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Originalidad requiere de creatividad

Pascual Ramos

Pascual Ramos

Pascual Ramos | ACTUALIZADO 13.06.2018 - 6:18 pm

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La originalidad requiere de creatividad; en una sociedad donde se consume y se produce el conocimiento, a velocidades informativas impredecibles, gracias al llamado fenómeno de la/el Internet. Esto posibilita la consolidación de un estilo propio, al momento de incursionar en la producción comunicacional escrita. Adquirir la indicada destreza, asegura un importante asiento en la nave del conocimiento científico.
El éxito en tal sentido, se testifica en cada una de las realizaciones escritas, que revela el progreso que va experimentando el autor de las mismas; en la actividad u oficio que transforma el modo de producir las ideas, ya sea en textos de corte científicos, como literarios. La materia prima del escritor son las ideas, constituyéndose cada una de ellas en palabras, que luego son violentadas por la persona poseedora de la destreza intelectual.
  
La realización de escritos, va creando el hábito de sentir gusto incondicional por lo afirmado; debido a que los resultados de la práctica, muestran de manera lógica, todo cuanto acontece en el desarrollo de la vida; incluso más allá de sus límites terrícolas. Esto debido a la imaginación que crea literatura, donde el pensamiento objetivo puede codearse con la subjetividad de las cosas materiales y las influenciadas por fe de las prédicas religiosas, que dan cuenta de existencia invisible de un ser sobrenatural, que supera toda inteligencia y sabiduría humana.

El privilegio se gana, perseverando y dejándose persuadir por la influencia silenciosa de asiduas lecturas; reforzándose la argumentación, de que por la actividad u oficio, se rompen paradigmas y se transforman realidades, como se sentenció en el anterior artículo, titulado: Privilegio de la comunicación escrita.

La misma redacción de la creación que en esta oportunidad se llama: Originalidad requiere de creatividad, delata a modo de confesión, la satisfacción de poder contar con la oportunidad de producir de esta manera el conocimiento. La deducción comunicacional psicológica, resalta la importancia de la siguiente afirmación del escritor y Filólogo Español, Víctor Moreno; al precisar, que: "Nunca he reflexionado tanto sobre gramática como cuando he tenido que escribir una página. El dominio del código se aprende, en primer lugar, escribiendo, después reflexionando sobre lo que se escribe".    
La reflexión intelectual se completa, con la argumentación del Ruso Alexander R. Lurija, cuando se refiere, a que: «En las etapas iniciales, la escritura depende de la memorización de las formas gráficas de cada letra. Tiene lugar a través de una cadena de impulsos motrices aislados, cada uno de los cuales es responsable de ejecutar un solo elemento de la estructura gráfica. Con la práctica, la estructura de este proceso se altera radicalmente y la escritura se convierte en una sencilla «melodía cinética» que ya no requiere memorizar la forma visual de cada letra aislada ni impulsos motrices individuales para realizar cada trazo”.

 De igual manera enseña el neurólogo y experto en Psicología Evolutiva, Lurija, que: “Lo mismo ocurre en el proceso en que el cambio para escribir un engrama muy automatizado (como una firma) deja de depender del análisis del complejo acústico de la palabra o la forma visual de sus letras individuales y empieza a formarse como una simple «melodía cinética».
 
Lo que se ha explicado sugiere, mantener la disposición de asumir el compromiso de convertirse en un asiduo lector, sabiendo cómo desbloquear la mente, haciendo que está produzca el conocimiento mediante la comunicación escrita; demostrando originalidad, al aplicar la creatividad que encierran las figuras literarias, cuanto a lo objetivo y subjetivo se le imprime estético belleza; como sello de estilo propio, de identidad personal.    






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