1 comentario(s)


  • 1

    Dr. Frank Espino

    10.10.2018 - 6:38 pm

    Moises, muy buen articulo de buenas curiosidades. Felicidades


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