16 Octubre 2018 4:16 AM

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Jóvenes, fe y discernimiento

Hna. Alicia Galíndez

Hna. Alicia Galíndez

Hna. Alicia Galíndez | ACTUALIZADO 08.10.2018 - 6:06 pm

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Los jóvenes y sus experiencias, situaciones concretas y generales, son prioridad de la Iglesia. Hoy, es urgente escucharles y acompañarlos en sus procesos de crecimiento en la fe y en el discernimiento vocacional. Un joven bien orientado, formado en valores humanos y cristianos, con una experiencia de fe sólida, difícilmente será arrastrado hacia la delincuencia y otros vicios que destruyen su presente y futuro, causando desequilibrios en las familias y en la comunidad.  Con estas motivaciones se está realizando en Roma, un Sínodo, que es una institución permanente, creada por el Papa Pablo VI, en respuesta a los padres conciliares del Concilio Vaticano II,  para mantener vivo el espíritu de colegialidad, es una reunión de obispos “líderes de la Iglesia” procedentes de las diferentes regiones del mundo, para asesorar al Papa sobre los temas y realidades que afectan a la gente; la raíz griega de la palabra sínodo, significa “caminar juntos” y el tema tratado este año es: Jóvenes, fe y discernimiento vocacional.
   
Lo más importante de este Sínodo, es que la Iglesia escuche, conozca y comprenda a los jóvenes y sus diversidades, como ellos mismos le han pedido, para que den respuestas pastorales acertadas a nivel local y universal.
  
El Papa Francisco ha mostrado desde el inicio de su pontificado, prioridad por los excluidos-descartados, no solo con palabras sino con acciones liberadoras concretas y reales. Nuestros hermanos más vulnerables y necesitados ocupan un lugar muy importante en su pontificado. Desde aquel no tan lejano 19 de marzo del 2013, Francisco asume la postura del pobre de Asís, en su opción fundamental por los rechazados de la sociedad y entre ellos, sin duda, están los jóvenes, quienes, la mayoría de las veces son presa fácil de los mercaderes de la muerte y por su fragilidad y poca experiencia caen en vicios, narcotráfico, delincuencia, abuso sexual, tráfico humano entre otros males que nos afectan.  A pocos meses de haber comenzado su ministerio en Roma, el Papa viaja a Río de Janeiro-Brasil, en el mes de julio 2013 para el encuentro con los jóvenes (JMJ 2013), este Encuentro lo motiva y vincula de modo especial con ellos, para un trabajo pastoral más profundo.                 
   
Posteriormente en octubre del 2014 se enfocará en la familia y convoca la Asamblea General Extraordinaria del Sínodo de obispos con el tema: Los desafíos pastorales  de la familia en el contexto de la evangelización, aquí les dedica un amplio espacio a los jóvenes. Luego de esta primera fase, se deja un año de trabajo en las iglesias locales, para consultas y aplicaciones pastorales,  y en octubre del 2015, se realiza la Asamblea General Ordinaria del Sínodo de los obispos, en Roma, que llevó como tema: La vocación y misión de la familia en la Iglesia y en el mundo contemporáneo y que concluyó con la Exhortación Apostólica Postsinodal “Amoris Laetitia”, que ha causado revuelo en todo el mundo por sus posturas abiertas, flexibles, incluyentes y respetuosas de las personas y sus situaciones. El próximo evento en el cual el Papa Francisco abrirá de nuevo las puertas de su corazón a los jóvenes, será en Panamá del 22 al 27 de enero 2019.
 

 


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