19 Agosto 2018 9:19 AM

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La incertidumbre en la era del conocimiento

Dr. José Acosta

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Dr. José Acosta | ACTUALIZADO 12.06.2018 - 5:50 pm

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El Constructo conocimiento

El conocimiento es un constructo complejo. Se puede afirmar en primer lugar, que el conocimiento es una especie de declaración cultural. En lo que una persona no cree no puede ser conocimiento. Por lo tanto, si tengo acceso a una información correcta, pero no creo en ella, para mí no representa un conocimiento. En otro orden, las creencias erróneas tampoco se pueden considerar conocimiento. Si alguien cree que la tierra es cuadrada, está claro que no se trata de un conocimiento. Además, lo que se considera conocimiento tiene que estar justificado.     

Asimilación cognitiva

Para que algo se consideres como conocimiento tiene que ser integrado en el sistema de creencias del sujeto. Mientras estoy escribiendo este artículo para el periódico La Información, tengo sobre mi mesa un libro sin leer, que trata sobre las externalidades y los pasivos ambientales. Esto significa que tengo acceso a la información sobre este tema, pero no conocimiento. Si leo el libro, entonces, es probable que la información se transforme en conocimiento. Ahora bien, esta transformación de la información en conocimiento sólo se producirá si entiendo la información de manera que pueda integrarla en mi sistema de creencias de forma adecuada. Si me aprendo el texto de memoria, sin entenderlo, entonces tendré información sobre el tema, pero no conocimiento.
   
Los datos se diferencian de la información en que no tienen que estar en una forma determinada, adecuada para la asimilación. En resumen, los datos tienen que ser asimilables cognitivamente para que se puedan calificar de información, y cognitivamente asimilados para que se puedan calificar de conocimiento.
Además, es difícil trazar una línea clara de separación entre el conocimiento y la mera información, y lo mismo ocurre entre la información y el dato. Sin embargo, no por ello la distinción es menos importante. Es lamentable que en la ciencia informática, el “conocimiento” y la “información” se empleen frecuentemente como sinónimos. Quizá por esto, no siempre se distingue claramente entre “sociedad del conocimiento” y “sociedad de la información”.

Grado de creencia del individuo

El conocimiento implica creencia, y ésta requiere un alto grado de certeza para el sujeto cognoscente. Cuando la necesidad de certeza no está satisfecha, sentimos en su lugar inseguridad, el estado epistemológico de no creer (o saber) algo convincente. Se puede señalar que la inseguridad es un estado subjetivo, no objetivo. Si no estoy seguro de si hoy es el cumpleaños de mi hermano, estoy en un estado de inseguridad, al margen de cuándo el haya nacido.
   
En la teoría de las decisiones, el término “ignorancia” se utiliza regularmente para referirse a la inseguridad en sus grados más altos, es decir para estados en los que uno no tiene ni siquiera un grado de creencia en la afirmación en cuestión (no sabe el grado de probabilidad o improbabilidad). Este uso puede dar lugar a confusión, pues en el lenguaje coloquial “ignorancia”, contrariamente a “inseguridad”, expresa la distinción entre verdadero y no verdadero. (Una forma de ser ignorante, en el sentido corriente de la palabra, es estar seguro de algo que no es verdadero.) Ahora bien, por falta de una buena alternativa terminológica, usaremos “ignorancia” también para los altos grados de inseguridad (subjetiva).

La inseguridad científica

   
La ciencia abre un abanico de oportunidades y nos brinda conocimientos nuevos. Pero desgraciadamente, este conocimiento nuevo genera más inseguridades. Además de contestar a algunas de nuestras interrogantes, la ciencia produce, a un ritmo siempre creciente, nuevas interrogantes sin respuesta. Si vivimos en la actualidad en una “sociedad de la inseguridad” se debe básicamente a las inseguridades hacia las que la ciencia llama nuestra atención.
   
Algunos de los objetivos de la investigación científica son extremadamente complejos, y esta complejidad es la causa principal de la inseguridad científica. El Calentamiento Global es un ejemplo muy claro. Es necesario tomar en cuenta una larga serie de factores causales y mecanismos potenciales para determinar los efectos del aumento de concentraciones de gas en la atmósfera. Algunos sistemas naturales muy complejos como los mares, bosques, y suelos interactúan con el sistema atmosférico, y lo mismo ocurre con actividades humanas como la producción de alimentos y energía. También hay que estudiar factores sociales como el comercio, la población, la migración y las formas de vida. Evidentemente, toda predicción acerca del resultado de todas estas interacciones tiene que estar cargada de inseguridad.
   
Una gran parte de la ciencia moderna se dedica al estudio de sistemas compuestos que son al menos tan complejos como el sistema climático: los ecosistemas, el cuerpo humano, la economía mundial. Cada uno de éstos contiene tantos componentes e interacciones posibles que en la práctica son impredecibles. Algunos de estos sistemas son impredecibles no sólo en la práctica, sino también en principio, debido a los fenómenos caóticos. El sistema climático es también un sistema caótico, y está claro hasta qué punto esto limita la posibilidad de predecir el calentamiento global.

La inseguridad científica en la adopción de decisiones
   
Cuando pasamos de la ciencia al terreno práctico de la adopción de decisiones, encontramos aún más inseguridades. Existen varios tipos de inseguridad que se tienen que tener en cuenta en la práctica de la adopción de decisiones: la inseguridad en cuanto a las consecuencias, la inseguridad por falta de confianza, la inseguridad en cuanto al campo de decisión, y la inseguridad en cuanto a los valores. Los dos primeros están en estrecha relación con las inseguridades de la ciencia.
    
Finalmente, la acumulación masiva y extendida de información y en menor medida de conocimiento es una característica evidente de las sociedades actuales. Igualmente lo es la presencia de riesgos e inseguridades en cuestiones de debate público y en la adopción de decisiones. Aunque estas dos tendencias  más información y más inseguridad  pueden parecer contradictorias, hay una sencilla razón para que coexistan: aunque la nueva información, especialmente la que nos brinda la ciencia, resuelva en ocasiones viejas inseguridades, va suscitando otras nuevas a un ritmo mucho más rápido. El conocimiento sobre la inseguridad, y concomitantemente, el conocimiento sobre el riesgo, es una categoría epistemológica propia de nuestra era.

El autor es Coordinador del Área de Negocios   de la Escuela de Graduados ¨UTESA¨




5 comentario(s)


  • 5

    Rodolfomejia

    22.06.2018 - 9:47 am

    Esto es interesante: La ciencia abre un abanico de oportunidades y nos brinda conocimientos nuevos. Pero desgraciadamente, este conocimiento nuevo genera más inseguridades. Felicitaciones.


  • 4

    Miguel

    16.06.2018 - 4:04 pm

    esto si que vale la pena leerlo, muy profundo.


  • 3

    Sopfia

    15.06.2018 - 11:40 am

    Gracias por su oportuno escrito. Bien para estos tiempos.
    Éxitos.


  • 2

    Rufino

    15.06.2018 - 11:38 am

    Fuera de serie este trabajo.
    Felicitaciones estimado Doctor.


  • 1

    Juan Reyna

    13.06.2018 - 6:00 pm

    Como siempre, es usted una persona muy humilde pero grande en sus reflexiones.
    Brillante artículo.


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