21 Julio 2018 11:24 AM

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“Esfuérzate un poco: ayuda a la humanidad”

Luis Alberto De León Alcántara

Luis Alberto De León Alcántara

Luis Alberto De León Alcántara | ACTUALIZADO 11.07.2018 - 6:24 pm

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La voluntad es la fuerza interior que ante toda realidad limitada de los seres humanos hace posible lo que se cree imposible de lograr, pues el esfuerzo de ser mejores individuos, sobresalientes, y el afán por conquistar sueños sublimes, son parte de los motivos que encauzan a las personas a tener una mirada optimista para encontrar el sentido real de la existencia humana; ya que las aspiraciones de vencer las dificultades, el no rendirse ante cualquier reto, y el mantenerse positivo, aun cuando el mundo parece caerse, son las razones fundamentales que aseguran y reafirman que nuestra existencia tiene un propósito que se puede lograr y alcanzar pese a toda circunstancia humana.
   
Ahora bien, si esta fuerza interior no es estimulada y reafirmada, al pasar el tiempo, su brillo y su lucidez puede ir disminuyendo, hasta crear en las personas: escepticismo y  pesimismo colectivo; donde el progreso y la creatividad eficiente  resultan una pérdida de tiempo. Por esta y otras razones, es que muchos optan mejor por seguir el rumbo de la masificación, convirtiéndose en personas que viven dependientes de las decisiones de los demás, ignorando así la capacidad de su voluntad interior.
   
Frente a esta situación oscura, donde reina el vacío existencial y la actitud de ignorar todas las situaciones permanentes de nuestro mundo, el filósofo Nicolai Hartmann sostiene: “la vida del hombre de hoy no resulta favorable a la profundización. Renuncia a la calma y a la contemplación, es una vida llena de inquietud y de prisa, una competición carente de objetivos y de significación”. Por tal razón, es urgente hacer un stop, un análisis de nuestra vida, para luego evaluar nuestro estado consciente y pensar si nuestras acciones se están dirigiendo a un buen camino o simplemente se están dirigiendo al fango o a la ruina.
   
El esfuerzo no puede ser una opción en la vida, sino, más bien, una esencia del ser humano, una cualidad innata de la condición humana, una orden que envía la razón al corazón para que la ejecute sin dudar y sin cambiar el sendero, porque si se reflexiona un momento, nos daremos cuenta de que, poco a poco, la energía y el sentimiento regenerador del hombre se ven amenazados por múltiples factores, como las informaciones subjetivas e inmorales que afectan y confunden la finalidad objetiva de los seres humanos, llegando a pensar muchas veces que la seguridad personal es lo más importante en la vida del hombre, y que los demás solo son simples objetos que cumplen con una misión materialista en nuestra existencia.
   
¡Esfuérzate un poco: ayuda a la humanidad!, forma en ti una actitud positiva, que la esperanza es lo último que se pierde. No es necesario tener dinero y fama para hacer de este mundo un lugar maravilloso, sino sencillamente solo hay que cambiar de actitud y de comportamiento, y la metamorfosis social comenzará a reflejarse en las personas, porque alguien cambió: y ese fuiste tú.



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