20 Agosto 2018 2:55 PM

PortadaOpiniónColumnas

El 155 aniversario del inicio de la Revolución Restauradora

Maximiliano Taveras

Maximiliano Taveras

Maximiliano Taveras | ACTUALIZADO 10.08.2018 - 5:54 pm

0 COMENTARIOS

enviar por email

imprimir

ampliar letras

reducir letras

Conmemoramos el 16 de agosto con nuestro Lienzo Tricolor hacia el tope como la soñó Deligne, el 155 aniversario de la epopeya más gloriosa que se registra en los anales de la historia dominicana y en América, como afirmara Don Juan Bosch.
   
Proclamada la anexión de la República a España por el General Pedro Santana, de nuevo se vio el país inmerso en su antigua condición de colonia española, violadora de los ideales patrios por los que habían dado su generosa sangre los trinitarios.
   
La crisis nacional se desarrolló progresivamente, la economía y el papel moneda se deterioró afectando todo el comercio del país y el pueblo desde el inicio repudió con vigor la Anexión.

El 17 de abril del 1860, Pedro Santana solicita a Isabel II anexar la República al Reino de España, pero primero intento anexar la República a Estados Unidos, obstinado de que la República Dominicana era inviable como República independiente y de que el pueblo era un conjunto heterogéneo y amorfo de hombres y mujeres incapaces de cumplir sus deberes ciudadanos.

El 5 de Julio del 1860, llega a Santo Domingo Joaquín Gutiérrez de Rubalcava y envía a España su opinión favorable a la anexión, esperando la conveniencia de convertir a la joven República Dominicana en la tercera provincia caribeña de su reino junto a Cuba y Puerto Rico.

El 28 de Julio de 1860, la Reina Isabela II, responde a Santana, tres meses después de la carta de Santana a la Soberana, un barco atraviesa el puerto de Santo Domingo. Zarpa del puerto español de Cádiz. Viene con maestros, médicos, ingenieros, abogados, burócratas, militares (oficiales y clases) y abundante pertrecho bélico como sables espadas, cañones, cureñas, fusiles y municiones.
   
El 2 de octubre del 1861, Pedro Santana y Peláez de Campomanes firman los documentos de la anexión. Después de una estadía de varias semanas en el valle de la Vega Real donde practicó la caza, el Brigadier español Antonio Peláez de Campomanes comisionado del Capitán General de Cuba, Francisco Serrano, pacta en secreto con Santana la anexión. El pacto se celebró en Los Llanos, paraje rural de San Pedro de Macorís, adecuado a componendas y pactos secretos.
   
El 22 de febrero de 1861, llegan al país los barcos de la anexión, después de haberlos negociado en la Habana con el Capitán General de Cuba, Francisco Serrano, en misión de representante de la corona española, el delegado de Santana, Pedro Ricart Tavares, regresa al país con los términos bajo los cuales la República Dominicana, volvía a ser colonia española con la condición de provincia de Ultramar.
   
Asi se completaba el estratégico dominio de la corona española en el Mar Caribe. Todo el proceso de negociación fue llevado siempre sin el conocimiento del pueblo dominicano.

El 27 de febrero de 1861, Fernando Arturo de Meriño advierte a Santana de su error, conociendo que el caudillo se disponía informar a los dominicanos la nefasta decisión, en el Te-Deum que ofició para conmemorar el XVI aniversario de la independencia, Meriño advierte a Santana:         “La nación os mira como el caudillo de la libertad. Sostened pues, con honor el glorioso pendón de la independencia. Trillad la senda de la patria… que la vida es corta… y la historia queda en manos de las generaciones venideras”. El 14 de abril el Pico de Oro como le llamaban a Meriño, fue condenado al exilio.
El 4 de marzo de 1861, Santana anuncia la anexión a autoridades y a ciudadanos notables, en una carta circular.
   
El 18 de marzo de 1861, se formaliza la anexión a España. En un acto oficial con la presencia del Presidente General Pedro Santana, miembros de su gobierno y oficiales del ejército español, en la Plaza de Armas, hoy Parque Colón, es arriada la bandera tricolor e izada la española, y ordenaba a todos los representantes provinciales hacer lo mismo.
   
El 23 de marzo de 1861, en San Francisco de Macorís se produjo la primera protesta; en un arranque de patriotismo uno de ellos arrebató la bandera española de las manos del militar que la izaba y volvió a enhestar el pabellón nacional y en represalia fueron muertos tres patriotas francomacorisanos.
  
 El 2 de Mayo de 1861, se produjo la sublevación de Moca. El Coronel José Contreras, héroe de la independencia de 1844, se pronuncia contra la anexión junto a un puñado de patriotas, conocido en la historia como El Grito de Moca, pero fracasaron. El coronel Contreras era ciego, siendo fusilado, como también José María Rodríguez, José Inocencio Reyes y Cayetano Germosén.

El 1 de Junio del 1861, Francisco del Rosario Sánchez entra por Haití con el propósito de derrocar al gobierno despótico de Santana. Le acompañaban José María Cabral, Fernando Tavera y un grupo de patriotas partidarios del ex presidente Buenaventura Báez. El prócer independentista fue capturado junto a veinte (20) compañeros en El Cercado y sentenciado a muerte, siendo fusilado en el cementerio de San Juan de la Maguana el 4 de Julio del 1861, convirtiéndose en el “Mártir de El Cercado”. Este hecho estremeció la conciencia nacional y sirvieron de abono fértil a la revolución patriótica que continuó con más vigor.

El 16 de agosto de 1861, Santana es juramentado Capitán General de la Provincia de Santo Domingo español. Tomó el juramento el Capitán General de la Provincia de Cuba, Francisco Serrano en representación oficial de la Reina Isabela II. El General Santana muy valiente, vencedor de algunas de las más importantes batallas independentistas, prócer del movimiento separatista de 1844, héroe nacional, hasta entonces Presidente de una República, primer ciudadano de una nación independiente y libre, pasa al patético rango de funcionario de segunda categoría de una decadente monarquía europea; convirtiéndose en traidor. Como dijera el Prof. Juan Bosch un buen militar, pero un mal dominicano.
   
El 2 de mayo del 1862 Pedro Santana renuncia al cargo de Capitán General de la Colonia, alegando motivos de salud, pero más bien decepcionado por los negativos objetivos conseguidos personalmente con la anexión.

El 3 de febrero del 1863, Cayetano Velásquez se subleva en Neiba; allí levantando la bandera dominicana, patriotas de esa ciudad se lanza al grito de ¡Viva la Restauración! ¡Viva la República Dominicana! ¡Abajo la Anexión!, conquistaron el poblado, ocupando la plaza, pero la victoria fue efímera, pues unas horas después las tropas anexionistas apresaron a todos los sublevados.

El 17 y 23 de febrero del 1863, Guayubin, Sabaneta, Dajabón y Montecristi se pronunciaron emulando a los de Neiba, organizando levantamientos simultáneos en cada poblado. La acción bélica produjo heridos de ambos bandos, durando seis días y los patriotas fueron vencidos. En Guayubin vieron acción los coroneles Lucas de Peña, Benito Monción, Norberto Torres y el General Juan Antonio Polanco. En Sabaneta, el 23, Santiago Rodríguez, José Cabrera, Pedro Antonio Pimentel y el joven Gregorio Luperón.

El 24 de febrero, Santiago de los Caballeros se sublevó, resultando la acción muy fallida en sus propósitos estratégicos. Contaron con la participación protagónica de ciudadanos de elevado rango social y económico, algunos de los cuales fueron condenados a muerte y fusilados; tuvo una gran repercusión en todo el país. Los patriotas fusilados fueron el poeta Eugenio Perdomo, el General Pedro Batista, Coronel Carlos de Lora, Coronel Pierre Tomas, Capitán Pedro Ignacio Espaillat, Comandante Miguel Pichardo y el zapatero Ambrosio Cruz.

El 16 de agosto del 1863 con el Grito de Capotillo renace la Bandera Tricolor y ondea de nuevo en el territorio nacional. Santiago Rodríguez, Benito Monción, José Cabrera encabezaron esta acción bélica que en poco tiempo habría de restaurarla en todo el territorio nacional, extendiéndose de Norte a Sur por toda la frontera, llegando a otras poblaciones del Cibao sumándose Guayubin, Montecristi, Sabaneta, Puerto Plata, San Francisco de Macorís, La Vega y Cotuí.

El 1 de Septiembre, las fuerzas restauradoras sitian a Santiago, elegido para que fuera el centro de operaciones de la jefatura política y militar de las fuerzas restauradoras revolucionarias y a los 14 días después del Grito de Capotillo, los patriotas restauradores sitiaban a Santiago que por su arrojo obligaron al brigadier Manuel Bruceta a concentrar sus tropas  y refugiarse en la fortaleza San Luis.

El 6 de septiembre se libra la batalla de Santiago, la más larga registrada en la historia dominicana, del 6 al 20 de septiembre de 1863, terminando con el incendio de la ciudad con el fin de desalojar de su guarida a los españoles al mando del brigadier Bruceta, quien fuera atacado por Gaspar Polanco, Benito Monción y Gregorio Luperón. La batalla de Santiago puso fin al gobierno colonial español.

El 14 de septiembre de 1863, es instaurado un gobierno restaurador provisional, presidido por José Antonio Salcedo (Pepillo), y Benigno Filomeno de Rojas.

El 30 de Septiembre de 1863, Luperón derrota a Santana en Arroyo Bermejo, pues el Gobierno Provisional Restaurador le dio plenos poderes con el rango de General en Jefe de las líneas Sur y Este. Al final de la batalla, la victoria laureó las frentes de los patriotas restauradores que a sangre y fuego lograron desbandar al enemigo.

El 25 de marzo de 1864, Juan Pablo Duarte regresa del exilio con la decisión de sumarse a la lucha antianexionista tras 20 años de exilio en Venezuela, quien escribe sus deseos a los miembros del Gobierno Restaurador, diciendo “Estoy dispuesta a correr con vosotros del modo que tengáis a bien, todos los azares y vicisitudes que Dios tenga reservados a la grande obra de restauración dominicana que con tanto denuedo como honra y gloria habéis emprendido”. En respuesta a su carta es designado miembro de una comisión que debe agenciar en Venezuela apoyo a la causa restauradora. Duarte rechazó tal designación, pero luego aceptó y partió hacia Caracas donde realizó incesantes actividades a favor de la causa dominicana.

El 17 de abril de 1864, desembarcaron por Montecristi al mando del General de la Gándara 7 mil soldados traídos de Cuba en 24 barcos y ocupa la ciudad. Su objetivo era intervenir esa importante ruta de abastecimiento de pertrechos de los insurgentes e impedir la salida a las exportaciones. De la Gándara fue detenido por las Fuerzas Revolucionarias y en pocos meses forzado a pactar con la Junta Superior Gubernativa un acurdo para abandonar definitivamente el territorio nacional.

El 14 de Junio de 1864 muere Pedro Santana abrumado por la derrota sufrida en arroyo Bermejo a manos de Gregorio Luperón, de apenas 24 años de edad, algunos historiadores creen que Santana se suicidió luego que la Gándara le ordenara abandonar el país. Murió sumido en profunda amargura; se le rindieron honras fúnebres de Capitán General. Sus restos fueron enterrados en la Fortaleza Ozama y de allí trasladados a la iglesia de El Seibo, ciudad natal. Actualmente y por una muy debatida decisión del Presidente Balaguer, reposan en el Panteón Nacional.

El 15 de octubre de 1864 se da un golpe de Estado a José A. Salcedo y los complotados designan presidente al General Gaspar Polanco; Pepillo Salcedo fue acusado de hacer arreglos con el comandante español la Gándara fue mandado al exilio por Puerto Plata, pero por una orden del General Polanco fue fusilado en el trayecto en Maimón.

El  20 de enero del 1865, Gaspar Polanco es derrocado formando una junta de gobierno, cuyo levantamiento fue encabezado por Benito Monción, Pedro Antonio Pimentel y Federico de Jesús García. Se formó una junta superior de Gobierno presidida por Benigno Filomeno de Rojas y el General Gregorio Luperón como Vicepresidente. Esta junta tenía el mandato de instalar la Convención Nacional que tendría a su cargo elegir un Presidente de la República.

El 27 de febrero del 1865, esa convención Nacional aprueba la Junta Gubernativa y la Constitución de Moca entra en vigencia con algunas modificaciones y designa al General Pedro Antonio Pimentel Presidente de la República y como Vicepresidente a Benigno Filomena de Rojas.
  
 El 2 de junio del 1865, se firma el pacto del Carmelo. Esta era una finca a dos kilómetros al Oeste de Santo Domingo, hoy Guibia, en los cuales los españoles propusieron a la Junta Gubernativa de Santiago un plan de evacuación, el cual fue rechazado por los patriotas, pero la reina Isabel II había firmado un decreto abrogando pura y simplemente la a0nexión de Santo Domingo.
   
El 20 de julio del 1865, salieron las últimas tropas españolas del territorio nacional, terminando así definitivamente 4 años y 4 meses de anexión a España y una cruenta guerra patria de liberación nacional.
   
El Gral. Pedro Antonio Pimentel tomó el juramento de Presidente Constitucional de la República y como vicepresidente Benigno Filomeno de Rojas, el 25 de mayo de 1865, siendo el primer gobierno constitucional de la Segunda República.

¡Loor a los héroes y mártires de la Restauración!



0 comentario(s)


Le restan 1000 caracteres.

Normas de uso

Este periódico no se responsabiliza de las opiniones vertidas en esta sección y se reserva el derecho de no publicar los mensajes de contenidos ofensivo o discriminatorio.