17 Agosto 2018 11:00 AM

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Hoy Dios te saca de la cisterna

Maricela Ortiz

Maricela Ortiz

Maricela Ortiz | ACTUALIZADO 14.05.2018 - 6:14 pm

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En esta segunda parte del tema, vamos a ver que Dios siempre levanta hombres fieles que intervendrán en su causa. “Y oyendo Ebed-melec, hombre etíope, eunuco de la casa real, que habían puesto a Jeremías en la cisterna, y estando sentado el rey a la puerta de Benjamín, Ebed-melec salió de la casa del rey y habló al rey, diciendo:
   
Mi señor el rey, mal hicieron estos varones en todo lo que han hecho con el profeta Jeremías, al cual hicieron echar en la cisterna; porque allí morirá de hambre, pues no hay más pan en la ciudad.”
   
Entonces mandó el rey al mismo etíope Ebed-melec, diciendo: Toma en tu poder treinta hombres de aquí, y haz sacar al profeta Jeremías de la cisterna, antes que muera.”  Jeremías 38:7-10
   
Quizás usted esté al borde de morir espiritualmente, porque se siente intimidado, confundido, presionado o dirigido, claudicando entre dos pensamientos, entre complacer a los concilios, los reyes o príncipes de este mundo o predicar el verdadero evangelio.
   
Jeremías no escatimó ni aún, su propia vida con tal de llevar el verdadero mensaje de Dios, de predicar la Palabra enviada, por tanto, hoy usted se levanta y no tema, porque el que sirve a Dios es guardado por Él. El Señor siempre proveerá Abed-melec, que se levantarán por usted en oración y ruego.
   
Crea que hoy se rompen esos trapos andrajosos que lo hicieron meter en la cisterna, hoy se levanta y resplandece, alineé su vida y reenfóquese al llamado del Señor, porque fue llamado a ser luz en medio de las tinieblas.
  
 Jeremías se encontraba en medio de un caos y él debía ser firme en sus mensajes. Él no acondicionó sus mensajes al ambiente, él habló lo que Dios le mandó a exhortar. Hoy más que nunca se necesitan hombres de testimonio y valientes que no negocien la Palabra de Dios.
   
Podemos ver la fidelidad de Jeremías en que, aún, el rey sacándolo de la cisterna, enviándole pan y colocándolo en el patio de la cárcel, esos favores del rey no cambiaron su mensaje, Jeremías se mantuvo fiel.
   
Igualmente, haga usted, no se deje intimidar. Escuche bien esto, cuando el rey manda a sacar a Jeremías de la cisterna, lo hace traer a su presencia para consultarlo en secreto.  Puede usted imaginarse que tentación sería para muchos este cuadro, sin embargo, para Jeremías no fue nada intimidante, porque él sabía que fue llamado para cumplir una misión, así como hemos sido llamados cada uno de nosotros para estos tiempos.
   
El rey Sedequías trataba de intimidar a Jeremías para que cambie de mensaje, porque no era lo que él quería escuchar, puesto que, ese mensaje demandaba rendirse y obedecer a Dios.  Lea a Jeremías 38, es glorioso esto.
   
Dios cuida de usted, Nabucodonosor cuidó de Jeremías durante la caída de Jerusalén.  La fidelidad de Jeremías en hacer la voluntad de Dios permitió hallar gracia delante del rey Nabucodonosor. Leamos:
   
“Y Nabucodonosor había ordenado a Nabuzaradán capitán de la guardia acerca de Jeremías, diciendo: Tómale y vela por él, y no le hagas mal alguno, sino que harás con él como él te dijere.” Jeremías 39:11-12
   
Oiga bien, el cuidado que el Señor tiene con usted cuando Él lo envía es tan glorioso, que aún aquellos que te apoyen serán bendecidos, por cuanto creen en la obra del Señor. Jeremías 39:16-18

 


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