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¿El Polvo del Sahara y cómo nos afecta?

Emilio Whipple Jorge

Emilio Whipple Jorge

Emilio Whipple Jorge | ACTUALIZADO 12.06.2018 - 5:42 pm

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En estos meses de verano, podemos apreciar como hay días que el cielo se presenta un tanto brumoso y lleno de partículas de polvo que arropan nuestras ciudades, carros y todo el entorno. Esto se debe a que en estos meses el polvo proveniente del desierto del Sahara, ubicado en el norte de África es transportado por los vientos alisios del norte, que cambian de dirección en esta época del año de este a oeste causando que las tormentas de polvo generadas en el desierto se transporten por el Océano Atlántico y lleguen a América Central y el Caribe.
   
Este polvo del Sahara crea una capa visible desde el satélite, y los efectos de la misma son de impacto negativo, y es que este polvo contiene polen, y hasta bacterias que causan afecciones respiratorias y problemas en la piel. Los asmáticos y las personas alérgicas tienden a agravar su condición en estos días, pues el polvo del Sahara dura de unos días a una semana, debido al aire seco que trae el mismo, e inhibe la formación de nubes de desarrollo vertical o lluvia, causando un aumento en la temperatura por lo cual se recomienda no exponerse al sol en las horas pico que son las horas de 10am a 4pm, y en esas, el índice de radiación solar es más alto, causando cáncer de piel, insolaciones y brotes alérgicos.
   
Cabe destacar que el polvo del Sahara como mantiene un aire seco, las personas tienden a deshidratarse fácilmente, es por eso que se recomienda que se mantengan bien hidratados tomando más agua en los días que estemos siendo afectados por esto. Podemos observar que no solo en nuestro país, sino que el Caribe entero y América Central es afectado directamente.
   
Les exhorto protegerse y tomar medidas mientras estemos siendo afectados por este fenómeno atmosférico que actualmente está arropando el área. Debemos dar seguimiento al mismo y así estar preparados para los efectos secundarios, tanto directos como indirectos.

El autor es abogado y ambientalista.





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