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Golpes arancelarios

Aquiles Olivo Morel

Aquiles Olivo Morel

Aquiles Olivo Morel | ACTUALIZADO 10.07.2018 - 5:47 pm

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Semana tras semanas la discusión a nivel global gira en torno a las denominadas “Guerras Comerciales” haciendo referencia a los conflictos desatados entre dos o más naciones cuando las mismas aumentan los impuestos a las mercancías que son importadas por los países, con los cuales poseen un intercambio comercial duradero.
   
Los Estados Unidos dieron un paso en esa dirección cuando impuso nuevos aranceles al aluminio y el acero importando por México,  Canadá y Europa.
   
Pero, ¿qué son los aranceles y cuál es su impacto en la economía de un país? En el uso más generalizado de la palabra, un arancel es un impuesto que recae sobre los bienes, o actividades, que son importados a un país, es decir todos aquellos productos que un país compra del extranjero. También sucede con las exportaciones pero es menos común.
   
En el comercio internacional la modalidad de la firma de tratados trajo consigo los denominados controles arancelarios; con esta política comercial, se fijó un tope al tipo de impuesto –Arancel- con el cual muchos productos alcanzaron determinado estado de equilibrio en sus importaciones.
   
En esta misma medida la economía global vivió una etapa de estabilidad nunca ante vista, debido entre otras razones a la estabilidad en los precios; al logro de un clima de comercialización donde la especulación fue controlada, cuando no tolerada dentro de unos márgenes más o menos imperceptibles.
   
La economía en definitiva, como se reconoció en Davos, Foro Internacional donde se evalúan las realidades de la economía global, gozaba de una estabilidad nunca vista. A tal entusiasmo llegaron los argumentos que el principal desafío consistió en buscar la manera de hurgar en las variables de incertidumbres donde estarían las futuras amenazas.
   
Unos meses después con la llegada al poder de Donald Trump; la sorpresiva salida de Inglaterra de la zona del Euro; los desafíos de los emergentes para constituirse en un bloque denominado los Brigs y la fuerte presión de los chinos abriéndose paso en nuevas zonas comerciales, las cuales jamás se pensó podrían ser un objetivo para su gigantesca plataforma de comercio se empezó a visualizar por donde realmente emergían los retos de la denominada estabilidad económica.
   
Los bloques comerciales se tambalean y surgen nuevamente los nacionalismo en una especie de reacción y miedo a lo que pudiera suceder con la nueva realidad de Comercio Internacional. Los efectos en el mundo de la política, cuando no avalan los discursos populistas, figuras redentoras prometiendo disponer de la respuestas apropiadas, aparecen los nacionalistas con mucho más radicalismos para afrontar la realidad económica y social, tambaleada por una ola de inmigrantes y unos endeudamientos globales, consecuencia directa de la concentración de las riquezas.
   
La liberación de los aranceles acecha: Las firmas de los tratados, en algunos casos dejó algunos rubros protegidos con esta penalidad impositiva por unos medianos periodos; luego de concluidos los plazos los países con un desbalance competitivo serán afectados gradualmente, en la misma medida en que ocurra esta liberación, la cual actuó como barrera protectora para una amplia gama de productos de producción local. 

Diez años después, en caso del DR-CAFTA –Evolución del desempeño- los temores hacen asomos al concluir los plazos firmados. Los productores locales recurren a la idea de una posible renegociación de esos aspectos, según los cuales la producción nacional entraría en un estado de competencia desleal.
   
La preocupación en este momento consiste en ver si realmente los signatarios del acuerdo –Los países centroamericanos- apoyarían a la RD en este propósito, cuyos lamentos se enmarcan en que nunca implementaron las políticas públicas para adecuarse a los grandes retos que supuso la firma de dicho tratado.
   
Mi opinión: Afuera como adentro los aspectos comerciales se vienen imponiendo como una agenda, a las cuales deben prestar atención los países de economía emergentes. Los aspectos de los tratados comerciales y la renuncia de los países desarrollados a seguir sosteniendo este tipo de modalidad de negocio le replantea a la humanidad nuevos desafíos.
   
Las “Guerras Comerciales” –Una nueva fase de la globalización- entre los gigantes como los Estados Unidos y China, la Unión Europea y la clara decisión de las principales potencias para explorar nuevos escenarios de negocios van configurando un nuevo mapa comercial.
   
Los Estados Unidos en los próximos días decidirán si realmente mantiene el comercio con México y Canadá una promesa de la actual administración envuelta en otras de índoles migratorias pero con señales lo bastantemente clara como para no hacer a un lado este propósito.
   
Como se puede apreciar: El Comercio Internacional se encuentra en el centro del torbellino de la lucha de poder a nivel global, lo expresan explícitamente los golpes arancelarios procedentes de cualquier país y lugar.
 

 


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