15 Diciembre 2018 11:02 AM

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La Marcha del Millón

Josefina Almánzar

Josefina Almánzar

Josefina Almánzar | ACTUALIZADO 09.08.2018 - 6:19 pm

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“Nadie puede desconocer la fuerza del pueblo, todo el que la desconozca fracasará”….. Minerva Mirabal.
   
Nueva vez el país nos convoca a una cita para seguir escribiendo las páginas de la historia que todos y todas necesitamos y merecemos. Nueva vez las calles serán teñidas de verde, con el clamor de un pueblo que desde el 22 de enero del 2017 le alzó la bandera del ¡basta ya! al régimen de la corrupción y de la impunidad instalado en el Estado Dominicano.        

Un sistema cuyo registro histórico más escandaloso, descarado, cínico, indolente, se ha manifestado en el gobierno del Partido de la Liberación Dominicana (PLD).
  
Han pasado 566 días desde aquel 22 de enero del 2017. 566 días de luchas, de reclamos, de concientización, de trabajar de cara al sol con la gente, de exigirle a este Gobierno que asuma su responsabilidad, que nos devuelvan todo lo que nos han robado del erario público. De poner un altavoz ciudadano diciendo que queremos justicia y qué hemos recibido en esos 566 días, un Gobierno sordo, mudo, ciego, indolente. Hemos recibido más escándalos, más corrupción, más impunidad y en los últimos tiempos hasta coerción al derecho a la libertad de expresión y de pensamiento.
  
Nunca nos imaginamos que un gobierno del Partido de la Liberación Dominicana iba a cometer todos estos atropellos y abusos contra el pueblo dominicano. Nunca nos imaginamos que un Partido fundado por un hombre tan honorable como fue el profesor Juan Bosch pudiera llegar a este grado de podredumbre donde le han robado a este pueblo la calidad de vida. Donde nos quieren robar el derecho a soñar,  donde nuestra juventud y jóvenes profesionales quieren irse del país porque se sienten inseguros, sienten que no tienen futuro. Un gobierno que se burla en nuestras caras cada día. Donde la separación de poderes solo existe en un texto constitucional.
   
Pero no importa su indolencia, su cinismo, su ceguera, su sordera porque este 12 de agosto nueva vez  el pueblo dominicano se vestirá de gloria, las calles de Santo Domingo cantarán una nueva canción de esperanza, de unidad. Volveremos a recorrer  esas calles que han vuelto a recibir a los dominicanos y dominicanas que creen posible vivir en un país con dignidad, respeto y seguridad.
   
Por esas calles el pueblo expresará nuevamente y con más fuerza su indignación, su dolor. Por esas calles el pueblo pedirá justicia porque no son todos los que están ni son todos los que son. El pueblo volverá a gritar a los cuatro vientos: ¡Basta ya de impunidad!  ¡Basta ya de burlas, de circo, de engaños, de traición, de delincuencia! ¡Basta ya! de atropellos, de abusos porque el pueblo decidió que se va “acabar, se va acabar la costumbre de robar”.
    
El pueblo dominicano estará ahí presente, con mayor contundencia. Ese pueblo trabajador, decente. Ese pueblo que se levanta día a día a luchar por su familia, procurando una mejor vida. Por esas calles caminaremos todos y todas, los ricos, los pobres, los envejecientes, negros, blancos, religiosos, ateos, empresarios, niños, niñas, jóvenes, discapacitados, obreros, hombres, mujeres del campo, “chiripeos”. Todos y todas unidos en un solo clamor, en una sola sintonía: cero impunidad, cárcel a los corruptos, independencia judicial.
    
Marcharemos con esperanza, valentía, decisión, empoderamiento. Se rompieron las cadenas del silencio, del miedo. Estos 566 días han valido para sembrar nuevas esperanzas en este pueblo. Para sembrar coraje, decisión, voluntad. Porque ese sentimiento que genera el verde sale de lo más profundo de las entrañas de un pueblo harto de tanto engaño y burla. Nace del sentimiento de un pueblo herido, de un corazón que sangra y contra eso nada ni nadie puede. Le guste o no. Lo acepten o no.
   
Este 12 de agosto vestido de verde, el color de la sanación, de la esperanza, de las transformaciones, nos volveremos a encontrar a donde pertenecemos: en las calles. Nos daremos la mano y nos abrazaremos en una ola de amor por nuestra nación, por esos lazos de hermandad que nos unen, por ser parte de esta hermosa isla del Caribe.
  
Este 12 de agosto hay un millón de razones, un millón de pasos, un millón de voluntades, un millón de corazones, un millón de voces, un millón de esperanzas para marchar.
     
No te puedes quedar. Tienes el privilegio, la gran oportunidad de ser protagonista en la historia de ese país que tanto necesitamos y merecemos. Súmate. Tú eres #1DelMillon.
 
La autora es Abogada y docente universitaria.
 
 


1 comentario(s)


  • 1

    Santiago Mercado

    10.08.2018 - 10:58 am

    Usted escribe bien excelente motivadora. Artículos merecen una difusión. Estoy re enviando algunos de ellos .


Le restan 1000 caracteres.

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